1. La Comunicación Humana
Cualquier animal que manifieste conducta social necesita ciertos modos de comunicarse con el resto de miembros de su especie, ya que esta es la única manera de transmitir información e influir en la conducta de los demás. La comunicación engloba: sonidos (el aullido de un lobo), danzas de cortejo (aves) o movimientos corporales (espalda arqueada y vello erizado en el caso de un gato). Vemos así que la comunicación no solo afecta al ser humano, sino que va mucho más allá, pero, ¿podríamos establecer las diferencias entre la comunicación animal y la humana?
1.1. El Lenguaje Humano y la Comunicación Animal
Existen diferencias fundamentales entre un tipo de comunicación y otro:
Convencionalidad vs. Naturaleza. El lenguaje humano es convencional, frente al animal que suele ser natural. En la mayoría de los casos, los animales usan un lenguaje, pero no lo aprenden, sino que lo llevan inserto en su código genético. De esta forma, un perro mueve la cola para expresar alegría, pero nadie le ha dicho cómo tiene que actuar; simplemente lo hace de forma instintiva. Es más, en cualquier parte del mundo los perros felices mueven sus colas, independientemente del lugar en que hayan nacido (universal). Esto no ocurre con las personas, para quienes algo tan sencillo como eructar puede ser entendido como una falta de educación o como un gesto amable, dependiendo de la parte del mundo que visitemos (cultural).
Creatividad. En cuanto a los animales que son capaces de aprender un lenguaje, como es el caso de los chimpancés, por ejemplo, aunque dichos animales son capaces de comprender ciertos símbolos y combinarlos entre sí, no pueden crear combinaciones que no hayan visto antes ni crear símbolos nuevos. Es decir, el lenguaje animal no es creativo, frente al humano que sí lo es.
1.2. Los Elementos del Acto de Comunicación
La comunicación humana se divide entre los factores primarios (aquellos sin los cuales la comunicación no es posible) y factores secundarios que nos van a ayudar a caracterizar ante qué tipo de comunicación estamos.
Factores Primarios (Esenciales)
- EMISOR: La persona que transmite la información.
- MENSAJE: Lo transmitido empleando signos.
- RECEPTOR: La persona a quien va dirigida la información.
Factores Secundarios (Contextuales)
- CÓDIGO: Sistema de signos y reglas que sirven para construir los mensajes que quieren ser transmitidos. Su uso exige al emisor la capacidad para codificar la información de ese código específico. Por su parte, el receptor debe ser capaz de descodificarlo para captar su contenido.
- CANAL: Medio material que permite la transmisión del mensaje.
- CONTEXTO: Conjunto de mensajes transmitidos con anterioridad y que guardan alguna relación con el mensaje actual.
- SITUACIÓN: Entorno espacio-temporal en el que se produce la transmisión de la información.
- RETROALIMENTACIÓN: Respuesta que el receptor dirige al emisor y que sirve a este último para conocer el efecto que su mensaje ha producido. Gracias a ella, el emisor puede valorar la implicación del receptor en el acto de comunicación y realizar los ajustes para que esta sea eficaz.
- RUIDO: Fuente de distorsión que interfiere en el acto de comunicación y que puede provocar que haya diferencias entre el mensaje emitido y el recibido por el receptor.
1.3. Las Funciones del Lenguaje
Las funciones del lenguaje son las distintas formas como podemos utilizarlo para cumplir con diferentes propósitos.
- Función Informativa: Se usa el lenguaje para transmitir información. La importancia recae en la situación de la que informamos.
- Función Apelativa: Buscamos influir en la conducta del receptor. Aquí la importancia recae sobre el receptor.
- Función Expresiva: Se busca expresar deseos, emociones o sentimientos. La importancia recae sobre el emisor.
- Función Fática: Sirve para comprobar si el estado de la comunicación con el receptor es adecuado. La importancia recae en el canal.
