Sobre la Autoría del Lazarillo de Tormes
En 1605, el Padre Sigüenza, en su Historia de la Orden de San Jerónimo, afirmó que el libro había sido escrito por Fray Juan de Ortega cuando era estudiante en Salamanca. Se afirma que es él el autor ya que “fue hallado el borrador …, de su propia mano escrito”.
Otras Atribuciones
También se le ha atribuido la autoría a los hermanos Juan y Alfonso de Valdés.
Sobre la Segunda Parte
Otro libro titulado Segunda Parte de Lazarillo fue publicado en 1555 en Amberes. Se sabe muy poco de él. Lo único que se sabe es la atribución antigua a un Fray Manuel de Oporto, “pero la baja calidad artística del libro” hace que los críticos no quieran investigarlo a fondo. Esta segunda parte no tiene ninguna semejanza con el original.
Hubo un libro llamado Segunda parte de la vida de Lazarillo de Tormes sacada de las Crónicas antiguas de Toledo escrito en 1620 por Juan de Luna (1580-1630), pero por las fechas y por “la calidad inferior al Lazarillo [original] de un crudo realismo” se ve la imposibilidad de que haya sido escrito por el autor original. El texto fue creado para usarlo en el salón de clase.
Influencia Erasmista en la Obra
- Muchos críticos han notado la influencia erasmista en el Lazarillo ya que en la novela podemos ver, especialmente en el Tratado II, el punzante humor irónico que critica el abuso de las funciones del clero.
- Se nota un paralelo en el Tratado VII entre el arreglo deshonroso del matrimonio de Lázaro y la entrada victoriosa del emperador de Toledo.
- La crítica erasmista no va contra la fe cristiana, sino contra los abusos de quienes, siendo encargados de sus defensas, la profanan.
- En el Lazarillo los clérigos y laicos están escasos de las virtudes cristianas ya que “pecan por avarientos, por escabrosos, por altaneros, y por lascivos”.
El Lenguaje de la Obra
El estilo de Lazarillo de Tormes, como advierte su autor en el prólogo, es «vulgar», en el sentido de llano y natural. Esta característica es necesaria para evocar el ambiente en el que creció Lázaro y dotarle del realismo que se manifiesta tanto en el tiempo como en el espacio geográfico.
En general, la obra abunda en el tono irónico, con dobles sentidos que en ocasiones dan lugar a la paradoja o la sátira. El narrador utiliza todos los recursos lingüísticos a su alcance para «falsear» la realidad y presentarla ante el destinatario como le interesaría a Lázaro.
Estructura Externa
La novela logra así una doble motivación:
- Narrar la vida de Lázaro.
- Dar una visión de la sociedad contemporánea mediante la descripción de tipos y costumbres, pero también con una intención satírica de los mismos.
Estructura Interna
Nos interesarán, no por ellos mismos, sino por la acción que ejercen sobre Lázaro, por su contribución a la creación de una personalidad, de una conducta, de una visión en lo que es el mundo y, sobre todo, de cómo se debe actuar en él.
División de la Obra
Podemos dividir la obra en dos partes claramente distintas:
- Primera Parte: Abarca la mayor parte de la novela, donde Lázaro ocupa el lugar más destacado. El hambre campea abiertamente. Sobre Lázaro recae toda la acción. Esta parte abarca los tres primeros tratados.
- Segunda Parte: Es a partir del Tratado IV, en que se produce una modificación en la actitud de Lázaro. Deja de ser actor de la acción para pasar a simple testigo de la vida de los demás y, en algún caso (Tratado VII), de su propia vida. La razón del cambio está en que el hambre quedó saciada y se inicia el segundo proceso: el engrandecimiento material y social de Lázaro. Lázaro necesita zapatos para subir su nivel; ya no necesita comida sino ropa.
Personajes y Evolución
Los personajes del Lazarillo de Tormes mezclan elementos propios del folclore con oficios que provenían de la realidad que rodeaba al autor de la novela. La evolución de Lázaro está estrechamente relacionada con su paso al servicio de individuos que pertenecían a clases sociales diversas. Cada uno de ellos sintetiza de manera arquetípica las principales características y vicios del estrato al que corresponden, por lo que su estampa global ofrece una visión crítica de la sociedad del siglo XVI.
Estilos Narrativos
- Se ha visto en la novela dos estilos que se corresponden con la intervención de uno u otro personaje:
- En la parte protagonizada por Lázaro adulto prevalece el estilo autobiográfico y subjetivo que se sirve, sobre todo, del recurso de la ironía.
- En la parte protagonizada por Lázaro niño, dominan las descripciones realistas y la narración de episodios divertidos.
A la hora de elegir el lenguaje que debía utilizar en su obra, el autor del Lazarillo tuvo presente lo expuesto en las retóricas, donde se establecía de forma precisa la lengua que debía utilizar un personaje de acuerdo con su condición social. Así lo entiende el propio Lázaro, quien en el Prólogo alude al “grosero estilo” en el que escribe. Por eso son frecuentes en la obra los refranes, las frases hechas, y los solecismos (incorrecciones lingüísticas), que, junto con el uso de los diminutivos y otros recursos coloquiales, dan a la novela su tono directo y realista.
Tiempo y Espacio de la Acción
Tiempo: Carlos V o comienzos de su ocaso, esto es, en las primeras décadas del siglo XVI.
Algunos críticos estiman que la acción de la obra comenzaría poco antes de 1510 y finalizaría en 1525, mientras que otros se inclinan por la segunda opción: entre 1515 y 1538.
Como consecuencia, el país padeció crisis y una migración masiva del campo a la ciudad; desaparecieron clases sociales y sucedieron varias epidemias.
Características de la Novela Picaresca
Las características principales son:
- Protagonizada por un antihéroe.
- El protagonista sirve a varios amos.
- En cuanto a la técnica narrativa, la novela picaresca se caracteriza por estar escrita en forma autobiográfica.
El Perfil de Lázaro
- Lázaro nace en un lugar humilde y su padre era ladrón. Se trata, por lo tanto, de un personaje de baja extracción social. La madre de Lázaro lo entrega como criado a un mendigo ciego. Desde entonces vive marginalmente en busca de mejor fortuna.
- Sirve sucesivamente a varios amos.
- El móvil de sus actos es matar el hambre; no se mueve por ideales.
- Se desenvuelve con soltura en un medio hostil gracias a su ingenio y a la astucia que aprende de su primer amo, el ciego.
- Practica la mendicidad y, aunque no cae en la delincuencia como otros pícaros de novelas posteriores, acepta sin ningún escrúpulo situaciones poco honrosas.
- Intenta conseguir una cierta posición social, lo que no logra aunque él así lo crea.
Significado de los Personajes
- La figura del ciego mendigo tiene una larga tradición, tanto real como literaria, que llega hasta nuestros días. El niño que frecuentemente acompaña a un ciego prestando ayuda sigue denominándose hoy “lazarillo”.
- Los personajes de condición religiosa, a los cuales se satiriza, son exponentes del estado de corrupción en el que vivía un sector del clero.
- El escudero toledano ejemplifica el deseo de aparentar la honra, preocupación que compartieron muchos españoles de la época.