Balanza de pagos: definición
La balanza de pagos de un país es el documento contable que recoge las transacciones económicas que tienen lugar entre los agentes económicos de un país y los del resto del mundo durante un periodo de tiempo que, generalmente, es de un año. Las operaciones que recoge la balanza de pagos se dividen en tres grandes cuentas: la cuenta corriente, la cuenta de capital y la cuenta financiera. Cada una de ellas, a su vez, se segmenta en otras llamadas subbalanzas.
La balanza por cuenta corriente
(son los pagos que se hacen con mayor frecuencia) La cuenta corriente es la parte de la balanza de pagos en la que se reflejan las adquisiciones y las ventas de mercancías y servicios a otros países, así como los pagos realizados por el uso de los factores de producción y las transferencias económicas corrientes.
Está formada por cuatro subbalanzas: la balanza de mercancías o comercial, la de servicios, la de rentas y la de transferencias corrientes.
La balanza de mercancías (comercial)
Registra las operaciones de importación y exportación de bienes entre países; refleja, por lo tanto, el comercio internacional. Un saldo negativo significa que los pagos son más elevados que los ingresos, es decir, que se importa una mayor cantidad de bienes de la que se exporta. Esta partida (la balanza comercial) se conoce también como comercio visible porque implica el intercambio de bienes tangibles.
La balanza de servicios
Recoge y registra los ingresos y pagos correspondientes a la contratación internacional de servicios prestados y recibidos. Se incluyen el transporte, las comunicaciones, el asesoramiento financiero, servicios bancarios y turismo. El saldo se obtiene de la misma manera que en las demás subbalanzas: es la diferencia entre los ingresos por exportaciones y los pagos por importaciones, pero siempre está relacionado con los servicios. Un saldo positivo significa que se exportan más servicios de los que se importan. En España tienen gran importancia los ingresos recibidos por el turismo. Esta subbalanza se conoce como comercio invisible porque implica el intercambio de servicios intangibles.
La balanza de rentas
Esta subbalanza registra los ingresos y pagos procedentes de la utilización de factores productivos. Incluye, por tanto:
- Las rentas obtenidas por trabajar en el extranjero.
- Los ingresos procedentes de las inversiones en un país distinto al de residencia.
- Los pagos realizados a trabajadores cuya residencia habitual se encuentra fuera del país.
La balanza de transferencias corrientes
Registra las entradas y salidas de recursos financieros que no tienen contraprestación, y por ello reciben el nombre de transferencias. Pueden ser:
- Transferencias privadas: incluyen las remesas de los emigrantes (dinero), las donaciones privadas entre particulares y los pagos a la familia con cargo a la seguridad social (pensiones, subsidios, becas). También se incluyen ciertos impuestos y premios.
- Transferencias públicas: incluyen las subvenciones de la Unión Europea a los países miembros, los pagos que se hacen a esta entidad y a otros organismos internacionales y los ingresos que se reciben por donaciones públicas o privadas.
La balanza por cuenta de capital
La cuenta de capital integra las transferencias entre países que el país receptor ha de destinar a obras de infraestructura u otros fines de capital. En la cuenta de capital se realizan dos tipos principales de operaciones:
- Transferencias de capital: dinero que recibe un país para construir o mejorar infraestructuras.
- Transacciones de activos de capital: compra y venta de bienes o servicios con los que se puede producir.
Ejemplos y fondos relacionados:
- FEDER: Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Fondos que reciben los países de la Unión Europea para mejorar infraestructuras.
- FEOGA: Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola. Fondos para crear o mejorar infraestructuras agrarias.
Tipos de activos contemplados:
- Activos tangibles: la tierra, el suelo, infraestructuras físicas.
- Activos intangibles: servicios, derechos de autor, patentes y marcas.
La balanza por cuenta financiera
En la cuenta financiera se contabilizan los capitales que originan movimientos financieros, es decir, operaciones de compra y venta de activos financieros (bonos, acciones). Se suele dividir en cuatro subbalanzas:
- Subbalanza de inversión directa: incluye la compra y venta de acciones, los préstamos entre empresas matrices y filiales e inversiones inmobiliarias.
- Subbalanza de inversión en cartera: incluye las transacciones con valores negociables, como bonos y obligaciones.
- Subbalanza de otras inversiones: incluye préstamos y depósitos entre los residentes de un país y el resto del mundo.
- Subbalanza de variación de reservas: refleja las variaciones de las reservas de las que dispone el banco central (por ejemplo, el Banco de España) como consecuencia de las operaciones con el exterior.
Mercado de divisas
En el comercio internacional se deben efectuar pagos en monedas distintas a la del país que paga. Por este motivo, el uso de monedas diferentes obliga a realizar cambios de unas monedas por otras; por ello existe un mercado de divisas donde se puede obtener una determinada divisa a cambio de la moneda propia. El tipo de cambio es el precio al que pueden intercambiarse dos monedas o la conversión de una moneda a otra. El tipo de cambio está determinado por la ley de oferta y demanda aplicada a la divisa: cuantas más unidades de una determinada moneda se demanden, mayor será su precio; por el contrario, si una moneda es poco demandada, su precio será menor.
Los tipos de cambio pueden ser de dos grandes tipos: flexibles o fijos.
- Flexibles: los tipos de cambio flexibles pueden cambiar libremente según la oferta y la demanda existentes.
- Fijos: los tipos de cambio fijos aceptan una variación dentro de un rango establecido, definido por un valor máximo (tipo de cambio superior) y un valor mínimo (tipo de cambio inferior).