Bismarck, alianzas internacionales y la Europa dividida en bloques (1871-1914)

El papel internacional de la Alemania de Bismarck

Otto von Bismarck será canciller (primer ministro) del Imperio Alemán (II Reich) durante el reinado de Guillermo I. Su extraordinaria habilidad diplomática y manipuladora tuvo varios objetivos:

  • aislar a Francia, su enemigo «natural», para evitar su expansión;
  • impedir el entendimiento entre Gran Bretaña e Rusia, que podría encerrar a Alemania;
  • mantener la influencia austríaca en los Balcanes, que le favorecía.

Para conseguir estos fines, el canciller creó un sistema de alianzas entre países, algunas secretas, con el fin de proteger a Alemania mientras crecía.

Sistemas de alianzas de Bismarck (1871-1890)

Entre 1871 y 1890 se desarrollaron pactos y acuerdos que consolidaron la posición alemana en Europa:

  • Entente de los Tres Emperadores (1873): tratado entre los emperadores alemán, ruso y austrohúngaro. Se rompió por el apoyo ruso a Serbia, aunque se revalidó en 1881.
  • Triple Alianza (1882): alianza entre Alemania, Austria-Hungría e Italia de carácter defensivo; ante una agresión a uno, los otros debían ayudar. Como a Gran Bretaña le interesaba que Francia no compitiese con ella en África, apoyó indirectamente este bloque.

Resultado: Bismarck logró que Francia quedara aislada de apoyos importantes. Sin embargo, este plan se vino abajo cuando Guillermo II destituyó al canciller en 1890.

Europa dividida en bloques

Guillermo II comenzó en 1892 (según el texto) una política nacionalista y expansionista cuyo objetivo era que Alemania se convirtiera en la potencia predominante. Su gobierno procedió a ampliar el ejército y la flota naval, lo cual alarmó enormemente a Gran Bretaña.

Cada potencia buscó aislar a sus rivales y, como consecuencia, se formaron dos bloques claramente enfrentados que acumulaban los mayores ejércitos del mundo:

  • Triple Entente (1907): entre Francia, Reino Unido y Rusia.
  • Triple Alianza: entre Alemania, Austria-Hungría e Italia.

La alianza entre Gran Bretaña y Francia se consolidó porque la primera permitió a la segunda crear un protectorado en Marruecos en 1912, lo que ayudó a Gran Bretaña a controlar Gibraltar. Estos dos bloques militares se rearmaron al máximo entre 1912 y 1914; la guerra entre ambos fue considerada inevitable, sobre todo por la actitud de Guillermo II.

El papel internacional de la Alemania de Bismarck

Otto von Bismarck será canciller (primer ministro) del Imperio Alemán (II Reich) durante el reinado de Guillermo I. Su extraordinaria habilidad diplomática y manipuladora tuvo varios objetivos:

  • aislar a Francia, su enemigo «natural», para evitar su expansión;
  • impedir el entendimiento entre Gran Bretaña e Rusia, que podría encerrar a Alemania;
  • mantener la influencia austríaca en los Balcanes, que le favorecía.

Para conseguir estos fines, el canciller creó un sistema de alianzas entre países, algunas secretas, con el fin de proteger a Alemania mientras crecía.

Sistemas de alianzas de Bismarck (1871-1890)

Entre 1871 y 1890 se desarrollaron pactos y acuerdos que consolidaron la posición alemana en Europa:

  • Entente de los Tres Emperadores (1873): tratado entre los emperadores alemán, ruso y austrohúngaro. Se rompió por el apoyo ruso a Serbia, aunque se revalidó en 1881.
  • Triple Alianza (1882): alianza entre Alemania, Austria-Hungría e Italia de carácter defensivo; ante una agresión a uno, los otros debían ayudar. Como a Gran Bretaña le interesaba que Francia no compitiese con ella en África, apoyó indirectamente este bloque.

