Literatura Española del Siglo XX: Comentario de Poemas y Textos Periodísticos

Antonio Machado: «El mañana efímero»

“El mañana efímero” es un poema de Antonio Machado que pertenece al libro Campos de Castilla (1912). Machado fue uno de los autores más influyentes en la España del siglo XX. Este autor sevillano comienza en la línea del Modernismo simbolista con obras como “Soledades, galerías y otros poemas”, en los que trata temas tales como el paso del tiempo, la melancolía, Dios y la muerte. Estos temas, unidos al de la muerte de su mujer, el tema de Castilla como representación de España y el ser de los españoles, son los contenidos en la obra “Campos de Castilla”, en la que Machado se acerca al simbolismo y realismo. La Generación del 98 hace frente a los problemas de España. El poema, concretamente, muestra los rasgos anteriores exponiendo una crítica amarga a la sociedad española.

Tema

El tema de “El mañana efímero” es el ser de los españoles, presentando una visión de España con sus defectos y sus virtudes. Machado habla sobre cómo ve el futuro de España y durante el poema compara la España de antes con la España que tiene esperanza que se convierta en el futuro.

Estructura

Con respecto a la estructura, el poema se basa generalmente en la crítica y en la poca fe al cambio, aunque en los últimos versos del poema el autor muestra unas pinceladas de esperanza a que la juventud logre mejorar España.

Métrica

En la métrica, el poema está formado por cuarenta y tres versos endecasílabos en su mayoría, habiendo tres versos heptasílabos. Este conjunto de características hace que digamos que el poema es una silva. La rima es consonante y sigue el esquema A-B-A-A-B-A. El poema está dividido en dos partes: la España hueca del pasado y el presente (vv. 1 a 34) y la España redentora del futuro (vv. 35 a 43).

Recursos literarios

Los recursos literarios que podemos encontrar son comparaciones y metáforas que imitan la España de la que Machado reniega, como por ejemplo: “Como la náusea de un borracho ahíto / de vino malo, un rojo sol corona / de heces turbias las cumbres de granito; / hay un mañana estomagante escrito / en la tarde paradigmática y dulzona.”, en el que “un rojo sol” hace referencia al atardecer, el comienzo de un nuevo día; “heces turbias” se identifica con una España sucia, dominada por la crisis y el estancamiento nacional; y la tarde es un símbolo muy utilizado por Machado que hace referencia a la muerte. Aparte de estos recursos principales, encontramos también metonimias en “María” y “apostólicas”, que expresan la devoción religiosa de España, y en “Frascuelo”, que hace referencia a uno de los rasgos más característicos de España como es el mundo taurino. Al mismo tiempo localizamos un paralelismo, que se encuentra en los versos quince y diecisiete (Esa España inferior que ora y bosteza, / esa España inferior que ora y embiste).

Elementos simbólicos

También hay algunos elementos simbólicos que apoyan las ideas de la España del pasado, presente y futuro: (barbas, calva y calavera). Se pueden observar también dos campos semánticos: el de la religión con palabras como “sacristía, apostólica, católica, sagrada…” y el de la fiesta con palabras como “charanga, pandereta, Frascuelo, vino…”.

Posicionamiento

Antonio Machado pone a manos de la juventud el cambio que debe producirse en la España que él vive. Ese cambio del que el autor habla ya se produjo, ya que la situación nacional actual no es tan crítica como la que se vivía en 1898, por ejemplo, con las crisis constantes y la inestabilidad política.


Miguel Hernández: «Elegía a Ramón Sijé»

“Elegía a Ramón Sijé” es un texto literario escrito por el poeta y dramaturgo Miguel Hernández, incluido en su conocida obra El rayo que no cesa. Miguel Hernández nació en Orihuela en el año 1910. De familia humilde, se ve obligado a abandonar la escuela siendo este muy joven para ponerse a trabajar. Aun así, el autor desarrolla una gran capacidad poética debido a que era un gran lector de la poesía clásica española, además de participar de forma activa en las tertulias literarias que se realizaban en el pueblo de Orihuela. En estas conoce a Ramón Sijé, quien significaría tanto en su vida.

