El Mester de Clerecía
El Mester de Clerecía hace referencia a los poemas narrativos de los siglos XIII y XIV que componían los autores cultos, llamados clérigos. Estos habían aprendido en las primeras universidades y recopilaban la información en las abadías. La gran mayoría de las obras eran anónimas.
Contenido y Finalidad
El contenido se basaba en textos latinos como la Biblia o San Agustín. Los principales temas eran:
- Religiosos: vida de santos, colecciones de milagros u obras sobre la Virgen María.
- Históricos o novelescos: figuras como Alejandro Magno.
La finalidad didáctica era enseñar, entretener y transmitir una enseñanza doctrinal o moral dirigida a religiosos, creyentes cristianos y público campesino. El idioma que se usaba era el latín. Estas narraciones en verso se leían en voz alta ante un público poco culto; por tanto, el lenguaje era sencillo y utilizaban figuras retóricas como paralelismos o llamadas de atención al auditorio.
La métrica empleada era la cuaderna vía o versos alejandrinos: 4 versos monorrimos de 14 sílabas con pausa intermedia para acercarse al pueblo. Se llamaban también versos alejandrinos por su empleo en la famosa obra Libro de Alexandre.
Milagros de Nuestra Señora
Este fragmento pertenece a la obra Milagros de Nuestra Señora, escrita por Gonzalo de Berceo, quien fue la principal figura del Mester de Clerecía en el siglo XIII y que, además, tenía una formación cultural en asuntos jurídicos, retórica y literatura latina.
Sus obras se clasifican en tres tipos:
- Hagiografías: trataban de la vida de santos.
- Obras doctrinales: relacionadas con reglas y preceptos cristianos.
- Obras marianas: dedicadas a la Virgen.
En esta obra, la Virgen María actúa como mediadora entre los cristianos y Dios, siendo una vía de salvación para el alma humana. La Virgen se presenta con rasgos muy humanos y maternales.
La estructura consta de una introducción y 25 milagros. En la introducción, el narrador se presenta como un peregrino de la Virgen y a ella como un «prado de virtudes». Todos los milagros muestran la misma estructura: una persona devota tiene un problema y la Virgen lo ayuda.
El Libro del Buen Amor
El autor del Libro del Buen Amor es el Arcipreste de Hita. Escrito en el siglo XIV, es una de las obras más importantes. Su finalidad es ofrecer dos caminos: el bien y el mal, orientando al lector sobre qué hacer y qué no. El libro cuenta con 13 historias de diferentes mujeres y tiene una estructura piramidal: los inteligentes deben enseñar a los menos inteligentes.
El tema central es el amor; se advierte de los engaños del amor carnal, pero invita a disfrutar de los placeres de la vida antes de la muerte. También representa el enamoramiento como una cárcel. Utiliza la cuaderna vía, aunque algunas estrofas tienen versos de 16 sílabas y otras variedades líricas. Destaca por el uso de la ironía, el humor y un carácter juglaresco.
Los Cancioneros
Los cancioneros son colecciones reunidas por monarcas y aristócratas donde se recogían imitaciones de poesía tradicional y composiciones cultas. El tema principal es el amor cortés, donde la mujer es considerada un ser superior al que el enamorado debe rendir culto y vasallaje.
Los cancioneros colectivos eran de tres tipos:
- Cancionero de Baena: recopilado por él, presenta diversidad de tendencias poéticas.
- Cancionero de Estúñiga: compilado en la corte aragonesa de Alfonso V, muestra menor influencia de la poesía italiana.
- Cancionero General: obras de las épocas de Enrique IV y los Reyes Católicos.