- Función Poética: Sirve para provocar una experiencia estética en el receptor a través de nuestro mensaje. La importancia recae en el propio mensaje.
- Función Metalingüística: Se usa el lenguaje para hablar del propio lenguaje. El énfasis recae en el código.
2. Lenguaje, Realidad y Verdad
Podemos definir el lenguaje como un conjunto de símbolos. Todo símbolo está compuesto de un significante y un significado. Los significantes son las palabras escritas o habladas, mientras que los significados son aquello a lo que nos remiten las palabras. Un significado puede corresponderse o no con la realidad. Por tanto, el lenguaje se relaciona con la realidad y con la verdad a través del significado. Decir que un enunciado es verdadero equivale a afirmar que su significado se corresponde con la realidad. Existen varias teorías del significado que mantienen distintas visiones sobre la relación existente entre lenguaje y realidad.
2.1. Teoría del Sentido y la Referencia
Según esta teoría, todo significado está compuesto por dos elementos: su sentido y su referencia. Mientras que el sentido nos muestra la manera en que cada individuo comprende un término, la referencia nos dirige a la realidad a la que remite dicho término. Es decir, el sentido estaría relacionado con el sujeto, mientras que la referencia se refiere al objeto. Esta teoría intenta explicar por qué usamos palabras que no se refieren a nada que exista y, sin embargo, somos capaces de comprender lo que significan. Esto sería porque, aunque dichas palabras no apuntan hacia una realidad concreta (referencia), sí tienen sentido. Además, el hecho de poder distinguir entre sentido y referencia nos permite determinar la verdad o falsedad de algo. Un significado será verdadero cuando su referencia se corresponda con la realidad, será falso si no se corresponde y, si carece de sentido, no podremos nunca determinar su validez. Esta teoría nos ayudaría a determinar con qué términos puede trabajar la ciencia, por ejemplo, y con cuáles no.
2.2. La Teoría Figurativa del Significado
Según esta teoría, no todos los significados funcionan de la misma forma. Por un lado, estaría el significado de los nombres y, por otro, el significado de las oraciones. El significado de los nombres es aquello a lo que los nombres apuntan, pero en el caso de las oraciones su relación con la realidad es distinta, puesto que estas no apuntan a una realidad, sino que la representan; no nos hablan de objetos, sino que nos muestran una serie de «hechos» que son realidades mucho más complejas. Siguiendo el ejemplo del comienzo, mientras que «Filosofía» se refiere a una asignatura, el hecho de que «La Filosofía sea maravillosa» remite a una realidad mucho más compleja. Esta teoría se llama «figurativa», porque considera que lenguaje y realidad se relacionan como un retrato y lo retratado. No son idénticos, pero intentan asemejarse lo más posible. La verdad o falsedad de algo dependerá de lo fiel que sea la copia de lo copiado.
2.3. A la Búsqueda de un Lenguaje Perfecto
Una cosa que ambas teorías tienen en común es la crítica al lenguaje natural, entendiendo lenguaje natural como aquel que utilizamos normalmente para comunicarnos en nuestra vida cotidiana. Este tipo de lenguaje posee una gran riqueza, que le permite ser útil en muchas circunstancias. Sin embargo, esta ventaja provoca innumerables casos de ambigüedades lingüísticas, como la polisemia o la homonimia. Para evitar todas las confusiones que genera el lenguaje natural, a comienzos del siglo XX, los filósofos del lenguaje se plantearon la posibilidad de crear un lenguaje perfecto. Dicho lenguaje tendría que cumplir los siguientes requisitos:
- Debe haber una perfecta correspondencia entre las palabras y los hechos que describen.
- Solo debe existir una palabra para cada objeto.
- Toda oración compleja debe poder descomponerse en oraciones simples que nos permitan determinar su valor de verdad.
- La sintaxis de dicho lenguaje debe poseer el rigor y la precisión de la lógica de predicados.