Maestro Mateo
Es uno de los artistas más importantes del Románico, aunque no se sabe mucho sobre su biografía; es común en este género que los artistas no tengan mucha influencia individual registrada. Aparentemente nació en Compostela o León, pero por el estilo de su obra, pudo haber estado familiarizado con la corriente francesa. Un hecho registrado muestra el gran honor que le otorgó el rey Fernando II de León, de quien recibió una pensión vitalicia por la terminación de su obra maestra, el Pórtico de la Gloria, la cual firmó en uno de los dinteles. El Maestro Mateo hizo todo lo que su tiempo se atrevió a hacer: «dar vida» a la imagen. Según la tradición, se retrató en la figura de espaldas del pórtico en posición de peregrino. En definitiva, hablamos de uno de los mejores escultores españoles de la historia y, sin lugar a dudas, fue el hombre que «hizo hablar» a la piedra en el Románico.
Obras importantes:
- Fue el último maestro en realizar la Catedral de Santiago de Compostela.
Giotto di Bondone (1266-1337)
Es el principal representante de la escuela florentina durante el Trecento. Es, sin duda, uno de los más grandes artistas de todos los tiempos, hombre famoso en su época y uno de los precursores del Quattrocento italiano. Busca la profundidad y el volumen en sus personajes a través de situar las figuras de espaldas en primer plano y mediante el sombreado. Esto monumentaliza los personajes y crea volumen en los mismos.
Características de su estilo:
- Busca una mayor expresividad en sus personajes.
- Representación de los sentimientos; esto es, las relaciones psicológicas que existen entre los distintos personajes por medio de gestos.
- Son característicos sus ojos rasgados de mirada penetrante. Utiliza siempre en sus personajes ojos rasgados para darle una descripción más psicológica al mismo.
La aportación de Giotto será fundamental un siglo después cuando Masaccio, otro pintor florentino, recogerá y relanzará el mensaje plástico de Giotto reafirmando la preocupación por el volumen, el espacio y la composición. Según Vasari, su biógrafo, fue un hombre sociable que cultivó todo tipo de amistades y fue muy admirado.
Obras importantes:
- La huida a Egipto.
Jan van Eyck (1390-1441)
Se le considera el iniciador de la escuela flamenca. Fue pintor del duque de Borgoña, para quien realizó misiones diplomáticas en España y Portugal, entrando en contacto con pintores de estas zonas. A él se debe el perfeccionamiento de la pintura al óleo, el uso casi obsesivo del rojo y verde, la importancia del detalle y el uso de la luz para crear perspectiva.
Su formación se produjo al lado de su hermano Hubert, con el que pintó el Políptico de la Adoración del Cordero Místico. En esta obra incorporó las figuras de los donantes, un gran detallismo en los paisajes y el uso de la perspectiva lineal con punto de vista alto. Su obra cumbre fue «El Matrimonio Arnolfini». El cuadro representa un interior habitual de la pintura flamenca, donde se retratan los esposos Arnolfini. El detallismo, la simbología complicada y su propio autorretrato en el citado espejo cóncavo son detalles realmente novedosos para la época y que tendrán repercusiones en artistas tan importantes como Velázquez.
Otras obras de Van Eyck:
- La Virgen del Canciller Rolin: un retrato de un alto personaje de la corte de Borgoña en el que se muestra su elevada posición social mediante una vestimenta lujosa y su representación con el mismo tamaño que la Virgen, mirándola de frente.
- La Virgen del canónigo Van der Paele: que representa a la Virgen con el niño y dos santos de forma realista, como si estuvieran conversando.
- El hombre del turbante rojo: posiblemente un autorretrato.
Rogier van der Weyden
Rogier van der Weyden, conocido también como Rogier de le Pasture, vivió en Bruselas y destacó como dibujante. Fue discípulo de Robert Campin (con treinta y cinco años). Tomó otro camino en la pintura flamenca que, aunque tiene aspectos en común con Van Eyck (la técnica al óleo), se diferencia de este en el dramatismo (denominado el «Pintor del dolor»), la fuerza expresiva, la claridad compositiva y la rotundidad casi escultórica de los personajes; esto hizo que tuviera gran fama como artista en vida.
Su obra principal es el Descendimiento de la cruz, que vimos en nuestra visita contigo e Iván en el Museo del Prado. Muchas de sus obras desaparecieron en bombardeos en el siglo XVII.
Análisis del Descendimiento (Prado, Madrid, 1436)
El cuadro es la parte central de un tríptico, cuyos laterales se perdieron, encargado por el gremio de ballesteros de Lovaina, por lo que en los ángulos aparecen diminutas ballestas. Después lo compró María de Hungría para su hermano Carlos V y terminó pasando a la colección de pintura de Felipe II.
Representa el momento en que Cristo es bajado de la cruz para ponerle el sudario. Frente a otros autores que prefieren los paisajes, utiliza el fondo dorado —típico de la pintura gótica que simboliza la eternidad— prescindiendo de elementos anecdóticos para que nada distraiga al espectador a la hora de contemplar las emociones que expresan los rostros de los personajes, en los que se manifiestan las distintas formas de dolor. Así, Cristo y la Virgen se disponen en dos diagonales en la misma posición pero opuestos por el colorido y la situación, y contrastan con la verticalidad del resto de los personajes. Por último, las figuras curvadas de los personajes laterales cierran la escena.
El color es de gran fuerza y brillantez, destacando el contraste entre el rojo y el azul. Se utiliza de forma simbólica: los fríos para los personajes más patéticos y los cálidos para los demás; el tocado blanco simboliza la pureza y el rojo el amor.
