La pesca
La actividad pesquera es una actividad económica tradicional cuya aportación al PIB está disminuyendo. Hoy en día tiene que enfrentarse a una problemática notable: un descenso de la población activa en este sector, una flota anticuada y sobredimensionada, caladeros sobreexplotados y a la política internacional de explotación del mar.
Tipos de pesca
- Pesca de bajura: en áreas poco profundas y próximas a la costa. Los barcos son pequeños (de 20 a 100 toneladas).
- Pesca de altura: es la más importante en la actualidad, realizada por grandes buques que emprenden largas campañas en alta mar y utilizan medios técnicos avanzados. Barcos entre 100 y 250 toneladas.
- Pesca de gran altura: no tiene limitaciones de mares ni de distancia de costa; suelen ser campañas de varios meses. Son barcos de tamaño superior a 250 toneladas.
Técnicas de pesca
Técnicas: redes fijas, trasmallo, almadraba, nasa, pesca de cerco y pesca de arrastre. La mayor parte de las especies capturadas son peces, frente a una mínima parte de moluscos y crustáceos.
Regiones pesqueras de España
El espacio pesquero español se encuentra organizado en ocho regiones pesqueras:
Región del Norte
Participa en la pesca en aguas adyacentes (sardina, merluza), en los caladeros comunitarios del Atlántico (atún, pez espada) y en aguas muy alejadas (fletán, bacalao, atún), pues dispone de una excelente flota. Comprende dos zonas diferenciadas:
- Región noroeste (Galicia): reúne más del 85% del total de la flota. Puertos en Vigo y A Coruña.
- Región cantábrica: va desde Asturias al País Vasco. Pesca de bacalao, anchoa, atún y merluza. Puertos en San Sebastián, Gijón, etc.
Región Suratlántica
Se extiende desde la desembocadura del Guadiana hasta el Estrecho. Puertos en Huelva, Ayamonte, Isla Cristina, Cádiz… Destacan la merluza, la sardina, la anchoa, la caballa y crustáceos como langostinos y gambas. Se caracteriza por una flota de bajura, de carácter artesanal. Ha sufrido una gran disminución.
Región Canaria
Tuvo su época dorada en las décadas de los setenta y ochenta. El cierre del banco subsahariano le ha privado de sus caladeros internacionales y ha convertido sus puertos en bases de operaciones del resto de la flota española en los caladeros internacionales del Atlántico Sur.
Región Mediterránea
Ocupa todo el litoral mediterráneo. La flota está obsoleta, la pesca es muy tradicional y presenta niveles mínimos. Se puede dividir en las siguientes secciones:
- Región tramontana: una de las cuatro regiones que forman parte del litoral mediterráneo. Puertos en Castellón, Barcelona y Tarragona. Destacan la sardina, la anchoa y la bacaladilla.
- Región levantina: abarca desde el cabo de Gata hasta el cabo de la Nao. Destacan la sardina, el calamar, la pescadilla y las gambas. Puertos en Alicante, Cartagena y Torrevieja.
- Región sur mediterránea: se extiende desde el Estrecho hasta el cabo de Gata. Puertos en Málaga, Almería, Ceuta, Melilla y Algeciras. Destacan los crustáceos, los jureles y las sardinas.
- Región Balear: puertos en Palma e Ibiza. Destaca la gamba.
Caladeros donde faena la flota española
Los caladeros en los que faena la flota española se clasifican en:
- Caladeros nacionales: no ofrecen abundantes recursos pesqueros porque la plataforma continental es reducida y la sobreexplotación ha provocado su agotamiento. En ellos se practica la pesca de litoral o bajura y se utiliza una flota artesanal con pequeñas embarcaciones.
- Caladeros comunitarios: están sometidos a un sistema de cuotas fijadas por la Unión Europea. Solo se puede pescar la cantidad establecida; en ellos se practica sobre todo la pesca de altura.
- Caladeros internacionales: en los que se han establecido restricciones. Los principales caladeros están en el Atlántico y en el Índico Occidental. Son caladeros en aguas libres o en zonas económicas de algún país con el que se llega a un acuerdo. En ellos se practica la pesca de altura y gran altura con la flota más moderna; estas embarcaciones pueden estar semanas o meses en alta mar.
Futuro y alternativas del sector pesquero
El sector pesquero tiene ante sí un futuro poco halagüeño. Existen tres tipos de alternativas:
- La sustitución del puesto de trabajo en el mar por otros sectores, como el turismo.
- La reconversión del sector, basada en medidas como la subvención del desguace de barcos, la adquisición de barcos modernos y la creación de empresas mixtas.
- El fomento de la acuicultura.
El verdadero futuro de la pesca parece encontrarse en la acuicultura. La reducción de las capturas mundiales en los próximos años hará cada vez más rentable el establecimiento de estas granjas marinas, que aumentarán su producción y diversidad como complemento de la pesca tradicional y como alternativa válida para satisfacer la alta demanda del mercado español. España cuenta con condiciones favorables para la instalación de estas granjas o piscifactorías.
El proceso de industrialización
El inicio de la industrialización (1855-1900)
La Revolución Industrial llegó a España al mismo tiempo que al resto de Europa, pero de una forma más lenta; de tal forma que solo Cataluña, el País Vasco y Madrid se industrializaron, siendo agrario el resto de España. A esto se le ha denominado el fracaso relativo de la Revolución Industrial en España. Este retraso con relación a Europa se debió a las siguientes causas:
- Una agricultura atrasada que no liberaba mano de obra para la industria.
