La Relación entre Fe y Razón en Santo Tomás de Aquino
Sin embargo, para Santo Tomás el conflicto es posible que se pueda llegar a producir, porque la fe y la razón van a tener cierta autonomía. La razón se va a ocupar de lo sensible y la fe de aquello que se escapa a los sentidos. La fe y la razón solo comparten el territorio de la demostración y el conocimiento de Dios. Así, Dios ha creado dos vías de acceso para llegar a Él:
- Primero, la vía de la fe, para aquellos que por su ignorancia y falta de recursos no conocerían a Dios desde la razón.
- La segunda vía para conocer a Dios es la vía de la razón. Es la vía propia de las personas doctas que solo con la fuerza de su intelecto se bastan para llegar a Dios.
Complementariedad de Fe y Razón
Pero, no obstante, estos dos caminos se complementan:
- La razón colabora con la fe en la Teología: procediendo a la ordenación de las verdades de la fe, además de darle ayuda dialéctica para convencer a los paganos.
- Por otro lado, la fe ayuda a la razón como criterio extrínseco (externo) de verdad, es decir, si se produce conflicto hay que asumir lo que nos dice la fe.
La Esencia y el Ser en la Metafísica Tomista
4. La Esencia y el Ser
Según Aristóteles, la sustancia individual está formada de materia y forma. Estas nociones son asumidas por Santo Tomás, pero va a completar la división de las sustancias individuales acudiendo a las nociones de ser y de esencia. El objetivo de Santo Tomás es definir a Dios como el ser no participado (Ser Simple) y subsistente (existe por sí mismo, sin necesidad de otro), y como acto de actos (Acto Puro, Inmóvil, sin potencia alguna para cambiar).
4.1. Noción de Ser y de Esencia
Santo Tomás, con los conceptos de esencia y ser (esse), intenta marcar las diferencias entre Dios y los entes creados. Dios es el ser simple no compuesto, su ser se identifica con su esencia, es decir, Dios se define como pura existencia (ser, esse). Los entes o criaturas, sin embargo, están compuestos de ser y de esencia, es decir, reciben en parte el Ser Divino, pero, sin embargo, no se identifican con Él, su esencia es otra.
En otras palabras, Santo Tomás con las nociones de ser y esencia está complementando el esquema aristotélico (sustancia, accidente…) con el neoplatónico (Uno-participación…). Santo Tomás define ambos conceptos, dándoles un significado nuevo:
- Esencia: La esencia es el sujeto en el que se determina y concreta el Ser (esse), la esencia se identifica con la potencia, es el sujeto en el que se manifiesta el Ser Divino. La esencia pura (sin esse) no existe, pues sería contradictorio que algo existiera si no tuviera ser. Esto es completamente diferente a Aristóteles, pues para este autor las esencias o formas eran acto y la materia era potencia. Sin embargo, para Santo Tomás, las esencias son potencia para recibir el Ser Divino.
- Ser (Esse): Es aquello por lo que una cosa es. Para Santo Tomás el esse no es la mera existencia, sino que el Esse Puro o Dios es subsistente (tiene existencia real). El Esse Puro o Dios pone en acto la potencialidad de las esencias, o lo que es lo mismo en términos neoplatónicos, “se participa en los entes creados”.
Para concluir estas definiciones es necesario realizar algunas observaciones a todo lo dicho:
- Santo Tomás está sintetizando el neoplatonismo con el aristotelismo, porque identifica la noción aristotélica poner en acto con la noción neoplatónica de “participación”, cristianizando ambas, dado que son sinónimas de la “creación”.
- Santo Tomás está identificando esencia con potencia y esse con el acto, por tanto en el fondo desprecia el concepto de materia. La materia, para Santo Tomás, únicamente es principio de individuación, es decir, lo que hace diferenciarse a los individuos concretos.