Resultado: Bismarck logró que Francia quedara aislada de apoyos importantes. Sin embargo, este plan se vino abajo cuando Guillermo II destituyó al canciller en 1890.

Europa dividida en bloques

Guillermo II comenzó en 1892 (según el texto) una política nacionalista y expansionista cuyo objetivo era que Alemania se convirtiera en la potencia predominante. Su gobierno procedió a ampliar el ejército y la flota naval, lo cual alarmó enormemente a Gran Bretaña.

Cada potencia buscó aislar a sus rivales y, como consecuencia, se formaron dos bloques claramente enfrentados que acumulaban los mayores ejércitos del mundo:

  • Triple Entente (1907): entre Francia, Reino Unido y Rusia.
  • Triple Alianza: entre Alemania, Austria-Hungría e Italia.

La alianza entre Gran Bretaña y Francia se consolidó porque la primera permitió a la segunda crear un protectorado en Marruecos en 1912, lo que ayudó a Gran Bretaña a controlar Gibraltar. Estos dos bloques militares se rearmaron al máximo entre 1912 y 1914; la guerra entre ambos fue considerada inevitable, sobre todo por la actitud de Guillermo II.

Socialismo utópico

El socialismo utópico agrupa propuestas reformistas y comunitarias de autores que imaginaron sociedades alternativas al capitalismo industrial sin recurrir a la revolución violenta.

  • Charles Fourier: burgués que ideó pequeñas comunidades llamadas falansterios, formadas por unas 1.700 personas que trabajarían en lo que mejor supieran hacer, sin competencia entre ellos. Cada trabajador aportaba un pequeño capital inicial y los beneficios se repartían. Fourier rechazaba la industria tal y como se imponía entonces y defendía una vuelta al trabajo agrícola. Se construyeron algunos falansterios.
  • Pierre-Joseph Proudhon: evolucionó hacia el anarquismo. Rechazaba cualquier tipo de gobierno centralizado: la sociedad del futuro se organizaría en pequeñas aldeas agrícolas comunales llamadas mutuas, sin dominio de un poder estatal. Sus ideas influyeron en el pensamiento anarquista posterior.
  • Robert Owen: empresario que trató de mejorar las condiciones en su fábrica reduciendo la jornada laboral y creando una escuela. Acabó defendiendo la creación de cooperativas agrícolas e industriales donde todos fueran iguales y no existiera dinero, sino bonos intercambiables por productos. Intentó convencer a empresarios y al Estado británico para crear estas cooperativas, sin éxito; sólo en Estados Unidos pudo establecer una en 1824, que finalmente fracasó.

Socialismo utópico

El socialismo utópico agrupa propuestas reformistas y comunitarias de autores que imaginaron sociedades alternativas al capitalismo industrial sin recurrir a la revolución violenta.

  • Charles Fourier: burgués que ideó pequeñas comunidades llamadas falansterios, formadas por unas 1.700 personas que trabajarían en lo que mejor supieran hacer, sin competencia entre ellos. Cada trabajador aportaba un pequeño capital inicial y los beneficios se repartían. Fourier rechazaba la industria tal y como se imponía entonces y defendía una vuelta al trabajo agrícola. Se construyeron algunos falansterios.
  • Pierre-Joseph Proudhon: evolucionó hacia el anarquismo. Rechazaba cualquier tipo de gobierno centralizado: la sociedad del futuro se organizaría en pequeñas aldeas agrícolas comunales llamadas mutuas, sin dominio de un poder estatal. Sus ideas influyeron en el pensamiento anarquista posterior.
  • Robert Owen: empresario que trató de mejorar las condiciones en su fábrica reduciendo la jornada laboral y creando una escuela. Acabó defendiendo la creación de cooperativas agrícolas e industriales donde todos fueran iguales y no existiera dinero, sino bonos intercambiables por productos. Intentó convencer a empresarios y al Estado británico para crear estas cooperativas, sin éxito; sólo en Estados Unidos pudo establecer una en 1824, que finalmente fracasó.