- Poco espíritu emprendedor, escaso capital para invertir y transportes atrasados.
- Explotación de ciertos recursos, como los mineros, por países extranjeros.
- Poca demanda interna por la pobreza generalizada y la pérdida de Cuba, que supuso la pérdida de mercado y de materias primas.
En el primer tercio del siglo XX ya se asistió a un cierto crecimiento industrial debido al auge de algunos productos españoles durante la II Guerra Mundial, a los nuevos avances (petróleo, electricidad), a más inversión y a políticas que favorecieron el sector industrial. Este crecimiento se interrumpe durante la Guerra Civil y la posguerra.
Etapa de consolidación industrial (1960-1975)
A partir de los años sesenta y hasta 1975, en plena época franquista, se asistió a un gran crecimiento industrial conocido como el «desarrollismo». Este crecimiento fue facilitado por el fin del aislamiento internacional, el Plan de Estabilización y los Planes de Desarrollo, que favorecieron el crecimiento económico y la industrialización española. Las causas principales fueron:
- Liberalización de las importaciones, que permitía el abastecimiento de materias primas, maquinaria y capital.
- La expansión del capitalismo y las ventajas españolas para la inversión (mano de obra barata, bajos costes productivos).
- Los bajos costes de la energía de ese momento y la modernización de la agricultura.
La industria se concentraba en la periferia peninsular (Cataluña, Cantabria, Levante, Andalucía Occidental, litoral gallego) y en núcleos como Madrid, Barcelona, Puertollano y Zaragoza. La política industrial característica fue proteccionista, encaminada a la creación de empresas públicas en ciertos sectores estratégicos y a medidas para mejorar la distribución y el desarrollo industrial.
Crisis industrial de 1975-1985 (declive industrial)
La crisis industrial afectó a todos los países y, a partir de 1975, a España, ya que su desarrollo se había basado en factores exógenos. Sus causas principales fueron:
- Subida de los precios del petróleo.
- Nuevas tecnologías que dejaron desfasadas las anteriores.
- Nuevas exigencias de la demanda (calidad y diseño).
- La mundialización de la economía y la competencia de nuevos países industrializados con precios más bajos.
Esta crisis afectó de forma especial a la industria textil, la siderurgia y la naval. Las consecuencias fueron el cierre de empresas, descenso de la producción, mayor endeudamiento, aumento del paro y menos beneficios.
Respuestas y reestructuración
Para solucionar la crisis, los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) adoptaron políticas de reestructuración industrial que también fueron aplicadas en España. Estas medidas, puestas en marcha por las empresas en crisis, consistieron en:
- Reformas para adaptarlas a la nueva tecnología.
- Regulación de la plantilla.
- Saneamiento financiero.
- Adaptación a la demanda.
- Desarrollo de nuevas actividades industriales.
Con este fin, el Estado creó las ZUR, reactivando industrias a las que se les concedió ayudas fiscales, financieras o laborales.
Factores y tendencias de la localización industrial y sus áreas
La industria tiende a localizarse en los espacios con mejores ventajas para obtener más beneficio y reducir costes.
Factores de localización clásicos
- Proximidad a las materias primas y fuentes de energía.
- Existencia de un mercado de consumo que lo absorba.
- Mano de obra abundante y barata.
- Buenos sistemas de transportes.
- Buenas infraestructuras y equipamientos.
- Una política industrial que favorezca la implantación de la industria.
Factores de localización actuales
- Menor importancia de la proximidad a los recursos.
- Ampliación de las áreas de ventas.
- Mejora de los transportes y comunicaciones, que reduce la importancia de la distancia.
- Importancia equivalente de la mano de obra (no solo el coste, sino la cualificación).
- Existencia de importantes zonas con centros de investigación y alta tecnología.
Sectores de la actividad industrial en España
Clasificación industrial
- Básica: transforma la materia prima en productos semielaborados.
- De equipo: transforman los productos semielaborados en bienes que serán utilizados por otras industrias.
- De uso y consumo: fabrican bienes destinados a ser usados por los consumidores.
Desequilibrios territoriales
La localización industrial presenta fuertes desequilibrios territoriales, dando lugar a desigualdades en riqueza, infraestructuras, distribución de la población, grado de desarrollo y peso político. Áreas:
- Áreas industriales desarrolladas: localizadas en las ciudades más importantes como Madrid y Barcelona.
- Áreas industriales en expansión: resultado del intento de difusión de la industria, localizándose en franjas periurbanas, áreas rurales y en las principales vías de comunicación.
- Áreas industriales en declive: caracterizadas por la crisis y baja productividad; destacan Asturias, Cantabria y núcleos aislados como Puertollano y Cádiz.
- Áreas de industrialización escasa: predominan los sectores industriales tradicionales y la mediana y pequeña empresa, como Castilla-La Mancha, Extremadura y Canarias.
La política para corregir los problemas estructurales de la industria se centra en procurar la reconversión industrial en las zonas en declive, el incremento de la competitividad de las empresas, el aumento de la investigación y una menor dependencia tecnológica.