Tema

En cuanto a la “Elegía a Ramón Sijé”, podemos mencionar que, a pesar de estar incluido en la obra anteriormente tratada, la cual posee como tema central el amor, en este caso la elegía posee como tema principal el dolor del autor por la muerte inesperada de Ramón Sijé. El autor se entera de este suceso mediante la prensa local, y ante tal golpe, decidió escribir en su honor este poema. El poema es una elegía, y más concretamente un llanto por el fallecimiento inesperado de Ramón Sijé, quien había marcado tanto la vida del autor.

Estructura

Esta idea es la que se defiende en las 11 primeras estrofas, a lo largo de los 33 versos de los que se compone el poema. En esta primera parte, el autor pasa por una etapa en la que trata la muerte de su amigo, además de sus problemas personales, como podemos observar en la alternancia que se da entre el uso de la primera persona y la segunda persona del singular. Es común de las elegías que se realice una imprecación hacia la muerte por lo injusta que ha sido al llevarse a un hombre joven.

Ante tal injusticia, Miguel Hernández no encuentra perdón, se rebela contra todo y desea venganza. Incluso llega a mencionar que desearía desenterrar a su amigo con sus propios dientes para poder traerlo nuevamente a la vida. Este cambio se advierte en el vocabulario, como apreciamos en los sustantivos (flores, alma, pájaros, etc.) y en los adjetivos (altos, angelicales, enamorados, etc.). Ahora, Miguel Hernández desea que el alma de su amigo regrese mediante el campo que lo rodea, dándole a este un nuevo sentido. Para concluir el poema, podemos apreciar cómo Miguel Hernández realiza una invitación para que él y su amigo, ahora fallecido, vuelvan a reencontrarse una vez más mediante la naturaleza a la que ahora el cuerpo de Ramón Sijé alimenta, y que en este encuentro vuelvan a tener conversaciones como grandes “amigos del alma” que son.

Métrica

La métrica del poema se corresponde con la de un terceto encadenado. Este tiene 15 estrofas de 3 versos endecasílabos cada uno, y presentando rima ABA, por lo que sabemos que la rima es de arte mayor.

Recursos literarios

La hipérbola es uno de los recursos estilísticos más usados y destacados de este poema, y con este recurso, el autor expresa el dolor que siente ante la muerte de su amigo. Ese dolor se convierte, en ocasiones, en rabia, como podemos apreciar en la aliteración de la letra -r- que se da en la estrofa número 11. Podemos apreciar un paralelismo y una anáfora en la estrofa 10 (“no perdono a la muerte enamorada”, “vida desatenta”), con las que el autor nos da a entender que la muerte se había enamorado de Ramón Sijé y, ante la vida que no hizo nada por impedir su pérdida, la muerte se lo llevó cuando este era aún muy joven al no tener ningún impedimento para llevarse a su “enamorado”. La idea de la muerte de una persona joven se presenta mediante el uso de la personificación “temprano alzó la muerte el vuelo”. En la última parte del texto, la actitud del poeta se vuelve más resignada y esperanzada. Miguel Hernández se refiere al corazón de su amigo como “terciopelo ajado” y lo relaciona con una naturaleza agradable en la que espera volver a encontrarse con él.

Contexto biográfico y espiritual

Miguel Hernández pasó por dos estados de ánimo diferenciados. Primero pasa por un estado de ánimo en el que predomina la desesperación y la rabia, y a este le sigue un momento de consuelo y de aceptación, en el que el autor espera un reencuentro espiritual con su amigo a través de la naturaleza que ahora se alimenta de sus restos. Durante toda la primera parte de su vida, Miguel Hernández presentaba una actitud católica abierta, coincidente con la de Ramón Sijé, pero a medida que fueron pasando los años, esta actitud desapareció en la persona de Miguel Hernández, llegando este incluso a negar que un día hubiese tenido esa posición, dejando clara constancia de este hecho en varios de sus poemas.

