Adecuación, coherencia y cohesión: claves para construir textos claros y efectivos

Adecuación, coherencia y cohesión

Adecuación

La adecuación es la propiedad de un texto que hace que se adapte al contexto comunicativo en el que se encuentra. Un texto bien adecuado satisface las expectativas del emisor y del receptor en función de la situación, el canal y la intención comunicativa.

Elementos de la comunicación:

  • Emisor
  • Receptor
  • Mensaje
  • Canal
  • Código
  • Contexto

Funciones del lenguaje:

  • Representativa o referencial: relaciona el mensaje con el objeto al que se refiere o con el contexto en que se emite. Ej.: «Carla ha logrado su objetivo.»
  • Emotiva o expresiva: expresa la actitud o las emociones del emisor. Ej.: «Me ha entusiasmado.»
  • Conativa o apelativa: pretende condicionar o modificar la conducta del receptor. Ej.: «Ana, ¿puedes traerme agua?»
  • Fática: comprueba el funcionamiento del canal a través del que se transmite el mensaje. Ej.: «¿Se oye bien o hablo más fuerte?»
  • Metalingüística: centra la atención del mensaje en el código, es decir, en la propia lengua. Ej.: «Tutéame, por favor.»
  • Poética o estética: sitúa como tema el propio mensaje, su forma o su valor estético. Ej.: «Ama tu ritmo y ritma tus acciones.»

Consideraciones sobre la adecuación:

  • Receptor: el emisor debe adecuar el discurso al destinatario.
  • Mensaje: el discurso debe adaptarse al tema que se trata.
  • Canal: el medio condiciona el lenguaje empleado; el texto escrito necesita una elaboración más precisa que el canal oral.

Coherencia

La coherencia es la unidad de sentido que permite que un texto tenga sentido global. Depende, fundamentalmente, del tema y de la estructura del texto.

Para que el tema sea coherente, se consideran los siguientes principios:

  • Principio de relevancia: los enunciados deben ser relevantes para el tema tratado y guardar relación con la idea principal o con las secundarias.
  • Principio de progresión: el texto debe proporcionar información de manera progresiva, aportando datos nuevos.
  • Principio de recurrencia: es necesario repetir elementos destacados relacionados con las ideas del texto para facilitar la comprensión del receptor.
  • Principio de no contradicción: los enunciados no deben contradecir otros enunciados previos.

Estructuras para organizar un texto:

  • Introducción–desarrollo–conclusión: apropiada para textos expositivos y argumentativos; en narraciones equivalen a planteamiento, nudo y desenlace.
  • Estructura cronológica: las ideas se presentan en sucesión temporal, del primero al último.
  • Estructura causal-consecutiva: primero se presentan las causas de un hecho o afirmación y después sus consecuencias.
  • Estructura resolutiva: se presenta un problema y a continuación se aborda su solución.

Cohesión

La cohesión es la propiedad de un texto que hace que sus partes estén conectadas entre sí de manera apropiada. Se logra mediante mecanismos léxico-semánticos, gramaticales y textuales.

Mecanismos de cohesión léxico-semánticos:

  • Recurrencia léxica: repetición de una palabra o expresión ya empleada en un enunciado anterior. Ej.: «La leche es una masa con partículas; la leche se espesa.»
  • Recurrencia semántica: sustitución por sinónimos o hiperónimos. Ej.: «Violeta: dicho de un color; morado claro.»

Mecanismos de cohesión gramaticales:

Deixis: referirse a elementos del texto o de la situación comunicativa sin repetirlos. Las palabras que llevan a cabo la deixis son los deícticos.

La deixis textual tiene dos tipos:

  • Anáfora (deixis anafórica): referencia a un elemento que ya apareció previamente en el texto; ese elemento es el antecedente. Ej.: «Se inclinó sobre la piedra; la agarró firmemente.»
  • Catáfora (deixis catafórica): referencia a un elemento que aún no ha aparecido en el texto; ese elemento es el consecuente.

Elipsis es un mecanismo para suprimir elementos que ya han aparecido y así evitar repeticiones innecesarias, lo que facilita la lectura.

