Urbanización en España: evolución histórica, retos urbanos y organización del espacio

Evolución histórica de la urbanización en España

La urbanización en España ha sido un proceso desigual a lo largo del tiempo, condicionado por factores estratégicos, político-administrativos, económicos, religiosos y culturales.

Etapa preindustrial (siglo VIII a.C. – siglo XIX)

En la Antigüedad, fenicios y griegos fundaron factorías comerciales en la costa, mientras que la romanización consolidó una amplia red urbana articulada por calzadas. La crisis del Imperio romano provocó un proceso de ruralización. En la Edad Media, el mundo musulmán revitalizó antiguas ciudades como centros administrativos y económicos, mientras que en los territorios cristianos la recuperación urbana fue lenta hasta los siglos XII y XIII, impulsada por el comercio y las peregrinaciones. En la Edad Moderna, el crecimiento urbano del siglo XVI se debió al aumento demográfico, la expansión económica y el poder político de los Austrias; el siglo XVII supuso un estancamiento, y el XVIII una recuperación gracias a las reformas borbónicas y a la mejora económica y demográfica.

Etapa industrial (siglo XIX – 1975)

Durante el siglo XIX, el crecimiento urbano estuvo vinculado a la capitalidad provincial y al comercio marítimo. Hasta la Guerra Civil, la industrialización provocó un fuerte éxodo rural. Para ordenar la expansión, surgieron los ensanches, como los de Madrid (Plan Castro, 1860) y Barcelona (Plan Cerdà, 1859), caracterizados por calles rectas, manzanas regulares y mejores servicios.

La Guerra Civil y la posguerra ralentizaron el crecimiento debido a la destrucción y la política autárquica, aunque la industria básica impulsó algunas áreas. Entre 1960 y 1975, el periodo desarrollista registró el mayor crecimiento urbano del siglo XX, con expansión de barrios residenciales, suburbios de baja densidad y polígonos industriales, acompañando el desarrollo del sector terciario y el crecimiento natural. La urbanización industrial, por tanto, combinó la densificación de los centros históricos, la planificación racional de los ensanches y la periferia industrial, configurando el esquema urbano moderno de las ciudades españolas.

Etapa postindustrial (desde 1975)

La crisis de 1975 frenó el crecimiento urbano y modificó sus factores, con pérdida de peso de la industria frente a los servicios avanzados y el turismo. Entre 1980 y 2000 se produjo un estancamiento debido al descenso de la natalidad y al fin del éxodo rural, afectando especialmente a las grandes ciudades. Entre 2000 y 2010 hubo un ligero repunte por la inmigración, con crecimiento de ciudades medias, áreas periurbanas y ciudades turísticas. Desde 2010, el crecimiento urbano se ha estabilizado por el impacto de la crisis económica sobre la natalidad y la inmigración.

Problemas de las ciudades: causas y consecuencias

Problemas derivados de la aglomeración: La expansión urbana presiona el entorno rural, por lo que se promueve la rehabilitación de áreas degradadas y la densificación urbana. La zonificación genera segregación espacial; la integración de usos residenciales y económicos en edificios polivalentes y espacios mixtos reduce costes de transporte y de servicios públicos.

Abastecimiento y equipamientos: El abastecimiento de agua, energía y equipamientos urbanos exige inversiones elevadas, y su distribución desigual requiere planificación adecuada.

Tráfico y movilidad: El tráfico provoca atascos, contaminación y gasto energético; los Planes de Movilidad Urbana Sostenible fomentan transporte público, bicicleta, desplazamientos a pie, movilidad virtual y vehículos eléctricos.

Problemas económicos, demográficos y sociales:

  • Económicos: La terciarización excesiva y el deterioro de algunos barrios exigen diversificación, implantando industrias y actividades agrarias y difundiendo servicios hacia periferias.
  • Demográficos: El casco antiguo sufre envejecimiento y vaciamiento residencial, solucionable mediante rehabilitación no especulativa que atraiga población joven.
  • Sociales: La vivienda es costosa, hay desigualdad en el acceso a servicios y pobreza urbana; las soluciones incluyen regeneración de barrios, viviendas protegidas, programas de integración y fomento de la actividad económica local.