Glosario de Elementos Arquitectónicos y Conceptos
- Arco apuntado: Procede del arte musulmán (arco túmido). Está formado por dos ramas curvas que se cortan formando un ángulo. Se utiliza en las bóvedas, vanos, etc. Desplaza el peso a los laterales, pero el arco apenas recibe peso, proporcionando mayor esbeltez y verticalidad al edificio.
- Arco conopial: Es un arco en forma de quilla invertida formado por cuatro centros: dos centros interiores y dos centros exteriores.
- Arco carpanel: Es un arco de medio punto muy rebajado que presenta tres centros.
- Arco alancetado: Arco de dos centros todavía más esbelto y con menor angulación en la clave que el arco apuntado.
- Bóveda de crucería: Se forma por la intersección de dos arcos formeros apuntados y dos arcos fajones apuntados. El punto central o pieza central donde se cruzan los nervios se llama clave, mientras que la plementería (plementos o paños) es el conjunto de dovelas que la integran y ayudan a cerrar la bóveda. Con el paso del tiempo, las bóvedas de crucería se irían complicando al multiplicarse el número de nervios y al decorarse las claves.
- Rosetón: Gran vano de forma circular que permite el paso de la luz. Tiene para el cristiano un significado doble: alude al sol, símbolo de Cristo, y a la rosa, símbolo de la Virgen.
- Contrafuerte: Es un pilar grueso que soporta el empuje de la bóveda que le transmite el arbotante. Es otro elemento utilizado en el románico, pero el contrafuerte gótico adquiere mayor relieve en el conjunto de la construcción. Se corona con un pináculo.
- Arbotantes: Arco que se coloca en el exterior del muro (arranca desde la bóveda de crucería de la nave central), se eleva por encima de las naves laterales y cuya función es recoger los empujes laterales de la cubierta transmitiéndolos a los contrafuertes. Permite construir naves altas y dar carácter ascendente y elevado a los edificios.
- Pináculos: Es un pequeño pilar terminado en forma piramidal o decorado en su parte superior. Tiene como misión técnica reforzar como un clavo el contrafuerte, pero a la vez es un elemento decorativo de gran importancia.
- Gárgola: Desagüe del tejado esculpido con formas fantásticas.
- Aguja: Remate o cubierta piramidal muy estrecha y alta.
- Gablete: Coronamiento apuntado de un vano o del muro en la fachada gótica.
- Florón: Adorno en forma de hoja o flor.
- Tracería: Decoración en piedra de formas geométricas caladas.
- Planta salón: Son los edificios en los que las naves laterales tienden a tener la misma altura y anchura que la nave central (ad quadratum).
- Císter: Orden fundada por San Bernardo que luchó con entusiasmo contra el lujo en las iglesias y los excesos decorativos que no servían más que para desviar la atención de los fieles. Defendió el aniconismo.
- El Pantocrátor: Representación de Cristo en Majestad, bendiciendo con una mano y portando en la otra un libro sagrado o la bola del mundo, metido dentro de la mandorla o almendra mística y rodeado del Tetramorfos (representación de los cuatro evangelistas o sus símbolos).
- Marianos: El culto a la Virgen como mediadora entre Dios y los hombres; se desarrolla mucho por influencia de San Bernardo de Claraval.
- La Virgen románica: Es una imagen impasible que aparece representada como el trono de Dios.
- Fresco: Técnica de pintura para pintar sobre muro. Consiste en preparar la pared con una capa de yeso (enlucido) y aplicar sobre ella los colores, disueltos en agua, mientras todavía está “fresco” o húmedo y tierno.
- Óleo: Técnica de pintura que consiste en disolver los colores en un aglutinante oleoso, como el aceite de linaza, el de nuez o aceites animales. Se utiliza sobre tabla. Es el sistema más frecuente a partir del S. XVI. Fue una novedad respecto al temple.
- Miniatura: Pintura o dibujos de figuras de pequeño tamaño hechos en libros. En el románico y comienzos del gótico los temas son religiosos, pero al final del gótico predominan los temas profanos y galantes. El término deriva del minium —óxido de plomo de color rojo— que se utilizaba como componente de la tinta. En el S. XVI, con la aparición de la imprenta, pierde importancia por su alto coste.
La Evolución de la Pintura Gótica Europea
A) Estilo Franco-Gótico o Lineal (S. XIII)
Con este estilo se impone la influencia francesa. La producción se centra en vidrieras y miniaturas, con escasas pinturas murales (excepto en Italia). La vidriera impone las técnicas al resto de la pintura: importancia de la línea y vivos colores (predomina el rojo y el azul). Destacan las vidrieras de Chartres.
B) Estilo Franco-Gótico Manierista (S. XIV)
Se mantiene el estilo anterior, que se vuelve más elegante y refinado. Los cuerpos se hacen más curvilíneos. Destacan:
- Las vidrieras de la Sainte Chapelle.
- La miniatura del taller de Jean Pucelle con figuras delicadas y detalladas. En sus miniaturas pueden verse a menudo escenas de la vida cotidiana en el siglo XIV (escenas de caza, torneos, juegos). Su obra más famosa es el Libro de las Horas.
C) Estilo Italo-Gótico (Trecento Italiano)
Italia mantuvo durante la Edad Media una fuerte personalidad artística debido a la supervivencia de la tradición romana, la fuerte influencia bizantina y la influencia del mosaico (colores vivos, fondos dorados e importancia de la línea). La peculiar arquitectura gótica con amplios muros permitió que la pintura mural tuviera una gran importancia.
En Italia, en los siglos XIII y XIV, se desarrollan dos escuelas pictóricas principales:
Escuela de Florencia
La escuela de Florencia romperá de forma progresiva con la tradición medieval de inspiración bizantina, culminando en la obra de Giotto di Bondone, considerado el iniciador de la pintura moderna. Esta escuela se preocupa por la profundidad, el volumen, la composición y los estados anímicos.