La Filosofía de Kant: Razón, Ética y el Futuro de la Humanidad

La Ilustración y el Despertar de la Razón según Kant

Era un pacifista y un antimilitarista convencido, soñador de una sociedad cosmopolita. Sus reflexiones sobre la sociedad de la época le llevan a concluir que su tiempo no era una «época ilustrada» sino una «época de ilustración». La Ilustración, según nuestro autor, consiste en la liberación del ser humano de su culpable incapacidad para servirse de su razón sin la guía de otro. La Ilustración debe convertir a ese «menor de edad» en un ilustrado, alguien capaz de servirse de su propia razón.

Por eso el lema de la Ilustración será «Sapere Aude», «atrévete a saber», a servirte de tu propia razón sin dejar en manos de otros la tarea de pensar. La razón debe rechazar cualquier imperativo o imposición externa ya que la razón crítica es considerada como la máxima autoridad. Este uso crítico de la razón genera una razón ilustrada que critica a los prejuicios que paralizan la razón; la tradición que frena el progreso y la superstición que se enfrenta al pensamiento científico.

La Autonomía Intelectual y el Uso de la Razón

Kant tiene una confianza plena en el uso crítico y sin prejuicios de la razón, así como en su autosuficiencia, con afán por liberarse de dogmas metafísicos, prejuicios morales, etc. Los filósofos de esta época, apoyándose en la razón, van a desarrollar un espíritu crítico que aplicarán a todos los dominios de la realidad. El ejercicio de la razón crítica lleva consigo la autonomía intelectual que se manifiesta en el uso libre y público de la razón, que para Kant implica una libertad total de la razón, mientras que en el uso privado, la razón tenía ciertas limitaciones. Esto requería de tolerancia, una virtud civil que caracteriza la posición de los ilustrados en el ámbito social. Estos dos conceptos son inseparables.

Las Grandes Interrogantes de la Filosofía Kantiana

El sentido genérico de la filosofía de Kant consiste en una crítica profunda de los diversos planteamientos que desnaturalizan la razón. Para ello, Kant basará su filosofía en torno a tres grandes preguntas:

  • ¿Qué puedo conocer?
  • ¿Qué debo hacer?
  • ¿Qué me cabe esperar?

¿Qué puedo conocer? El Conocimiento y la Crítica de la Razón Pura

Esta crítica de los poderes de la razón ha de hacerse en primer lugar sobre el campo del conocimiento, para poder saber hasta qué punto la razón humana puede alcanzar la verdad. Esta tarea la realiza contestando a la primera pregunta: ¿Qué puedo conocer? El racionalismo suponía que la razón es autosuficiente, y por sí sola puede conocer no sólo los hechos de la experiencia, sino que la trasciende. El empirismo barajó un concepto escéptico de la razón, incapacitando a la razón tanto del conocimiento metafísico como del conocimiento científico.

Kant realizó una síntesis entre el racionalismo y el empirismo, considerando que la razón puede conocer científicamente el mundo de los fenómenos, pero le está vetado el acceso al saber metafísico. Esta respuesta a la primera pregunta de Kant la podemos encontrar en la «Crítica de la razón pura».

¿Qué debo hacer? El Formalismo Moral y la Ética

Sin embargo, la razón no está únicamente interesada por conocer sus posibilidades cognitivas, sino que el interés central es investigar el buen obrar del hombre. Para eso, Kant dará respuesta a una segunda pregunta: ¿Qué debo hacer? Para responder a esta reflexión ética, Kant se enfrentará a todas las doctrinas morales del pasado, a las que calificó de éticas materiales, construyendo un sistema propio sobre bases nuevas: el formalismo moral.

Se trata del uso práctico de la razón, sin interés alguno por lo que ocurre en la experiencia. La razón puede proporcionar los principios e imponer su legalidad a la conducta por encima de los impulsos y deseos. Para ello se busca un principio universal que oriente nuestra acción. De la misma forma que la razón teórica formula juicios, la razón práctica formula imperativos. El máximo nivel de racionalidad de la conducta es que se le imponga el imperativo categórico, que no entra en el contenido de las acciones sino en exigir que el principio que las guía sea universal.

La ética kantiana es una ética formalista porque lo que busca es un imperativo formal, sin ningún contenido concreto que pueda ser aplicado a los casos concretos. Este imperativo se conoce como imperativo categórico y dice que toda persona debe ser siempre considerada como un fin en sí mismo, y nunca como un medio. Este principio es universal y necesario, esto quiere decir que antes de aceptar la corrección de una acción debemos preguntarnos si sería universalmente aceptada. Además, cuando la razón concluye que una acción debe ser aceptada como correcta, el sujeto se coloca necesariamente ante el deber de actuar conforme ese principio de acción. Esta respuesta la podemos encontrar en la «Crítica de la razón práctica» y en la «Fundamentación de la metafísica de las costumbres».

El Futuro de la Humanidad y el Sentido de la Historia

¿Qué me cabe esperar? Esperanza, Religión y Cosmopolitismo

En tercer lugar, la razón está interesada en investigar cuál es el destino del hombre y cuáles son sus posibilidades en el futuro tanto social como moral. La pregunta que iba a dar respuesta a estos intereses será: ¿Qué me cabe esperar?, en títulos como «¿Qué es la Ilustración?».

Kant propone un nuevo concepto de historia de la humanidad basado en la realización progresiva de la libertad, a pesar de los muchos obstáculos que a ella se oponen. Para que la razón humana y la libertad puedan realizarse en el tiempo, es precisa la vida en sociedad, pero el gran problema es construirla bajo el imperio de la ley, ya que el hombre estaría asalvajado respecto a la naturaleza. Pese a todas las dificultades, la razón se realiza con enorme esfuerzo en la historia y desarrolla un programa civilizatorio e ilustrador, que hace que tenga sentido la esperanza en el triunfo del cosmopolitismo.

Por ende, podemos decir que Kant tenía esperanzas en el futuro de la humanidad, esperando un progreso tanto tecnológico como ideológico. La teorización sobre la religión, desde la perspectiva del deísmo, se lleva a cabo en su obra «La religión dentro de los límites de la mera razón».

¿Qué es el hombre? La Síntesis de la Filosofía Kantiana

Cuando la razón haya contestado a esta tercera pregunta, estará en condiciones de responder a una cuarta que resume todas las anteriores: ¿Qué es el hombre? Esta última cuestión debe permitir reflexionar sobre las condiciones que harían posible a la humanidad alcanzar los ideales ilustrados.