Contexto Histórico y la Reforma Cisterciense
Desde la segunda mitad del siglo XII hasta ya bien entrado el siglo XVI, este largo desarrollo no se produce por igual en todos los países ni dura lo mismo. En cuanto al contexto histórico, muchas cosas han cambiado con respecto al mundo del Románico. En el mundo monástico se produce la reforma cisterciense, una reforma de la orden benedictina; aunque no es su fundador, Bernardo de Claraval consolidará la nueva orden que se caracterizará por la austeridad y la sobriedad. En general, criticará la exuberancia decorativa de los benedictinos cluniacenses, prefiriendo edificios sencillos y desornamentados. Con ellos nace el nuevo sistema del Arte Gótico.
Los Inicios y la Nueva Mentalidad
La planta de un monasterio cisterciense y los inicios del nuevo estilo se asocian a la orden del Císter. Desde el punto de vista de las mentalidades, aparece una nueva concepción del mundo mucho más humana: si bien Dios sigue siendo el centro de todo, el hombre empieza a tener también importancia. En la siguiente etapa (Renacimiento), el hombre será el centro de todo, destronando a Dios. Ese mayor humanismo se nota en la manera de concebir la relación con Dios, en el amor a la naturaleza (San Francisco de Asís llamará hermanos a los animales) y en la alegría de vivir, que está lejos de los terrores de la época anterior. Desde el punto de vista filosófico, frente al platonismo anterior, se desarrollará ahora el aristotelismo.
El Resurgimiento Urbano y la Burguesía
Pero quizá lo más importante es el fenómeno urbano y el resurgimiento de las ciudades, que habían estado dormidas desde el siglo III. Ahora, aprovechando una etapa de crecimiento económico y de tranquilidad, se va a producir un espectacular desarrollo del comercio y, con él, de las ciudades, que es donde viven los comerciantes y donde se transforman los productos que vienen del campo. Estas ciudades van a escapar más o menos a la tiranía feudal y serán focos de atracción y de libertad. Se generará una clase de ricos comerciantes y dueños de talleres artesanales que, por vivir en estos burgos (ciudades), se empezarán a conocer como burgueses; estos ciudadanos ricos serán los que financien las grandes obras.
Vertientes del Arte Gótico
En el arte encontramos dos vertientes: por un lado, un arte religioso que sigue siendo preponderante y, por otro, un arte civil que surge ahora y que nada tiene que ver con lo religioso: construcción de ayuntamientos, lonjas, atarazanas y palacios. La organización gremial hará posible una mayor eficacia en el terreno constructivo. Lo religioso seguirá siendo importante, aunque el papel de la Iglesia va a decaer con respecto a la etapa anterior; la aparición de las universidades va a hacer que, a la larga, la Iglesia pierda poco a poco el monopolio de la cultura.
El Sistema Constructivo Gótico
Como conclusión, diremos que el arte Gótico responde a una sociedad radicalmente distinta de la del Románico. Se parte del Románico, pero las innovaciones serán tan grandes que en nada se parecerán cuando el nuevo estilo haya llegado a su madurez. Los constructores de catedrales, los maestros de obras, proyectaban y dirigían la construcción de estos enormes edificios. Se basaban en cálculos geométricos precisos y utilizaban el cuadrado como módulo de proporción; es decir, a partir de esa figura derivaban todas las partes de la planta y del alzado, así como las proporciones entre las distintas partes. Los planos y el secreto de estas construcciones pasaban de padres a hijos.
El Arco Apuntado u Ojival
El arco apuntado no es exclusivo del Gótico; también se utilizó, aunque menos, a finales del Románico y en el arte árabe. Son dos segmentos de círculo que se cortan y que se apoyan mutuamente. Este nuevo arco tiene ventajas técnicas:
- Aguanta mejor las presiones (el peso) que el arco de medio punto.
- Disminuye las presiones de los elementos verticales.
- Proporciona mayor esbeltez al conjunto debido a su verticalidad.
Este arco, llamado también ojival, se va a utilizar en todos sitios: portadas, naves, bóvedas… Dentro de este arco vamos a encontrar varios tipos, desde el más elemental del siglo XII hasta los recargados del XV, sin olvidar los arcos conopiales o carpaneles.
La Catedral Gótica y su Financiación
Aunque el maestro tenía un gran poder (algunos se enterraban incluso dentro de su obra), no tenían la importancia y el prestigio social que tendrán a partir del Renacimiento. Bajo el mando de los maestros se realizaba la construcción de una catedral gótica y sus elementos constructivos. La financiación normalmente tenía varios orígenes: aportaciones populares y donaciones reales, pero muy destacada será la aportación de los comerciantes (burgueses), que de esta forma expresan su poder y agradecen su buena fortuna.
La Bóveda de Crucería
Si en el Románico veíamos una cierta variedad de bóvedas, en el Gótico solo vamos a encontrar una: la bóveda ojival o de crucería. Esta supone una gran innovación y se forma por el cruce de dos arcos apuntados llamados nervios. La bóveda se divide en dos elementos:
- Nervios: Son los arcos apuntados que se cruzan y constituyen el esqueleto de la bóveda. Llevan el peso del tramo a cuatro puntos específicos.
- Plementos: Son el «relleno», los paños macizos que cubren la bóveda. Si la comparáramos con un paraguas, los nervios serían las varillas y los plementos la tela.
Los plementos están construidos por materiales ligeros. Esto, junto con la ventaja de concentrar el peso en cuatro puntos, hace que el edificio sea mucho más esbelto que en el Románico y que se pueda prescindir del muro.
Soportes y Espacio Interior
Si comparamos el sistema constructivo gótico con el románico, veremos que en el Gótico los pilares siguen sujetando la bóveda en sentido vertical, pero en el sentido lateral son los arbotantes los que llevan el peso de la bóveda central hacia los contrafuertes. No intervienen las bóvedas de las naves laterales ni los muros exteriores. Esto tiene una consecuencia lógica: las naves pueden ser anchas y el edificio crece en altura, anchura y longitud, creándose interiores espaciosos y diáfanos.
Escultura y Humanización
En cuanto a la escultura, se observa una tendencia hacia el naturalismo, la humanización y la independencia del marco arquitectónico, tomando la antigüedad como tema de inspiración.