Financiación Interna o Autofinanciación a Largo Plazo
La autofinanciación o financiación interna consiste en la aplicación de recursos financieros que proceden de la misma empresa, sin recurrir a financiación externa. Estos recursos provienen de los beneficios obtenidos y no repartidos, destinados a financiar la ampliación o el mantenimiento de la actividad. Se distinguen dos tipos:
- Autofinanciación de enriquecimiento: Beneficios retenidos en forma de reservas para realizar nuevas inversiones. Las reservas (legales, estatutarias o voluntarias) permiten financiar el crecimiento de la empresa.
- Autofinanciación de mantenimiento: Dotaciones de fondos destinadas a compensar el desgaste de equipos y prever riesgos futuros. Incluye:
- Provisiones: Fondos ante posibles pérdidas o gastos de fecha incierta.
- Amortizaciones: Cuantificación de la depreciación de los bienes, reflejando el consumo de su valor como un coste.
Fuentes de Financiación Externa a Corto Plazo
Son recursos utilizados para financiar las operaciones del ciclo de explotación:
- Crédito comercial de proveedores: Aplazamiento del pago (30, 60 o 90 días) sin coste explícito.
- Préstamos y créditos bancarios a corto plazo: Deudas con vencimiento inferior al año para cubrir desajustes de tesorería.
- Descuento comercial: Anticipo del importe de efectos comerciales (letras) por parte de una entidad financiera.
- Factoring: Contrato donde una entidad gestiona y adelanta el cobro de facturas pendientes.
Fuentes de Financiación Externa a Largo Plazo
Destinadas a financiar el activo no corriente y parte del corriente:
- Empréstitos (emisión de obligaciones): Emisión de bonos comprados por terceros cuando se requiere gran cantidad de capital.
- Leasing: Contrato de arrendamiento financiero donde el arrendador alquila un bien a la empresa con opción de compra.
- Préstamos y créditos bancarios a largo plazo: Deudas con vencimiento superior al año para inversiones o expansiones.
Nota: En un préstamo, el banco fija la cantidad y el total se abona al inicio; en un crédito, el cliente retira dinero según sus necesidades y paga intereses solo por lo dispuesto.
Clasificación de la Función Financiera
La función financiera es la obtención de recursos para realizar inversiones. Se clasifican según:
- Titularidad: Propia (capital social, reservas) o Ajena (deudas).
- Duración: Largo plazo (estables) o Corto plazo (operativas).
- Procedencia: Interna (autofinanciación) o Externa (ajena a la empresa).
Diferencias clave: Las acciones representan propiedad (financiación propia, renta variable) y no pueden reclamarse, mientras que las obligaciones representan deuda (financiación ajena, renta fija) y el obligacionista es un acreedor.
Inversión Empresarial
La inversión consiste en dedicar recursos para obtener un beneficio futuro. Se divide en:
- Financiera: Adquisición de títulos (acciones, obligaciones).
- Económica: Adquisición de bienes de producción (maquinaria, instalaciones).
Tipos de Inversiones a Largo Plazo
- Renovación: Sustitución de equipos desgastados.
- Expansión: Incorporación de nuevos equipos.
- Modernización: Mejora tecnológica para aumentar la eficiencia.
- I+D+I: Búsqueda de nuevos productos o técnicas.
- Social o medioambiental: Mejora de condiciones laborales o responsabilidad ecológica.
Criterios de Selección de Inversiones
- Criterios estáticos: No consideran el valor temporal del dinero (ej. Payback).
- Criterios dinámicos: Consideran el tiempo como variable clave (ej. VAN y TIR).