Sistemas y Unidades Morfoestructurales Exteriores de la Península Ibérica

3. Los Sistemas y Unidades Exteriores

Son las unidades morfoestructurales que, en razón de su situación geográfica, denominamos sistemas exteriores. Se dividen en cordilleras y depresiones que comenzaron su formación al principio de la Era Terciaria. Se integran en dos grandes conjuntos:

  • Conjunto septentrional: formado por los Pirineos, la cordillera Costero-Catalana y la Depresión del Ebro.
  • Conjunto meridional: integrado por las Cordilleras Béticas y la Depresión del Guadalquivir.

Los Pirineos

Se localizan en el cuadrante noroeste, sirviendo de frontera natural con Francia. Forman el istmo que nos separa del continente europeo. Se extienden por unos 430 km entre el Golfo de Vizcaya y la provincia de Girona. Es una cordillera alpina levantada por la orogenia del mismo nombre como consecuencia del plegamiento de materiales calizos depositados en el fondo del mar de Tethys, cuya posterior erosión permitió la aparición del material silíceo del antiguo macizo aquitano en la zona central.

De roquedo predominantemente calizo (Prepirineos), presenta una zona silícea en la parte central (Pirineo axial). Igualmente, existe una zona arcillosa en la fosa intrapirenaica. Los Pirineos están formados por tres o cuatro estructuras diferentes:

  • Pirineo Axial: resto del antiguo macizo aquitano que la erosión ha dejado al descubierto. Es la zona que presenta las mayores alturas de la cordillera (Aneto, 3.404 m).
  • Prepirineos: al norte y al sur de esta área se extienden dos cadenas de montañas paralelas de roquedo calizo que se dividen en dos alineaciones diferentes:
    • Sierras interiores: pegadas a la zona axial y de mayor altura (2.000 a 3.000 m).
    • Sierras exteriores: más próximas a la depresión del Ebro y de menor altura (siempre por debajo de los 2.000 m).

Montes Vascos

Se encuentran al norte de la Península y unen la Cordillera Cantábrica con los Pirineos, de los que son una prolongación. Su formación se debe a la orogenia alpina que plegó los materiales sedimentarios existentes en el mar de Tethys. Está formada, principalmente, por roquedo calizo (continuación del Prepirineo), aunque en la parte oriental presenta roquedo silíceo por afloramiento del Pirineo axial. Presenta formas suaves y de escasa altura. El pico más alto es el de Aitxuri.

Cordillera Costero-Catalana

Se extiende desde Girona hasta Castellón siguiendo una dirección NE-SO a lo largo de unos 250 km. Es una transformación de la zona oriental de los Pirineos, de los que la separa una falla volcánica. Se formó como consecuencia de la orogenia alpina que levantó el viejo macizo catalano-balear y plegó los materiales calizos acumulados en los bordes del macizo, lo que explica la variedad de roquedo.

Tiene un roquedo silíceo en la sección septentrional de la cordillera, consecuencia de la presencia del antiguo macizo catalano-balear, y calizo en la zona meridional. La estructura de la cordillera Costero-Catalana presenta una doble fragmentación.

Depresión del Ebro

Se localiza en el noreste de la península y discurre paralela a los Pirineos. Está ocupada por la cuenca del río Ebro. Ocupa casi íntegramente el lugar donde estuvo el antiguo macizo del Ebro, hundido al principio de la orogenia alpina mientras se elevaban las cordilleras que lo bordean. Era un brazo de mar que se convirtió en un lago cerrado cuando la orogenia alpina levantó los Pirineos y la cordillera Costero-Catalana.

Posteriormente, a finales de la era Terciaria, el río Ebro se abriría paso hasta desembocar en el Mediterráneo. Durante el resto del Terciario y el Cuaternario se ha colmatado con materiales procedentes de la erosión de los relieves adyacentes. Presenta un roquedo arcilloso, tiene forma triangular y está cerrada por los Pirineos, el Sistema Ibérico y el mar Mediterráneo. Tiene unos 400 km de longitud y 150 km de anchura. Desciende en altitud cuando se aproxima al Mediterráneo.

Sistemas Béticos

Se localizan al sur de la Península Ibérica en dirección SO-NE, desde el Golfo de Cádiz hasta el cabo de la Nao, con una longitud de unos 600 km y una anchura de 200 km. Las Cordilleras Béticas se formaron en la última fase de la orogenia alpina que plegó los potentes bancos de materiales calizos a la vez que levantó el antiguo macizo bético-rifeño.

Predomina el roquedo calizo en las Subbéticas y existe un núcleo de carácter silíceo en la zona central de Sierra Nevada. La fosa intrabética, entre la zona penibética y la subbética, tiene un roquedo arcilloso. Las Cordilleras Béticas se dividen en tres partes diferenciadas:

  • Cordillera Penibética: bordea la costa y está formada por materiales paleozoicos del antiguo macizo bético-rifeño. Destacan las sierras de Ronda, Filabres y Sierra Nevada, en la que se encuentran los picos del Mulhacén y Veleta.
  • Cordillera Subbética: presenta materiales calizos. Destacan las sierras de Cazorla y Segura.

Depresión del Guadalquivir

Ocupa el espacio existente entre Sierra Morena y las Cordilleras Béticas y está recorrida por el río Guadalquivir. Se estrecha desde la desembocadura hacia la zona alta donde ambos sistemas montañosos se unen. Inicialmente fue un brazo de mar abierto al Atlántico y colmatado por los materiales arrancados de Sierra Morena y las Cordilleras Béticas en la era terciaria como consecuencia de la orogenia alpina.

Presenta un roquedo de carácter arcilloso. Tiene una forma triangular que se abre desde Jaén a la costa onubense a lo largo de 330 km. En la estructura de la depresión distinguimos:

  • Las lomas: áreas elevadas de relieve suave en la parte superior de la depresión.
  • Las campiñas: en el centro, son zonas llanas y onduladas donde en algunas zonas afloran materiales calizos que forman cerros aislados (alcores).
  • Terrazas fluviales: excavadas por el Guadalquivir y sus afluentes.
  • Las marismas: en la parte final, que han permitido la creación del Parque Nacional de Doñana. En esta zona los vientos atlánticos dominantes permiten la formación de dunas.