Problemas medioambientales: Las emisiones del tráfico, las calefacciones y el consumo energético generan gases de efecto invernadero, contaminación atmosférica e islas de calor; se propone movilidad sostenible, eficiencia energética, fuentes renovables y espacios verdes. La contaminación acústica y lumínica afecta la salud y los ecosistemas, mitigable mediante ordenación del tráfico, paneles antirruido y control de la iluminación. El alto consumo de agua y suelo requiere ahorro, reutilización y control de la expansión urbana. Finalmente, el tratamiento de residuos y aguas residuales demanda inversión y adopción de depuración avanzada y economía circular.

La ordenación del espacio urbano en España en la actualidad

El espacio urbano español se organiza en zonas diferenciadas que reflejan funciones sociales, económicas e históricas. En el centro se distinguen varias subzonas:

  • Área monumental o casco histórico: concentra la administración, el turismo y el patrimonio.
  • CBD o área financiera: donde se concentran oficinas, bancos y comercio especializado.
  • Áreas degradadas: con viviendas antiguas y población de bajos recursos, que requieren proyectos de regeneración urbana y viven procesos de gentrificación.

Rodeando el centro se sitúan los barrios residenciales, con tipologías diversas según nivel socioeconómico, desde bloques de viviendas en altura hasta unifamiliares de baja densidad. Finalmente, en la periferia predominan las zonas industriales y logísticas, conectadas con redes de transporte y dedicadas a la actividad productiva. La planificación urbana contemporánea busca articular estas zonas mediante estrategias de sostenibilidad, movilidad y regeneración, compatibilizando la conservación del patrimonio con la expansión moderna y mejorando la calidad de vida de los habitantes en un espacio urbano complejo y jerarquizado.

En las últimas décadas destaca la aparición del modelo de ciudades inteligentes (smart cities). Buscan mejorar la calidad de vida mediante innovación y tecnología en cinco áreas: gobernanza (participación ciudadana), movilidad urbana (gestión de tráfico y transporte), sostenibilidad ambiental (control de contaminación y gestión de recursos), economía (empleo, e-turismo y servicios online) y cohesión social (solidaridad y cooperación mediante redes digitales).

Componentes del sistema urbano y jerarquía urbana en España

Componentes del sistema urbano: El sistema urbano español se compone de ciudades y las relaciones que mantienen entre sí.

  • Tamaño de las ciudades: España cuenta con unas 15 grandes aglomeraciones urbanas (>500.000 habitantes), siendo Madrid (aprox. 5 millones) y Barcelona (aprox. 3 millones) las más importantes. Existen también numerosas ciudades medias (50.000-250.000 habitantes) distribuidas principalmente en el interior peninsular, mientras que las grandes aglomeraciones se concentran en el centro y la periferia.
  • Funciones de las ciudades:
    • Primarias: agrociudades (Andalucía, Murcia, Levante).
    • Secundarias: industriales o especializadas (Avilés, Bilbao, Huelva, Valladolid, ciudades costeras).
    • Terciarias: servicios empresariales, financieros o comerciales (Madrid, Palma).
    • Multifuncionales: grandes ciudades que combinan todas las funciones.
  • Relaciones urbanas: Se analizan mediante flujos económicos, culturales, administrativos y de personas. Madrid mantiene los flujos más intensos, especialmente con Barcelona. El nordeste peninsular (Madrid-Barcelona-Valencia-Bilbao-Zaragoza) presenta la mayor integración urbana. Otras áreas muestran relaciones limitadas, especialmente la frontera con Portugal, la submeseta sur y ciertas zonas del Cantábrico y Andalucía-Levante.

Jerarquía urbana en España

Se organiza según población, funciones, área de influencia y relaciones interurbanas:

  • Metrópolis nacionales: Madrid y Barcelona (>1 millón de habitantes), con funciones diversificadas, centros de decisión empresarial, industria avanzada y amplia influencia nacional e internacional.
  • Metrópolis regionales: Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga, Zaragoza (0,5–1 millón), con funciones industriales y terciarias diversificadas y área de influencia regional.
  • Metrópolis subregionales: Valladolid, Pamplona, Córdoba (250.000–500.000), funciones variadas con servicios especializados, influencia subregional o regional.
  • Ciudades medias: León, Albacete, Badajoz (50.000–250.000), capitales provinciales con servicios comerciales y administrativos, influencia provincial.
  • Ciudades pequeñas: Soria, Teruel, Astorga (10.000–50.000), funciones reducidas y poco especializadas, influencia comarcal.