Las relaciones entre Miguel Hernández y Ramón Sijé no pasaban por su mejor momento cuando tuvo lugar el fallecimiento, y es notorio el enfriamiento de la amistad de ambos. Sin embargo, Hernández valoró la amistad y supo agradecer a su amigo todo lo que había hecho por él, mediante estos versos tan doloridos y sentidos.

Análisis complementario de la «Elegía»

“Elegía” es un poema perteneciente al libro El rayo que no cesa (1936). Este poema fue dedicado a la memoria de su “compañero del alma” Pepito Marín Gutiérrez, conocido con el seudónimo de “Ramón Sijé”. Ambos nacieron en Orihuela y entablaron amistad desde pequeños. Ramón Sijé acompañó a Miguel Hernández en sus primeras publicaciones, emprendiendo juntos la aventura literaria. La noticia de su inesperada muerte en la Nochebuena de 1935 significó un duro golpe para el poeta, que le rindió desde este poema un último homenaje.

Temas

Todo el poema configura una verdadera elegía en cuanto al tema y al tono de la composición. El poeta expresa su realidad íntima y personal que adquiere tal grado de profundidad que trasciende su carácter de experiencia personal para alcanzar validez universal. Envuelve a la obra un clima de patética angustia que desaparece en las últimas estrofas cuando el poeta admite la esperanza del reencuentro con el amigo perdido al reconocer que los afectos no mueren nunca dentro de nosotros.

Estructura detallada

En el texto, el poeta expresa el dolor íntimo que le provoca la muerte de su gran amigo, Ramón Sijé, y se debate frente a la injusticia de su ausencia. El conjunto se puede dividir en cinco partes:

  1. Dolor del poeta frente a la pérdida de su compañero (en los tres primeros tercetos).
  2. Presencia de la muerte como fuerza segadora (en los tercetos 4 al 8).
  3. Rebeldía del poeta frente a la muerte injusta, ira y rabia (de los tercetos 9 al 11).
  4. Esperanza en el reencuentro con el amigo a través de la naturaleza (tercetos 12 hasta el 16).
  5. Cita para la primavera. El poeta confía en que su amigo vendrá de nuevo a estar con él cuando vuelvan a brotar las flores (en el cuarteto final).

Métrica y rima

Los versos endecasílabos se hallan agrupados en tercetos, a excepción del último, que es un cuarteto. La rima es consonante y sigue el esquema encadenado: ABA-BCB-CDC, etc. En el cuarteto final la rima sigue el esquema ABAB; se trata, por lo tanto, de lo que se conoce como rima alternada.

Recursos literarios destacados

El poema es muy rico en recursos y muy intenso y expresivo. En él podemos observar el uso de una gran cantidad de metáforas. Algunas de ellas hacen referencia a la muerte y sirven para embellecer el texto: «Un manotazo, un golpe helado, un empujón brutal…», por ejemplo. Pero no solo encontramos metáforas, el autor se sirve también, por ejemplo, de algunas hipérboles que pretenden reflejar el gran sufrimiento y dolor que ha provocado en el escritor la muerte de su amigo: «Tanto dolor se agrupa a mi costado / que por doler me duele hasta el aliento.» Otras figuras retóricas menos significantes en el poema son, por ejemplo, los numerosos polisíndetos «y besarte la noble calavera / y desamordazarte y regresarte»; o el otro recurso también bastante utilizado a lo largo del poema, la anáfora: «Temprano levantó la muerte el vuelo / temprano madrugó la madrugada, / temprano estás rodando por el suelo». También hay que decir que utiliza como recurso literario la sinestesia para poner en relación elementos con un contenido moral con algo físico: «me duele el aliento…»


Josefina de la Torre: «Me busco y no me encuentro»

“Me busco y no me encuentro” es una poesía escrita por la autora canaria Josefina de la Torre, y está incluida dentro de su obra Marzo incompleto. Josefina de la Torre nació en el año 1907 en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, en el seno de una familia artísticamente inquieta. Recibe influencia artística por parte de su tío, Néstor de la Torre, y, sobre todo, por parte de su hermano, Claudio de la Torre, quien era un gran poeta y dramaturgo de la época. En la autora podemos apreciar la influencia de varios de los grandes poetas de la época, sobre todo de varios de los integrantes de la Generación del 27.

