El Bienio Progresista (1854-1856)
La Revolución de 1854
La acción se inició en Vicálvaro (Madrid), en junio de 1854, con el pronunciamiento del General O’Donnell, un moderado descontento. La incorporación de los progresistas al movimiento, que publicaron el Manifiesto de Manzanares, de contenido reformista, desencadenó la revuelta popular en las ciudades con la intervención de demócratas y republicanos y la formación de juntas revolucionarias.
La emergente alianza entre progresistas tibios y moderados avanzados condujo a la formación de la Unión Liberal, reflejo del acuerdo entre O’Donnell y Espartero. Las nuevas Cortes redactaron una Constitución (1856) que no llegó a publicarse.
La Acción de los Gobiernos
El gobierno progresista impulsó importantes reformas que dieron lugar a una etapa de desarrollo y expansión económica hasta 1866, cuando se inició una grave crisis económica.
Reformas Económicas y de Infraestructura
- Aprobación de la Ley de Desamortización Civil y Eclesiástica (1855), obra de Pascual Madoz, que afectó a los bienes del Estado, de la Iglesia, de las órdenes militares, de las instituciones benéficas y, sobre todo, de los ayuntamientos.
- Aprobación de la Ley General de Ferrocarriles (1855), que regulaba e incitaba la construcción de líneas ferroviarias.
- Otras iniciativas incluyeron la puesta en marcha del sistema telegráfico, la ampliación de la red de carreteras, la formación de sociedades por acciones y de la actividad bancaria, y el desarrollo de la minería.
Los Problemas Sociales
Una crisis de subsistencias que, unida a una epidemia de cólera, afectó especialmente a las clases populares y acentuó el malestar social. El descontento social provocó una importante conflictividad obrera.
La Crisis del Bienio Progresista
Ante la conflictividad social de los primeros meses de 1856, algunos jefes militares promovieron duras medidas represivas que, amparadas por el ministro de la Guerra, O’Donnell, provocaron el enfrentamiento con el gobierno de Espartero, que estaba en desacuerdo.
Documentación asociada:
- El Manifiesto de Manzanares.
- Revueltas obreras en Barcelona, en un grabado de mediados del siglo XIX.
- El golpe de O’Donnell.
¿Por qué no hubo normalidad constitucional en la España isabelina?
La fuerte presencia militar en el Estado procedía del Antiguo Régimen, el prestigio del ejército adquirido durante las guerras (de Independencia y Carlista) y de su estrecha asociación con los partidos políticos.
Factores de Inestabilidad Política
La debilidad del sistema liberal estuvo favorecida por:
- Un sufragio muy restringido, que excluía a buena parte de la población de toda participación política.
- Leyes que permitían el control y la manipulación de los resultados electorales por parte del gobierno.
Ante los conflictos, los poderes recurrían a la suspensión de las garantías constitucionales y la proclamación de estados de excepción o de guerra, lo que les permitía actuar sin contemplaciones contra los grupos disidentes.
Documentación asociada:
- Preponderancia militar.
- Las camarillas de Isabel II.
- La adulteración de las elecciones.
- La inestabilidad política (1833-1868).
- La escasa participación electoral.
- La represión política.
La Desintegración de la Monarquía (1857-1868)
La Reacción Moderada (1857-1858)
Para disminuir el analfabetismo en España, uno de los más elevados de Europa, se aprobó la Ley de Instrucción Pública del ministro Majó (1857), la primera gran ley de educación en España. Esta ley dividía la enseñanza en tres grados (primaria, secundaria y universitaria), establecía una gratuidad relativa en la educación primaria y fijaba los planes de estudio por el Estado.
El sector moderado consolidó a su alrededor el nuevo partido, la Unión Liberal, que se estaba forjando desde 1854.
El Gobierno Unionista de O’Donnell (1858-1868)
Hasta 1866 fueron años de expansión económica y de incremento de los recursos de Hacienda, que en buena medida se gastaron en actividad política exterior. España participó en operaciones militares, tan costosas como inútiles, que pretendían rehacer su imagen como potencia colonial y estimular el patriotismo y el nacionalismo español.
Intervenciones Militares Exteriores
- CochinChina (1858-1862): Expedición junto a Francia para castigar una matanza de misioneros.
- México (1862): Intervención para exigir el pago de la deuda atrasada.
- Campaña de Marruecos (1859-1860): El pretexto fue un ataque rifeño a Ceuta. La guerra movilizó a 50.000 soldados y promovió una oleada de patriotismo que alcanzó su cenit con las victorias de Tetuán, Castillejos y Wad-Ras, otorgando gran prestigio al militar progresista Juan Prim. La Paz de Wad-Ras permitió la ocupación de Ifni y la creación de Ceuta.
La Crisis Final del Sistema (1863-1868)
La situación del gobierno empeoró a raíz de la crisis de subsistencias de 1866, que provocó el aumento de los precios y el descontento popular. Los progresistas y demócratas firmaron el Pacto de Ostende para acabar con la monarquía de Isabel II, formar un gobierno provisional y convocar Cortes constituyentes por medio del sufragio universal masculino.
Documentación asociada:
- La corrupción política.
- Los gobiernos durante el reinado de Isabel II.
- El Pacto de Ostende.