Cambios en el sistema urbano español

La implantación del Estado de las Autonomías ha favorecido la formación de subsistemas urbanos regionales, aumentando el peso de las capitales autonómicas y las relaciones internas.

Tipos de subsistemas urbanos:

  • Monocéntricos primados: Una ciudad concentra población y funciones regionales; faltan niveles intermedios y los flujos son unidireccionales (Comunidad de Madrid, Cataluña).
  • Monocéntricos jerarquizados: Una ciudad principal concentra población y funciones, pero existen niveles intermedios que transmiten flujos jerárquicamente (Comunidad Valenciana, Andalucía occidental, Navarra).
  • Policéntricos: Dos o más ciudades reparten población y funciones, con flujos bidireccionales entre ellas y unidireccionales hacia ciudades menores (Galicia, Asturias, País Vasco).

Así, encontramos distintos niveles de proyección urbana: metrópolis europeas con capacidad de interacción mundial (Madrid, Barcelona); metrópolis nacionales o transnacionales con influencia dentro del país y relación con países cercanos de la UE (Bilbao, Valencia, Palma, Sevilla); y ciudades con proyección regional o local: el resto de ciudades españolas.

Organización espacial de los ejes urbanos en relación con Europa en un mundo globalizado

Las ciudades españolas se distribuyen en agrupamientos o ejes urbanos:

  • Madrid: Es el núcleo principal del país, concentrando empresas innovadoras y funciones terciarias avanzadas, y mantiene relaciones con ciudades cercanas y otras metrópolis españolas.
  • Ejes urbanos periféricos:
    • Atlántico gallego: Especializado en industria, comercio y transporte; conecta con el interior gallego y busca vínculos con Madrid y el eje cantábrico.
    • Cantábrico: En ajuste por pérdida de industria madura y desarrollo de nuevas actividades; se conecta con ciudades del interior (León, Burgos, Logroño) y con otros ejes (Asturias-Andalucía, País Vasco-Ebro).
    • Mediterráneo: Más dinámico, con industria diversificada, construcción y turismo; enlaza con el eje del Ebro, Madrid, Andalucía y Baleares.
    • Valle del Ebro: Equilibrio entre industria y servicios, destacando transporte y logística; conecta cantábrico-mediterráneo y con Madrid.
    • Andaluz: Doble eje: litoral (dinámico, turismo, comercio, agricultura tecnificada) vinculado al mediterráneo; valle del Guadalquivir (menos dinámico, agricultura, turismo local) conectado con Madrid y el eje extremeño.
    • Interior peninsular: Con pequeñas ciudades especializadas y capitales provinciales.
    • Islas Baleares y Canarias: Destacan capitales autonómicas turísticas, con vínculos con Madrid, Valencia y Barcelona. Ceuta y Melilla se relacionan con ciudades andaluzas.

Integración en el sistema urbano europeo: Desde la adhesión a la Comunidad Europea (1986), las ciudades españolas se han incorporado a la jerarquía europea, ocupando posiciones periféricas respecto al núcleo dinámico del cuadrilátero central (París–Milán–Múnich–Hamburgo).

Términos y definiciones

Área metropolitana: Es una ciudad grande junto con los municipios de su alrededor que están conectados económicamente entre sí.

Ejemplos en España: Madrid, Barcelona o Bilbao.

Barrio: Una zona de la ciudad que tiene características parecidas o que simplemente se ha delimitado por motivos de administración.

Chabolismo: Creación de barrios con viviendas muy pobres construidas ilegalmente con materiales de desecho.

Ciudad: En España, es un núcleo de población con más de 10.000 habitantes donde la gente trabaja principalmente en la industria o los servicios.

Conurbación: Sucede cuando dos ciudades independientes crecen tanto que acaban juntándose físicamente. Por ejemplo, San Sebastián de los Reyes y Alcobendas en Madrid.

Periurbano: La zona que está en las afueras de la ciudad, donde se mezcla lo urbano con lo rural (no es ni campo ni ciudad del todo).

Plano radioconcéntrico: Diseño donde las calles salen de un punto central hacia fuera en un área de forma circular o parecida. Típico de época medieval.

Rehabilitación urbana: Consiste en arreglar y recuperar zonas antiguas de la ciudad para que no se deterioren.

Tasa de urbanización: El porcentaje de personas de un país que vive en ciudades respecto al total de la población.