Transformación de las potencias mundiales en el siglo XIX: Reino Unido, Francia, Alemania y EE. UU.

Transformación de las potencias mundiales en el siglo XIX

El siguiente texto reúne y corrige la información sobre las principales potencias del siglo XIX, sus transformaciones políticas, económicas y diplomáticas, sin omitir contenido. Se han respetado las ideas originales y se han corregido errores ortográficos y gramaticales.

1. El Reino Unido: la Era Victoriana (1837-1901)

Gran Bretaña fue la potencia hegemónica del siglo XIX gracias a su estabilidad y a su imperio.

El esplendor económico

Fue la «fábrica del mundo» y el centro financiero global. Basó su poder en el libre comercio, aunque a finales de siglo, ante la competencia de Alemania y EE. UU., surgieron voces a favor del proteccionismo. Su flota era la más poderosa, garantizando el control de las rutas comerciales.

Apertura política y reformas

Se produjo una transición gradual hacia la democracia.

Bipartidismo

Alternancia entre los Conservadores (Tories) de Disraeli y los Liberales (Whigs) de Gladstone.

Reformas electorales y sociales

Reformas electorales: Las Reform Acts (1832, 1867 y 1884) ampliaron el sufragio hasta que la mayoría de los varones pudieron votar.

Gladstone: Introdujo la educación estatal primaria, legalizó los sindicatos (Trade Unions) y estableció el voto secreto.

La Cuestión Irlandesa

Irlanda intentó lograr la autonomía (Home Rule). Gladstone presentó un proyecto de ley en 1886 que fue rechazado, provocando una escisión en el partido liberal. El conflicto se mantuvo vivo con grupos radicales como el Sinn Féin y no se resolvería hasta el siglo XX.

2. El Segundo Imperio Francés y la III República

Francia vivió una etapa de gran transformación tras la revolución de 1848.

Napoleón III (1852-1870)

Su régimen, el bonapartismo, combinaba autoritarismo con una fachada democrática (uso del plebiscito).

Interior

Gran crecimiento industrial, creación de grandes bancos (Crédit Mobilier) y la transformación urbana de París dirigida por Haussmann. A partir de 1860, el emperador perdió apoyos y el régimen se liberalizó (concesión de amnistía, libertad de prensa y legalización de la huelga en 1864).

Exterior

Intervencionismo constante: participó en la Guerra de Crimea, apoyó la unificación italiana (obteniendo Niza y Saboya) y fracasó en su aventura imperial en México.

La III República (desde 1870)

Nació tras la humillante derrota en la Batalla de Sedán contra Prusia. Francia perdió Alsacia y Lorena, lo que generó un deseo de revancha que marcó su política exterior. Fue un período de estabilidad democrática, laicismo escolar y una gran expansión colonial en África.

3. El Segundo Reich alemán

Tras la unificación de 1871, Alemania se convirtió en la potencia líder del continente.

Organización del Imperio

Se estructuró como un estado federal bajo la hegemonía de Prusia. El káiser Guillermo I y su canciller Bismarck controlaban el poder. El parlamento (Reichstag) tenía competencias limitadas.

La política de Bismarck

  • Kulturkampf: lucha contra la Iglesia Católica para limitar su influencia política y educativa.
  • Lucha contra el socialismo: aunque prohibió las actividades socialistas, fue el primero en crear una legislación social avanzada (seguros de accidentes, enfermedad y vejez) para calmar a los obreros.

Guillermo II y la Weltpolitik (desde 1890)

El nuevo káiser buscó una «política mundial» más agresiva. Su ambición por tener una gran flota de guerra y colonias acabó rompiendo la alianza con Gran Bretaña.

4. Los imperios plurinacionales (las potencias en crisis)

Estados que mantenían estructuras del Antiguo Régimen y sufrían la presión de los nacionalismos.

Imperio austro-húngaro

Un imperio inmenso con muchas etnias. En 1867 se convirtió en la Monarquía Dual: Austria (alemanes) y Hungría (magiares) compartían emperador (Francisco José I), pero tenían gobiernos y parlamentos propios. El principal problema era la opresión de las minorías eslavas (serbios, checos), que buscaban autonomía.

Imperio ruso

Autocracia absoluta.

Alejandro II: Realizó reformas como la abolición de la servidumbre (1861), pero no fue suficiente para modernizar el campo.

Industrialización: muy rápida y concentrada en ciudades como San Petersburgo, financiada por capital francés.

Inestabilidad: la falta de libertades políticas dio lugar a movimientos revolucionarios (nihilistas, marxistas) y a una dura represión zarista.

Imperio otomano

Muy debilitado y corrupto. Las potencias europeas se disputaban sus territorios en los Balcanes. En 1908, los Jóvenes Turcos intentaron una revolución liberal para salvar el imperio.

5. Estados Unidos: de la fragmentación a la potencia mundial

EE. UU. experimentó el crecimiento más rápido del siglo XIX.

Expansión hacia el oeste

Basada en el Destino Manifiesto. Fue un proceso de colonización de tierras indígenas, compra de territorios (Luisiana, Florida, Alaska) y guerras contra México (anexión de Texas, California y Nuevo México).

La Guerra de Secesión (1861-1865)

  • Norte (Unión): industrial, proteccionista y abolicionista.
  • Sur (Confederación): agrario, esclavista y partidario del libre comercio.

Resultado: Ganó el Norte bajo Abraham Lincoln. Se mantuvo la unidad del país y se abolió la esclavitud (13.ª Enmienda), aunque esto derivó en un sistema de segregación racial en el sur que duraría décadas.

Potencia industrial e imperialista

A finales de siglo, EE. UU. superó a Europa en producción industrial. Tras la guerra con España en 1898, se anexionó Filipinas, Puerto Rico y Guam, y pasó a controlar Cuba, confirmando la Doctrina Monroe («América para los americanos»).

6. Los sistemas bismarckianos (1872-1890)

Bismarck diseñó tres sistemas de alianzas para aislar a Francia y mantener la paz bajo liderazgo alemán.

Primer sistema (1872)

La Entente de los Tres Emperadores (Alemania, Austria y Rusia). Se rompió por la rivalidad entre Austria y Rusia en los Balcanes tras el conflicto con el Imperio Otomano.

Segundo sistema (1879-1882)

  • Dúplice Alianza: entre Alemania y Austria.
  • Triple Alianza: se sumó Italia (enemistada con Francia por Túnez).

Bismarck consiguió que Rusia volviera a aliarse con ellos mediante un nuevo tratado secreto.

Tercer sistema (1887)

La cima de la diplomacia bismarckiana.

  • Tratado de Reaseguro: Alemania y Rusia se prometían neutralidad.
  • Acuerdos mediterráneos: Gran Bretaña e Italia se unieron para frenar el expansionismo francés en el norte de África.

El fin de los sistemas

En 1890, Guillermo II despidió a Bismarck y no renovó el tratado con Rusia. Esto empujó a Rusia a aliarse con Francia, creando dos bloques enfrentados que desembocarían en la Primera Guerra Mundial durante el periodo de la Paz Armada.

Nota: Se han mantenido y corregido todas las ideas y hechos del documento original, mejorando la ortografía, la gramática y la presentación para una lectura clara y optimizada para SEO.