La arquitectura islámica y las ciudades
La arquitectura islámica se caracterizaba por la horizontalidad y la integración del edificio en el paisaje. Presenta un aspecto austero (sencillo) en el exterior y una rica decoración en el interior.
Materiales y elementos constructivos
Los materiales empleados son pobres: ladrillo, madera o yeso.
Los soportes o elementos sustentantes incluyen columnas y pilares de acarreo, arcos de medio punto, de herradura y lobulados que sostienen techos planos de madera o abovedados, cúpulas de nervios, de mocárabes o gallonadas. En general, los edificios son volúmenes cúbicos, especialmente las torres.
Evolución del capitel en la mezquita
La mezquita presenta otro elemento arquitectónico típico del arte islámico: el capitel, que va evolucionando de la siguiente manera:
- Capiteles reaprovechados de obras romanas y visigodas.
- Un modelo propio creado en el siglo X y utilizado especialmente durante el periodo califal: el capitel de avispero, un capitel corintio perforado con el trépano y con inscripciones religiosas.
- En el siglo XII, los almohades crearon el capitel encintado.
- Ya en época nazarí, encontramos en la Alhambra el capitel de mocárabes y el de ataurique, colocados sobre fustes delgados y anillados en la parte superior.
La decoración en el arte islámico
El Islam prohibía las representaciones de seres humanos y animales en las mezquitas (en los palacios esta prohibición queda abolida, como se observa en la Sala de los Reyes o la Fuente de los Leones en la Alhambra). Por ello, la decoración es:
- Geométrica: A base de polígonos, estrellas y lazos.
- Epigráfica: Con inscripciones del Corán.
- Vegetal o de ataurique: También llamado arabesco, que proviene de simplificar las hojas de acanto y los roleos de tradición romana. Estos motivos se tallaban en piedra, madera y, sobre todo, en amplios paneles de yeso.
La Mezquita Mayor o Aljama
La mezquita mayor o aljama (de los viernes) consta de:
- Planta cuadrada o rectangular con patio y fuente.
- Muro frontal o qibla con el mihrab perforado en el centro.
- El alminar.
- El califa disponía de un espacio privado y protegido, la maqsura. El califa disponía de un espacio privado y protegido, la maqsura.
Etapas del Arte Islámico en la Península
Arte Califal
La Mezquita de Córdoba: Cinco siglos después, el obispo de Córdoba ordenó “empotrar” un crucero catedralicio (la catedral) en el oratorio, mutilando el edificio.
Madinat al-Zahra: Abd al-Rahman III quiso controlar desde ella la política y administración de los territorios de al-Ándalus, así como resaltar el prestigio del Califato cordobés.
Arte Almohade
Los almohades despreciaban el lujo califal y preferían una vuelta a la sencillez. Esta sobriedad se plasma en una arquitectura austera de ladrillo con escasa decoración y espacios vacíos para descansar la vista.
- En Sevilla: Mezquita mayor y la Torre del Oro.
- La Giralda: Se convirtió en modelo para los campanarios mudéjares.
- La Torre del Oro: Forma parte de las murallas almohades de Sevilla.
Arte Nazarí: La Alhambra y el Generalife
Al desintegrarse el imperio almohade en al-Ándalus, Muhammad ibn Nasr funda, en el siglo XIII, la dinastía nazarí de Granada. Los nazaríes crearon un arte propio, autosuficiente y refinado. Iniciaron la construcción de una acrópolis sobre el cerro de la Sabika, que recibiría el nombre de Alhambra o “castillo rojo”, destacando las torres cúbicas de la Alhambra.
El recinto se divide en tres zonas independientes: la alcazaba militar, los palacios reales y una ciudad. Muhammad solo levantó la alcazaba con la muralla. Su heredero, Muhammad II, construyó el Generalife.
La Alhambra: Sus construcciones eran sobrias en el exterior, con aspecto de fortaleza sin decoración; y un interior lujoso, rico en ornamentación de ataurique, geométrica, epigráfica y mocárabe (piezas en forma de estalactitas que decoran arcos, bóvedas y capiteles). Destaca la Torre de Comares, la Fuente de los doce Leones y el Patio de los Arrayanes.
La Arquitectura Gótica: La Catedral y los Edificios Civiles
Características principales
La arquitectura fue la principal expresión artística del arte gótico; las artes plásticas se adaptaron a estos grandiosos edificios. Los avances arquitectónicos se basan en dos elementos:
- El arco ojival de forma apuntada.
- La bóveda de crucería.
Estos elementos permitieron que los edificios tuvieran mayor altura y longitud, además de abrir grandes ventanales.
La Catedral Gótica
La catedral era el lugar de celebración de grandes eventos reales. Encontramos en Europa grandes catedrales como las de Francia (Reims, Amiens, París, Chartres), Inglaterra (Salisbury) y España (Burgos, Sevilla, Toledo y León).
La estructura es herencia directa de las iglesias de peregrinación románicas, presentando elementos como:
- Planta de cruz latina.
- Cabecera con girola y capillas radiales.
- Naves arcadas.
- Tribunas para aumentar el aforo.
- Triforio formado por una galería perforada en el muro.
- Cuerpo superior de ventanas.
- Torres campanarios a los pies.
Innovaciones estructurales y decorativas
- Arbotante: Un gran brazo de piedra exterior que descarga el peso sobre los contrafuertes.
- Rosetón: Ventanal circular cerrado con vidrieras.
- Laberinto: Se grababa en la solería de la nave central y los arquitectos lo aprovechaban para firmar su intervención en el templo y enterrarse. Representaba el final del recorrido para los peregrinos, quienes debían llegar hasta el centro de rodillas.
