Fundamentos del Sistema Inmunitario: Células, Anticuerpos y Respuestas

Inmunología: Mecanismos de defensa orgánica

Los seres superiores son atacados constantemente por microorganismos y partículas extrañas, por lo que poseen sistemas defensivos especializados frente a dichos agentes.

Concepto de inmunidad

Es el conjunto de mecanismos de defensa de los animales frente a agentes externos extraños. Se adquiere al nacer y va madurando y consolidándose durante los primeros años de vida.

La inmunología es la ciencia que estudia los mecanismos de defensa que protegen al organismo de infecciones producidas por microorganismos (virus, bacterias, hongos, protozoos) y otros agentes patógenos. Para ello, el organismo dispone de tres niveles de barrera que se ponen en marcha de forma coordinada y consecutiva: mecanismos inespecíficos (1º y 2º) y mecanismos específicos.

Tipos de células sanguíneas

  • Eritrocitos o glóbulos rojos: transporte de O2 y CO2.
  • Leucocitos o glóbulos blancos:
    • Granulocitos:
      • Neutrófilos: fagocitosis.
      • Eosinófilos: defensa contra parásitos.
      • Basófilos: respuesta inflamatoria.
    • Monocitos: fagocitosis.
    • Linfocitos:
      • Linfocitos B: producción de anticuerpos.
      • Linfocitos T: respuesta inmune celular.
  • Plaquetas: restos celulares encargados de la hemostasia (tapón plaquetario).

Mecanismos específicos: El sistema inmune

El sistema inmune actúa desarrollando una reacción específica (la respuesta inmune) ante la entrada de cualquier molécula extraña (antígeno), lo que conduce a su destrucción. Diferenciamos entre dos tipos de respuesta: humoral y celular.

Componentes del sistema inmunitario

Es el conjunto de moléculas, células, órganos y tejidos responsables de la inmunidad. Responden de manera coordinada ante cualquier sustancia no reconocida como propia.

  • Médula ósea: síntesis de células madre precursoras de todos los linfocitos. Maduración y diferenciación de linfocitos B.
  • Timo: diferenciación, maduración y selección de linfocitos T.
  • Bazo: filtra la sangre, elimina partículas y células defectuosas.
  • Ganglios linfáticos: filtran y depuran la linfa.
  • Tejido linfoide asociado a mucosas (MALT): protegen las mucosas acumulando linfocitos, células plasmáticas y fagocitos.

Células del tejido inmunitario

Se originan en la médula ósea roja y se diferencian en dos líneas:

  • Estirpe mieloide: fagocitos (granulocitos, monocitos/macrófagos y mastocitos).
  • Estirpe linfoide: linfocitos (T y B).

La respuesta inmune: Humoral y Celular

Un antígeno es una sustancia ajena capaz de desencadenar una respuesta inmune. Poseen una región llamada epítopo, que es la parte activa que se une al anticuerpo o receptor del linfocito.

Respuesta humoral (Linfocitos B)

Responsable de la fabricación de anticuerpos (inmunoglobulinas). Los anticuerpos son glucoproteínas con forma de “Y” que bloquean la capacidad de los patógenos para unirse a otras células.

Estructura de un anticuerpo

  • Formado por 4 cadenas de aminoácidos (dos ligeras y dos pesadas) unidas por puentes disulfuro.
  • Región constante (Fc): reconocida por macrófagos o el complemento.
  • Región variable (Fs): sitio de unión al antígeno.

Tipos de inmunoglobulinas

  • IgA: abundan en secreciones (lágrimas, saliva, leche materna).
  • IgD: función receptora.
  • IgE: causantes de fenómenos alérgicos.
  • IgG: atraviesan la placenta (inmunidad pasiva).
  • IgM: primeras en formarse, gran peso molecular.

Respuesta celular

Basada en la actividad de macrófagos y linfocitos T. Es eficaz contra microorganismos intracelulares y células tumorales o trasplantadas.

  • Linfocitos T citotóxicos: liberan citotoxinas y citocinas.
  • Linfocitos T colaboradores: estimulan la proliferación de linfocitos T y B.
  • Linfocitos T supresores: detienen la respuesta inmune.
  • Células de memoria: permiten una respuesta rápida ante futuros contactos.

Memoria inmunológica

  • Respuesta primaria: tras la primera exposición. Es lenta y no precisa células de memoria.
  • Respuesta secundaria: tras un segundo contacto. Es mucho más rápida y eficaz gracias a la memoria inmunológica.