4.2. Dios como el Ser no participado o subsistente
Dios es el Ser no participado subsistente. Para Santo Tomás, el ser es perfección de perfecciones, y la participación del ser significa recibir el Esse Divino, pero no en toda su plenitud y perfección: el ser que se participa (esse) es limitado y determinado por la capacidad del participante. Es decir, la esencia (de las criaturas) limita la manifestación del ser cuando se participa. Dios es el Ser no participado subsistente. Para Santo Tomás, el ser es perfección de perfecciones, y la participación del ser significa recibir el Esse Divino, pero no en toda su plenitud y perfección: el ser que se participa (esse) es limitado y determinado por la capacidad del participante. Es decir, la esencia (de las criaturas) limita la manifestación del ser cuando se participa. Hay que tener en cuenta que en Santo Tomás Dios es trascendente al mundo. Aunque Dios esté presente en todas las criaturas, Dios las trasciende a todas. De esta manera, Santo Tomás soluciona el problema del panteísmo (inmanentismo). Hay que tener en cuenta que en Santo Tomás Dios es trascendente al mundo. Aunque Dios esté presente en todas las criaturas, Dios las trasciende a todas. De esta manera, Santo Tomás soluciona el problema del panteísmo (inmanentismo).
4.3. Dios es el Ser como Acto de los actos
Santo Tomás asume la noción aristotélica de Acto Puro. Dios es la causa de los entes, es el Creador, no solo es causa del movimiento, como afirmaba Aristóteles, sino causa de la realidad misma. Santo Tomás recurre en todas las pruebas al esquema aristotélico para demostrar el Motor Inmóvil o Acto Puro (todo lo que se mueve se mueve por otro, la cadena de motores y móviles no puede ser infinita, luego existe un primer Motor Inmóvil). La teoría de la causalidad aristotélica, clave de esta prueba, es asumida en las cinco vías. Hay que aclarar que Aristóteles está identificando el “Acto Puro” con la causa final de la naturaleza, y el Motor Inmóvil con la causa del movimiento. Sin embargo, en Santo Tomás, Dios es causa eficiente como creador a partir de la nada. Santo Tomás recurre en todas las pruebas al esquema aristotélico para demostrar el Motor Inmóvil o Acto Puro (todo lo que se mueve se mueve por otro, la cadena de motores y móviles no puede ser infinita, luego existe un primer Motor Inmóvil). La teoría de la causalidad aristotélica, clave de esta prueba, es asumida en las cinco vías. Hay que aclarar que Aristóteles está identificando el “Acto Puro” con la causa final de la naturaleza, y el Motor Inmóvil con la causa del movimiento. Sin embargo, en Santo Tomás, Dios es causa eficiente como creador a partir de la nada.
Las Cinco Vías de Santo Tomás para Demostrar la Existencia de Dios
5.1. El Porqué de las Vías
Las pruebas neoplatónicas (S. Agustín y S. Anselmo) no son suficientes para Santo Tomás, porque la proposición “Dios existe” no es un enunciado cuya contradicción sea impensable (la proposición “Dios existe” no es una verdad lógica que nos veamos obligados a admitir). La lógica no nos lleva a pensar que la proposición “Dios no existe” sea una contradicción.
Santo Tomás diferencia dos tipos de proposiciones:
- Las que nosotros denominamos a priori, y que él llama per se notum secundum se (las que por sí, nos vemos obligados a aceptar): que son aquellas en las que el predicado está incluido en el sujeto.
- Y, por otra parte, las que nosotros denominamos a posteriori, proposiciones que él llama per se notum quod nos (las que aceptamos para nosotros, no por sí mismas): que son aquellas en las que el predicado no está incluido en el sujeto.
Las primeras son verdades por definición incuestionables, y la proposición “Dios existe” no es una de ellas. Dios es solo cognoscible a posteriori, por el examen de sus efectos. Es decir, solo conocemos a Dios partiendo de la observación de los seres naturales, sus efectos, los seres creados por Él.
5.2. La Estructura de las Vías
a. El Hecho de Experiencia de las Vías
En las cinco vías el punto de partida es siempre un hecho de experiencia, es decir, algo perceptible desde los sentidos:
- En la Primera vía, el movimiento.
- En la Segunda vía, la subordinación causal (todo efecto tiene una causa).
- En la tercera vía, la existencia de seres finitos o contingentes que no tienen en sí mismos su causa.
- En la cuarta vía, las diferencias cualitativas entre los seres (unos son más perfectos que otros).
- En la quinta vía, que incluso los seres no racionales parecen tender hacia algún fin.
b. El Primer Grado de las Vías
El primer grado de las vías consiste en afirmar que el hecho de experiencia (movimiento, subordinación causal…) es causado.
c. Segundo Grado de las Vías
El segundo grado de las vías consiste en afirmar que en una subordinación de causas y efectos es necesario llegar a una causa primera: no se puede admitir un proceso infinito.
d. El Término Final
La identificación de esta causa primera con Dios.