Tema

Este poema posee como tema central la infancia y el vacío que siente la autora ante la imposibilidad de ser madre. El tema esencial de este poema es el de la insatisfacción: la autora se busca a sí misma, incapaz de encontrarle un sentido claro a su vida. El dolor sereno, característico de Marzo incompleto, se concentra en este poema ahondando en algo que siempre torturó a Josefina de la Torre: la frustración por no poder ser madre, la falta de un hijo deseado, símbolo de lo imposible para una mujer que anhela la plenitud (“Y no pude ser tierra, ni esencia, ni armonía, / que son fruto, sonido, creación, universo”).

Estructura

En cuanto a la estructura interna, podemos decir que el poema posee tres partes diferenciadas:

  • Primera parte: Abarca de la estrofa 1 a la estrofa 4, en la que la autora habla del vacío y la frustración que siente en su vida.
  • Segunda parte: Abarca del verso 5 al 9, en el que la autora muestra su angustia y su dolor por no poder ser madre.
  • Tercera parte: Abarca del verso 10 al 13, en el que la autora comienza a darle valor a la muerte, la cual está muy presente en su vida y en su día a día.

Métrica

Los cinco primeros versos presentan una alternancia de heptasílabos (versos 1 y 5) y alejandrinos (versos 2, 3 y 4). Del sexto hasta el final sólo hay rima (asonante) entre los versos 7, 8, 11 y 12. El resto lo conforman versos blancos, es decir, sin rima.

Recursos literarios

Destacan algunas metáforas: “oscuras paredes de mí misma” (v. 2: el alma o el espíritu triste de la poetisa); “tinieblas” (v. 6: incertidumbre, tristeza); “noche de todas las esquinas” (v. 7: tristeza en toda su vida interior); “tierra”, “esencia”, “armonía” (v. 7: fecundidad); “fruto”, “creación” (v. 8: hijo); “herida” (v. 11: dolor). Además, hay una personificación y al mismo tiempo un encabalgamiento en la frase “este desalentado y lento desgranarse / que convierte en preguntas todo cuanto es herida” (versos 10 y 11).

Cabe destacar además la antítesis realizada en el título de la obra “Marzo incompleto”, puesto que marzo es el mes en el que comienza la primavera, estación de la fertilidad, y debido a que ella no puede quedarse embarazada, nos adelanta que su marzo va a ser incompleto.


Plantilla para el Comentario Crítico de un Texto Periodístico

Estamos ante un texto periodístico, perteneciente al subgénero de opinión (tipología textual) firmado por _____________ y publicado en ___________. El autor titula el texto ________________, con lo que ya nos sitúa en la idea principal.

Registro y nivel del lenguaje

El autor nos ofrece un texto escrito en un registro formal, aunque también podemos leer algunas palabras y expresiones de un nivel de uso más coloquial, con lo que se pretende empatizar con el tipo de lector al que va dirigido el mensaje, un público amplio y general de un nivel cultural medio.

Intención del autor

La intención del autor se ve claramente desde el comienzo del texto en… (Aquí se debe hablar del contenido del texto y de la interpretación de las palabras del autor. Dejar clara la idea principal y si la autora la expresa claramente o no).

Estructura y funciones del lenguaje

La estructura del texto siguiendo la organización expositiva-argumentativa nos permite diferenciar claramente dos partes regidas por una misma tesis. Así podemos ver una mezcla de funciones del lenguaje:

  • Función representativa o referencial: En la parte en la que el autor utiliza un tono más objetivo, exponiendo ideas secundarias que desembocarán en la tesis.
  • Función expresiva: Donde el autor utiliza su propia voz y pronombres personales, mostrando la modalización.
  • Función apelativa: Con la intención de llamar la atención del lector y hacer que reflexione sobre la tesis propuesta.
  • Función poética: Si se pretende embellecer el mensaje mediante recursos retóricos.