La catedral de Notre Dame de Reims es la mayor representante de este estilo.
Las grandes catedrales españolas del gótico atlántico y mediterráneo
- Toledo: Inspirada en la de Notre Dame de París. Es la más grande de las catedrales españolas del siglo XIII.
- Burgos: Similar a la de Toledo.
- León: Es una réplica de la catedral de Reims pero de dimensiones reducidas.
Los edificios civiles
En la ciudad se erigían los edificios que rodeaban la catedral:
- Universidades: Oxford, Salamanca o Bolonia.
- Lonjas: Valencia.
- Ayuntamientos: Bruselas.
- Palacios: El Palazzo Vecchio de Florencia.
La escultura gótica: Portadas y retablos
Portadas
La portada gótica sigue cumpliendo la misma función pedagógica que ejerció durante el Románico, pero se trata de imágenes humanizadas. La Virgen se representará como una doncella que sostiene al Niño en brazos, gira la cabeza y sonríe, como la Virgen Blanca de Toledo. Son composiciones arqueadas ligeramente, vivas y naturalistas, que rompen para siempre el hieratismo de la ley de la frontalidad románica.
También podemos destacar entre las muchas obras góticas el Ángel Sonriente de la Catedral de Reims y el Cristo humanizado de Amiens. Se representan:
- Los santos protectores contra la enfermedad y la peste.
- Los mártires milagrosos y los patronos de las ciudades.
- Escenas del Nuevo Testamento, los doce apóstoles y los cuatro evangelistas.
Retablos
El retablo es un instrumento adoctrinador. Se encuentra en la capilla principal y es una portada interior, confeccionada en madera policromada. Los retablos pueden representar un programa iconográfico pictórico o escultórico; las tablas y los relieves se colocan en casilleros.
La pintura gótica: El Trecento italiano y los maestros flamencos
Dos importantes corrientes se dieron en el ámbito pictórico de Europa durante el periodo gótico:
- En Italia, durante el siglo XIV (Trecento), la pintura progresaba en las escuelas sienesa y florentina.
- En los Países Bajos, nacía la técnica al óleo y surgían los grandes maestros: los hermanos Van Eyck, Rogier van der Weyden y el Bosco.
La Pintura italiana del Trecento: Siena y Florencia
Escuela Sienesa: Simone Martini
En Siena existe una importante escuela de pintura que mantiene las formas espiritualistas del Gótico. Los pintores sieneses destacan por su aire delicado, la belleza de sus líneas y un uso preciosista del color. El principal representante es Simone Martini.
Escuela Florentina: Giotto
En Florencia, la obra de Giotto abre un nuevo lenguaje pictórico moderno en el que el volumen destaca sobre la línea, el paisaje se vuelve real y las emociones se plasman en las figuras humanas. Giotto, considerado el padre del Renacimiento italiano, creó un estilo naturalista fusionado con el gótico. En sus obras se observan:
- Figuras con volumen, inspiradas en las esculturas clásicas.
- El fondo dorado gótico es sustituido por cielos azules.
En su producción destaca el ciclo de las Historias Franciscanas de la Basílica de Asís.
La pintura de los Primitivos Flamencos
Los hermanos Van Eyck
En los Países Bajos se desarrolló una pintura que reflejaba el espíritu medieval y el realismo de la burguesía comercial de las grandes ciudades como Brujas y Gante. Los hermanos Van Eyck plasmaron la realidad al observar cuidadosamente al hombre, la naturaleza y los objetos cotidianos con minuciosidad. Todo ello representado mediante la técnica revolucionaria del óleo sobre tabla, que les permitió dotar sus cuadros de un sorprendente efecto tridimensional.
Su obra más conocida y enigmática es El Matrimonio Arnolfini, un cuadro de interior que representa el rito nupcial entre Giovanni Arnolfini, un banquero italiano afincado en Brujas, con Giovanna Cenami. En la escena, él promete fidelidad a su esposa en la alcoba de su mansión. El elemento que marca la composición y perspectiva del cuadro es el espejo cóncavo del fondo, donde se reflejan dos hombres (uno de ellos es el propio pintor), testigos de la boda. Sobre el espejo figura la firma del autor: “Jan van Eyck estuvo aquí”. El enlace se manifiesta también en la única vela que porta la lámpara que cuelga del techo. Velázquez se inspiró en el espejo para pintar Las Meninas.
Posteriormente, Van Eyck creó un tipo de retrato religioso en el que el cliente y los personajes divinos se relacionaban entablando una conversación en un espacio irreal y al mismo tamaño, como podemos observar en La Virgen del Canciller Rolin. Van Eyck fue reconocido en toda Europa por sus formas tridimensionales y las veladuras o transparencias: finas capas de óleo que permiten ver el color y textura de la capa inferior.
El Bosco
Un artista católico ortodoxo que plasmó sus creencias en sus obras con extraños y ocultos significados, que se mezclan con el lenguaje popular de canciones y refranes, actualmente desconocidos y enigmáticos, pero de fácil interpretación en su época. Mediante una técnica miniaturista y minuciosa (herencia de la escuela flamenca) y ese lenguaje simbólico, elaboró obras que denunciaban los vicios eclesiásticos de su tiempo, la lujuria y el pecado, de los que el hombre solo puede salvarse mediante el control de las pasiones.
En los cuadros aparecen gran cantidad de personajes de pequeño formato que aportan dinamismo y objetos fantásticos y extraños con los que se interrelacionan. Observamos esta característica en sus obras más conocidas: El carro de heno, La extracción de la piedra de la locura y el tríptico de El Jardín de las Delicias, donde representa el Paraíso Terrenal en el último día de la Creación (izquierda), los pecados capitales (tabla central) y los horrores del infierno (derecha).