Edad Media: sociedad, teatro, poesía y narrativas medievales

Verdadero y falso: la Edad Media

La Edad Media es un extenso periodo histórico comprendido entre la caída del Imperio romano de Occidente y el descubrimiento de América. Es posible diferenciar en él dos etapas: Alta Edad Media (s. V-X) y Baja Edad Media (s. XI-XV).

Alta Edad Media

En la Alta Edad Media surgió el nacimiento de las lenguas romances, producto de la evolución del latín vulgar en cada territorio. La influencia de la Iglesia se extendió: el hombre medieval fue muy religioso, por lo que Dios se convirtió en el centro del universo y de los aspectos de la vida; se pasó al teocentrismo.

Durante la Edad Media la mayor parte de la población era analfabeta; solo los clérigos sabían leer y escribir. De este modo, los monasterios se convirtieron en centros culturales donde los monjes conservaban y copiaban a mano las obras clásicas. Más tarde se crearon otras instituciones educativas, como las escuelas catedralicias y las primeras universidades.

Baja Edad Media

En la Baja Edad Media quedó consolidado el feudalismo como forma de organización política y social basada en el vasallaje. El señor terrateniente ofrecía protección a otros nobles de menor rango o a campesinos, además de explotar una parte de su feudo. A cambio, los vasallos se comprometían a obedecer y servir a su señor.

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Sociedad medieval

La sociedad medieval estaba dividida en tres estamentos inamovibles:

  • Pueblo llano: eran los que trabajaban —campesinos y artesanos— y, mediante sus tributos, mantenían al resto de la población.
  • Clero: dedicado a rezar y velar por las almas. No pagaban impuestos.
  • Nobleza: encargada de hacer la guerra y proteger con las armas a los demás. No pagaban tributos.

En la cúspide se encontraba el rey, cuyo poder se consideraba emanado de Dios. El siglo XV traerá cambios que conllevarán el florecimiento de las ciudades y la aparición de una nueva clase social: la burguesía.

Definición

Pergamino — Soporte que se utilizaba para escribir en la Edad Media.

Códice — Libro formado por un conjunto de cuadernillos rectangulares hechos con pergamino, que se cosían formando un volumen encuadernado y escrito a mano.

Técnica del murciélago — Consiste en que haya murciélagos en las bibliotecas que, al alimentarse de polillas, pececillos u otros insectos, ayudan a preservar los libros de los insectos que se alimentan de papel y pergamino.

Teatro medieval

El nacimiento del teatro medieval estuvo muy vinculado al culto religioso. Las primeras representaciones teatrales eran breves y dialogadas; el clero las añadía a los oficios religiosos. Con el tiempo, estas representaciones comenzaron a hacerse en los atrios de los templos y después en las plazas de los pueblos. Surgieron fórmulas teatrales de carácter profano.

Modalidades dentro del teatro medieval

  • Teatro religioso: inicialmente se escribía en latín, pero luego se sustituyó por la lengua vulgar para facilitar al público iletrado el acceso al mensaje doctrinal. Se desarrollaron dos variedades principales:
    1. «Milagros»: la Virgen o los santos intervienen para salvar a un devoto.
    2. «Misterios»: inspirados en episodios bíblicos, en acontecimientos de la vida y muerte de Cristo. En esta corriente se inscriben obras como el Auto de los Reyes Magos (s. XII), el Misterio de Elche (s. XIV), El Misterio de la Pasión y el Juego de la Pasión (s. XV).
  • Teatro profano: fuera de las iglesias surgió un teatro cómico cuya finalidad era divertir. Destacan dos subgéneros:
    1. «Moralidades»: piezas cómicas de intención moralizante, donde se ridiculizan los vicios de la humanidad.
    2. «Farsas»: pequeñas comedias de costumbres, cuya intención principal era hacer reír.

«Danzas de la muerte»: en estas piezas un personaje que representa a la muerte va llamando ante sí a personajes de los diferentes estratos sociales, dejando patente su poder igualatorio al tratar a todos los hombres del mismo modo. Recuerdan que los goces de esta vida son perecederos.

Los cuentos medievales

Los cuentos eran para instruir a la gente sencilla. Eran breves narraciones didácticas cuyas principales fuentes eran las fábulas y obras como Calila e Dimna (s. XIII), adaptación al castellano del Panchatantra indio. Una de las obras difundidas en la Edad Media fue Disciplina clericalis (s. XII) de Pedro Alfonso de Huesca.

Otras obras importantes:

  • El Conde Lucanor de don Juan Manuel.
  • Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer.
  • El Decamerón de Giovanni Boccaccio (s. XIV).
  • Las mil y una noches.