Modalización y subjetividad

Vemos cómo el narrador o autor se convierte en el enunciador cuando se apropia de las marcas de la enunciación. El fragmento se tiñe de subjetividad, reflejada en el uso de la primera persona, el léxico connotativo y las expresiones valorativas. El enunciado presenta una modalidad expresiva y valorativa.

Mecanismos de apelación al receptor

El autor busca incluir al receptor mediante diversos mecanismos:

  • Vocativos: Necesidad de dirigirse directamente al lector.
  • Interrogaciones retóricas: Pretenden hacer reflexionar sobre la idea propuesta.
  • Imperativos: Llaman la atención para conseguir una reacción.
  • Ironía: Hace partícipe al lector de una forma llamativa y cercana.
  • Frases inacabadas: Provocan una actitud de pausa y reflexión.
  • Aposiciones: Explicaciones para conseguir un total entendimiento.
  • Plural de modestia: Hace al lector partícipe de las reflexiones del autor.

Cohesión textual

Para conseguir la efectividad del mensaje, se sirve de mecanismos de cohesión:

  • Cohesión semántica: Recurrencia léxica, campos semánticos, familias léxicas, sinónimos, antónimos e hiperónimos.
  • Cohesión sintáctica: Anáforas, catáforas y deixis (personal, espacial y temporal).
  • Elipsis: Omisión de elementos para la economía del lenguaje.
  • Conectores: Tanto oracionales como extraoracionales (marcadores discursivos) que ordenan el discurso.

Valoración crítica

En la valoración, se debe relacionar el texto con la realidad externa (intertextualidad), demostrando madurez intelectual al vincularlo con otras materias o noticias actuales.


Pedro García Cabrera: «Un día habrá una isla»

“Un día habrá una isla” es un poema escrito por el autor canario Pedro García Cabrera, y se encuentra incluido dentro de su obra Las islas en que vivo. Pedro García Cabrera nació en el municipio gomero de Vallehermoso en el año 1905, y permanecerá en el mismo hasta que, en el año 1913, su familia decide trasladarse a la isla de Tenerife.

Tema

“Un día habrá una isla” posee como tema principal el amor hacia la isla y el deseo de libertad presente en la sociedad española tras la Guerra Civil. En este poema, el término “isla” posee un doble valor significativo: por un lado representa el lugar natural en el que viven los isleños, y por otro representa el sentimiento de soledad y aislamiento experimentado por el hombre moderno. El autor defiende que el sentimiento de soledad del individuo sólo puede compartirse con aquellos que han sufrido la furia del odio o de la guerra.

Métrica

En cuanto a la métrica, está compuesta por una lira, estrofa de extensión indeterminada con versos de once y siete sílabas. Además presenta una rima consonante, aparentemente irregular, pero con cierta regularidad en los versos impares, ya que todos estos presentan rima asonante. Podemos encontrar también diferentes encabalgamientos como el del verso uno y dos: “un día habrá una isla / que no sea silencio amordazado”.

Lenguaje

El lenguaje que utiliza es claro y sencillo con el fin de expresar sus sentimientos al lector. Destaca la utilización de verbos en presente con el fin de mostrar toda esa situación que está viviendo en ese momento de posguerra.

Recursos literarios

El poema posee una gran abundancia de personificaciones con las que el autor pretende dar vida a la naturaleza. Encontramos una sinestesia en la expresión “silencio amordazado”. En la frase “un día habrá una isla” se expone la situación de decadencia de la España de la época y lo que se ansía para el futuro. Otros recursos incluyen:

  • Hipérbole: “mirarse la cara en sus heridas”.
  • Metáforas: “se tragan el tiempo en carne viva” y “cuando mis palabras se liberen”.
  • Antítesis: “en que muero y en que vivo”.
  • Paralelismo: “aquellos que no cesan, aquellos que no pierden”.

Por último, encontramos una serie de símbolos: la isla (la patria), la tormenta (tiempo de sufrimiento), tragar el tiempo en carne viva (tiempo de encarcelamiento) y el mar (la felicidad y la libertad esperada).