Estado visigodo: Fuero Juzgo y organización política
En la época de Recesvinto aparece el Fuero Juzgo, que constituye la unificación jurídica y el principal legado de los visigodos a los futuros estados medievales. Los únicos que quedaron discriminados fueron los judíos.
El Estado buscaba la colaboración de la Iglesia. Los visigodos practicaban la religión cristiana, aunque pertenecían a una secta considerada herética. La Iglesia, a través de los concilios, quedó ligada a la nobleza y al Estado; logró la inmunidad fiscal y la figura del rey quedó sacralizada.
El poder de la nobleza y la Iglesia
El poder de la nobleza y de la Iglesia fue determinante en este Estado. La nobleza desempeñaba los cargos importantes a nivel administrativo, territorial y militar; además, elegía al rey. La Iglesia Católica había acumulado un gran patrimonio territorial y adquirió una gran influencia política.
Los Concilios de Toledo integraron al rey, la nobleza y la Iglesia para tratar todos los asuntos importantes que afectaban a la monarquía. Nobleza e Iglesia tenían, por tanto, grandes privilegios e intereses comunes e impedían el establecimiento de una monarquía fuerte que limitara su influencia.
Legado cultural y fin del reino visigodo
El Estado visigodo dejó un notable legado cultural. Destaca la labor de Isidoro de Sevilla, que con sus Etimologías dejó una recopilación de todo el saber de la época. El arte visigodo constituye un ejemplo del arte prerrománico europeo.
El fin de este Estado se produce en el año 711: desembarcan los musulmanes en la Península y derrotan al último rey visigodo, Rodrigo, en la batalla de Guadalete. Cae el reino visigodo.
Atapuerca y primeros poblamientos
Atapuerca: yacimiento situado cerca de Burgos. En la sima llamada de los Elefantes se encontraron restos del homínido más antiguo de Europa, el Homo antecessor, de 1.200.000 años de antigüedad. En la Sima de los Huesos aparecen restos de Homo heidelbergensis, de aproximadamente 400.000 años de antigüedad.
Asimismo, se ha demostrado que el Neandertal proviene de un proceso evolutivo que parte del Homo heidelbergensis en la misma Europa y que, por tanto, no proviene directamente del Homo erectus.
Pueblos prerromanos
«Pueblos prerromanos» es la expresión con que la historiografía se refiere a los pueblos indígenas de las distintas zonas por las que se extendió el Imperio romano. Desde el II milenio a. C. fueron:
- Tartessos (al suroeste, valle del Guadalquivir).
- Iberos (en el este y sur peninsular, la costa mediterránea y el valle del Ebro).
- Celtíberos (en el centro peninsular y el valle del Ebro, en torno al Sistema Ibérico).
- Pueblos celtas (en el centro, oeste y norte de la península).
Tartessos
Tartessos: mítico reino indígena de la península Ibérica que aparece reflejado en las antiguas fuentes escritas de los griegos y quizá en fuentes bíblicas, famoso por sus fabulosas riquezas. Se ubicó en Andalucía occidental (Carambolo) y en el sur de Extremadura, a caballo entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro.
Esta cultura entró en contacto con los fenicios en el siglo VIII a. C. y de este contacto se derivó un gran desarrollo económico (explotación masiva de plata y bronce) y cultural (desarrollo de una escritura propia; sistemas artesanales, urbanísticos, funerarios, etc.). Tartessos entró en decadencia y desapareció a fines del s. VI a. C., por el agotamiento de las minas y el auge del hierro.
Romanización
Romanización: es la asimilación de la cultura y formas de vida romanas por parte de los pueblos indígenas conquistados. En la península Ibérica se desarrolló entre el 218 a. C. y los inicios del siglo V d. C. Fue un proceso relativamente rápido entre los pueblos ibéricos del sureste; sin embargo, la romanización fue muy lenta y superficial entre los pueblos del centro y norte de la Península.
Como vehículos de la romanización podemos citar:
- La extensión de la vida urbana.
- El ejército.
- El derecho de ciudadanía.
- La integración en los circuitos mercantiles.
- Las obras civiles.
Invasiones bárbaras
Los griegos designaban a los bárbaros como los pueblos que hablaban lenguas incomprensibles para ellos y no tenían un modelo semejante de civilización. Los romanos utilizaron el término para nombrar a los pueblos que vivían fuera de las fronteras de su Imperio.
La crisis del siglo III favoreció la penetración de pueblos del norte y del este de Europa en el mundo romano. A inicios del siglo V entran en España los pueblos suevos, vándalos y alanos. Los visigodos, establecidos al sur de la Galia, entraron como aliados de Roma con la obligación de defender Hispania de aquellos pueblos bárbaros.
Para ello se firmaron una serie de tratados (foedus), fórmula diplomática que existía desde los primeros tiempos de Roma. Eran pactos firmados entre ambos pueblos que incluían cláusulas de defensa, asentamiento o para evitar enfrentamientos.
Concilios de Toledo
El rey visigodo Recaredo se convierte al cristianismo en el año 585. En el año 589, Recaredo convoca el III Concilio de Toledo, en donde proclama al cristianismo como religión oficial del reino visigodo.
Los concilios se convierten en el órgano de gobierno eclesiástico, que se reunirá periódicamente, convocado por el rey, para legislar sobre asuntos civiles y religiosos. Participaban en ellos obispos y nobles del Aula Regia o del Oficio Palatino.
Recaredo
Recaredo: rey visigodo entre los años 586 y 601, hijo de Leovigildo. Se convirtió al cristianismo en el año 585. Convocó en 589 el III Concilio de Toledo, en donde proclamó el cristianismo como religión oficial del reino visigodo y estableció los concilios como órganos con competencias legislativas que trataban tanto temas religiosos como civiles, compuestos por autoridades eclesiásticas y los nobles del Aula Regia.