La lírica medieval

Se diferencian dos corrientes:

  • Poesía culta: compuesta por autores instruidos y fijada por escrito.
  • Poesía popular: de carácter anónimo, cantada por la gente sencilla y transmitida oralmente a lo largo de generaciones.

La lírica culta

No es hasta el siglo XI cuando tiene lugar, en la región de Provenza (sudeste de Francia), un florecimiento de la lírica: la poesía trovadoresca. Surge en las cortes de Provenza y se escribe en lengua provenzal. Estos poemas eran obra de autores cultos llamados trovadores, que además componían la música que debía acompañarlos. La tarea de ejecutar y divulgar la poesía ante el público estaba reservada a los juglares.

La temática de estas composiciones, recogidas en cancioneros, era el amor cortés. Según esta concepción, la relación amorosa se expresaba en términos de vasallaje: el enamorado debía servir a su dama, a la que llamaba dueña o señora. La amada, que a menudo era una mujer casada, se mostraba distante e inalcanzable al principio; por eso era idealizada y presentada como un ser superior y perfecto que ennoblecía a quien la amase. Cuando la dama cedía al amor —al tratarse muchas veces de una relación adúltera—, el poeta se veía obligado a ser discreto y a esconder el nombre de su amada bajo una palabra clave.

Los principales géneros de la poesía provenzal trovadoresca son la canso (el poeta expresa su amor hacia la dama) y el sirventés (poema de contenido satírico o burlesco). Esta poesía de influencia provenzal llega a su agotamiento en el siglo XV.

Poesía goliárdica

Entre los siglos XI y XIII proliferó por toda Europa un tipo de poesía profana escrita en latín que recibe el nombre de goliárdica, compuesta por los llamados goliardos. Eran clérigos y estudiantes universitarios que solían vagar de ciudad en ciudad para escapar de la severa disciplina del estudio y de los claustros.

Sus composiciones eran de tipo satírico y burlesco, con críticas dirigidas a las altas autoridades eclesiásticas, ironizando sobre sus vicios y malas costumbres. También escribían poemas tabernarios, donde exaltaban el vino, el juego y la vida alegre. Estas composiciones eran de carácter anónimo y concebidas como mero entretenimiento. Muchos de sus poemas fueron recogidos en cancioneros, entre los que destaca Carmina Burana. Se han conservado muy pocos testimonios debido a su transmisión oral.

Características comunes (en la lírica tradicional relacionada): aparece con frecuencia una voz femenina que expresa las penas de amor. Las inquietudes amorosas van dirigidas a una confidente (madre, amiga o hermana), aunque a veces pueden estar destinadas a la naturaleza o al amado ausente. Se caracterizan por su brevedad y sencillez formal y se transmitían oralmente con acompañamiento musical. Muchas de estas composiciones no fueron recogidas por escrito hasta el siglo XV.

El Cantar de Roldán

El Cantar de Roldán data de finales del siglo XI. El argumento se inspira en la derrota del ejército de Carlomagno por los vascones en la batalla de Roncesvalles, al intentar conquistar tierras hispanas. Sin embargo, el cantar presenta una contienda entre el emperador y los moros. La traición de Ganelón, padrastro de Roldán, que convence a Carlomagno para que deje a su sobrino Roldán en la retaguardia, provocará la derrota del ejército carolingio y la muerte de Roldán.

Roldán, antes de morir, decide pedir socorro sonando su cuerno. Al oír la llamada, Carlomagno regresa a Roncesvalles al frente de sus tropas y, con la ayuda de Dios, consigue aniquilar a los sarracenos y tomar Zaragoza. Finalmente, el emperador hará procesar a Ganelón, que acabará siendo descuartizado.

Entre las características de este cantar épico destaca la deformación legendaria de los hechos, que distorsionan la realidad histórica para aumentar la grandeza heroica de los personajes. Para ello se recurre a numerosas hipérboles y a elementos sobrenaturales, como los sueños premonitorios de Carlomagno o el milagro de que el sol se detenga para que las tropas francesas puedan vencer a las sarracenas.

Por otra parte, los personajes están singularmente descritos: Roldán se caracteriza por su valentía y fuerza física, pero también por su testarudez y orgullo; Carlomagno aparece como un rey anciano pero vigoroso, protegido por la divinidad; Óliver (Oliver) representa la prudencia y la fidelidad; y Ganelón la deslealtad y la traición.

El estilo del cantar es sencillo y conciso, evitando adornos innecesarios. Abundan las repeticiones y paralelismos, los epítetos épicos y las apelaciones al público. El poema es un ejemplo de regularidad métrica: consta de unos 4.000 versos con rima asonante, agrupados en tiradas de desigual extensión.