Mezquita-Catedral de Córdoba: Historia y Arquitectura Califal
Cronología y Promotores
La construcción de la Mezquita de Córdoba fue un proceso que abarcó varios siglos, con importantes ampliaciones realizadas por distintos califas:
- Abderramán I: Inició su construcción en el siglo VIII sobre los restos de la basílica visigoda de San Vicente.
- Abderramán II: Realizó la primera ampliación en el año 848.
- Abderramán III: Llevó a cabo la segunda ampliación, enfocándose en el patio (zona norte).
- Al-Hakam II: Impulsó la tercera ampliación entre 962 y 971, un periodo de gran esplendor.
- Almanzor: Realizó la cuarta y última ampliación hacia el este.
Su estilo arquitectónico predominante es la arquitectura califal, desarrollada entre los siglos VIII y XI.
Características Arquitectónicas
La Mezquita-Catedral de Córdoba se levantó sobre los restos de una iglesia visigoda, la iglesia de San Vicente. Originalmente, presentaba una planta cuadrada, dividida en dos partes diferenciadas: el patio y la sala de oraciones.
- La sala de oraciones constaba inicialmente de once naves y tenía la qibla orientada hacia el sur.
- Posteriormente, la sala de oraciones se prolongó en ocho tramos hacia el sur.
- Entre 951 y 952, se edificó un nuevo alminar de planta cuadrada.
- La fachada del mihrab se distingue por un arco de herradura con alfiz y un friso de arcos ciegos lobulados.
- Se realizaron dos cúpulas de arcos entrecruzados (cúpula nervada).
- Durante la ampliación de Almanzor, la sala de oración se dotó de ocho naves más, efectuándose esta expansión hacia el este.
Materiales y Decoración
Los materiales empleados en su construcción incluyen piedra, mármol, ladrillo, madera y yeso. Destaca su innovador sistema de soportes superpuestos en el haram.
La rica decoración de la Mezquita-Catedral se compone de:
- Mosaicos bizantinos.
- Relieves y yeserías.
- Alicatados localizados en muros, capiteles y cúpulas.
Esta ornamentación se complementa con las características arquerías de arcos polilobulados y las distintivas dovelas rojas y blancas.
Planta y Estructura
La planta de la Mezquita-Catedral está orientada hacia el sureste y es de tipo longitudinal, con dos partes bien diferenciadas:
- El shan (Patio de los Naranjos), que cuenta con cuatro fuentes y un minarete.
- El haram, formado por 19 salas emplazadas perpendicularmente.
Santa Sofía de Estambul: Icono de la Arquitectura Bizantina
Ficha Técnica
- Autores: Isidoro de Mileto y Artemio de Tralles.
- Cronología: 532 a 537 d.C.
- Estilo: Bizantino.
- Materiales: Sillares de piedra y ladrillo, incluyendo piedra porosa y teja para la cúpula.
Características Arquitectónicas y Estructurales
La planta de Santa Sofía combina dos tipologías arquitectónicas conocidas: la basilical y la de cruz griega, cubierta por una monumental cúpula.
- De la basílica, toma las tres naves (la central más ancha que las laterales) y el ábside.
- De la cruz griega, adopta la forma inscrita en un rectángulo que casi es un cuadrado.
La enorme cúpula central, de 31 metros de diámetro, se apoya en cuatro grandes machones. A través de cuatro triángulos curvilíneos, conocidos como pechinas, se logra la transición de la planta cuadrada a la circular.
Los empujes generados por esta cubierta se dirigen lateralmente, siendo contrarrestados por:
- Bóvedas de cuarto de esfera, cuyos empujes son, a su vez, recibidos por otras menores de igual forma.
- Dos bóvedas de cañón, reforzadas por gruesos estribos.
La viabilidad de esta colosal cúpula se debió también al empleo de materiales ligeros como la piedra porosa y la teja en su construcción.
Contraste Interior y Exterior
En Santa Sofía, el tratamiento del interior y el exterior del edificio contrasta notablemente:
- Exterior: Se concibe como un ejemplo de equilibrio y sobriedad, sin decoración ostentosa.
- Interior: El efecto es completamente diferente. Es el espacio más importante, dominado por la gran cúpula que, gracias a las ventanas de su tambor, parece estar ingrávida, elevándose en el aire. Los muros interiores estaban profusamente decorados, creando un ambiente de gran riqueza visual.
Catedral de Santiago de Compostela: Joya del Románico de Peregrinación
Ficha Técnica
- Autor: Maestro Esteban.
- Cronología: 1075 a 1128.
- Estilo: Románico.
- Materiales: Sillares de granito.
Características Arquitectónicas
La Catedral de Santiago de Compostela es un modelo paradigmático de iglesia de peregrinación románica, con una longitud de 97 metros. Su planta es de cruz latina, compuesta por tres naves y una cabecera con girola y absidiolos.
A los pies del edificio, se encuentra un nártex donde se sitúa el célebre Pórtico de la Gloria. En su construcción primitiva, se alzaban a cada lado sendas torres de planta cuadrada.
El interior del templo se divide en tres naves longitudinales:
- La nave central: Posee un ancho de 10 metros y alcanza una altura de 22 metros, cubriéndose con bóveda de cañón.
- Las naves laterales: De menor altura y unos 5 metros de anchura, se cubren con bóvedas de aristas.
Sobre las naves laterales se alza la tribuna, que asoma a la nave central mediante arcos geminados y se prolonga por el transepto. Sus vanos exteriores, abocinados, proporcionan iluminación a la parte superior de la nave central, creando un contraste con la mayor penumbra de la zona inferior.
Elementos Sustentantes
El sistema de sustentación de las bóvedas se basa en pilares compuestos. Las columnas interiores se prolongan hasta el arranque del arco fajón. El peso de la estructura recae también en los muros, y las naves laterales trasladan parte de este peso a los contrafuertes exteriores.
La Pintura Románica: Características y Contexto
La pintura románica comparte en su temática y disposición muchas características con la escultura del mismo periodo. Las principales técnicas empleadas fueron el fresco y el temple, utilizando como soportes la tabla y la pared.
Nos centraremos en la pintura mural (fresco sobre pared), que tuvo un notable desarrollo en regiones como Cataluña y Castilla y León.
Principales Características de la Pintura Románica
- Función religiosa: Predominantemente didáctica y devocional.
- Supeditación a la arquitectura: La pintura se adapta al espacio arquitectónico (ábsides, bóvedas, muros).
- Adaptación al marco: Las composiciones se ajustan a la forma del soporte (ej. ábside o bóveda).
- Jerarquización del espacio y de las figuras: El tamaño y la posición de las figuras indican su importancia.
- Figuras planas y esquemáticas: Representaciones bidimensionales con vestimentas simples.
- Ley de la frontalidad: Las figuras principales suelen representarse de frente.
- Horror vacui: Tendencia a cubrir todo el espacio disponible con figuras y elementos decorativos (miedo al vacío).
- Composiciones simétricas: Búsqueda de equilibrio en la disposición de los elementos.
- Fondos planos: Ausencia de perspectiva o profundidad espacial.
- Fuerte trazo negro: Utilizado para perfilar las figuras y darles contorno.