Mecanismos de cohesión textual: marcadores discursivos:

  • Aditivos o de precisión: además, también, asimismo, de hecho, por otro lado…
  • Adversativos y contraargumentativos: ahora bien, por el contrario, sin embargo, no obstante, antes bien…
  • Consecutivos: así pues, entonces, en consecuencia, por consiguiente, por tanto, por lo tanto…
  • De digresión: por cierto, dicho sea de paso, a propósito, a todo esto
  • Ejemplificativos: por ejemplo, así…
  • Explicativos: es decir, esto es, a saber, o sea…
  • De orden: en primer lugar, en segundo lugar, para empezar, por último, finalmente, por una parte… por otra
  • Recapitulativos: en resumen, en resumidas cuentas, en definitiva, en suma, en conclusión…
  • Reformuladores: dicho de otro modo, en otras palabras…
  • Rectificativos: mejor dicho, más bien…

Clases de textos

  • Registro lingüístico: formal o informal.
  • Canal de transmisión: oral o escrito.
  • Modalidad textual: narración, descripción, exposición o argumentación.
  • Ámbito de uso: científico-técnico, jurídico-administrativo, humanístico, literario, periodístico o publicitario.
  • Intención comunicativa: informativa, persuasiva, prescriptiva o estética.

Canal de transmisión

El canal de transmisión puede ser oral o escrito.

Textos orales
  • Espontaneidad: no suelen estar planificados y se corrigen a medida que se producen.
  • Influencia del contexto: la comunicación es simultánea y bidireccional; el emisor puede ser receptor y viceversa. El mensaje depende no solo de su contenido lingüístico, sino también de circunstancias extralingüísticas, como gestos e inflexiones de voz.
  • Predominio del registro informal: relajación de la norma lingüística en el habla coloquial.
Textos escritos
  • Fijación en el tiempo: el emisor es consciente de que su texto quedará fijado y perdurará en el tiempo; por ello es más frecuente el registro formal y el cuidado del estilo.
  • Menor influencia extralingüística: al no ser compartido el contexto de forma inmediata entre emisor y receptor, disminuye la influencia de aspectos no lingüísticos.

Modalidades textuales

Las modalidades textuales son las siguientes:

  • Narración: cuenta hechos o situaciones.
  • Descripción: representa con palabras las características de un ser vivo o un objeto.
  • Exposición: explica de forma clara y ordenada un tema.
  • Argumentación: defiende una opinión mediante razonamientos.

Narración

El texto narrativo se caracteriza por contar hechos reales o ficticios que se producen en un tiempo concreto, se desarrollan en un espacio determinado y afectan a personas o personajes.

Elementos de la narración

  • Historia: encadenamiento de los hechos narrados (argumento).
  • Tiempo: en la narración se distinguen dos variables:
  • Tiempo externo: momento o época en que tienen lugar los hechos.
  • Tiempo interno: duración de esos hechos en la historia.

La narración puede empezar ab ovo (desde el principio), in medias res (desde la mitad) o in extremis (desde el final de la historia).

  • Espacio: lugar donde se desarrolla la acción, real o imaginario.
  • Personajes: actores de la historia que realizan la acción narrada, reales o ficticios.
  • Estructura: en obras de ficción suele distinguirse planteamiento (presentación de los hechos), nudo (desarrollo de conflictos) y desenlace (resolución).
  • Narrador: es quien desarrolla y estructura los demás elementos de la narración.

Narrador

El narrador se encarga de contar los hechos; puede participar o no en ellos (no debe confundirse con el autor). Existen dos grandes tipos:

  • Narrador interno: participa en la acción como protagonista, personaje secundario o testigo; suele relatar en primera persona.
  • Narrador externo: no participa en la acción, relata en tercera persona y, según su grado de conocimiento de la trama, puede ser:
  • Narrador ausente: relata hechos que ha conocido o de los que ha podido ser testigo sin intervenir en ellos.
  • Narrador omnisciente: relata cualquier tipo de hechos, incluidos los pensamientos y sentimientos de los personajes.

Características de la narración

  • Nivel léxico-semántico: la acción es la esencia de la narración; la categoría gramatical que la expresa es el verbo. Abundan los verbos (de movimiento, de habla, de pensamiento) y los adverbios o sintagmas adverbiales.
  • Nivel morfosintáctico: los verbos suelen aparecer en tiempos pretéritos, en presente habitual o en presente histórico. Es habitual intercalar diálogos en estilo directo e indirecto.
  • Nivel textual: frecuente uso de marcadores discursivos temporales y otros conectores (ejemplificativos, aditivos, consecutivos, de digresión, explicativos, etc.).

Texto descriptivo

El texto descriptivo se caracteriza por representar verbalmente los rasgos de alguien o algo.

Clases de descripción

  • Descripción objetiva: el emisor tiene una intención informativa y describe la realidad tal y como es; se caracteriza por claridad y rigor y responde a la función representativa del lenguaje.
  • Descripción subjetiva: el emisor añade su visión personal al objeto descrito; responde a las funciones emotiva, apelativa y estética del lenguaje.

Características del lenguaje en los textos descriptivos

Los rasgos lingüísticos de la descripción se agrupan en tres niveles:

  • Nivel léxico-semántico: en la descripción objetiva predominan sustantivos y adjetivos calificativos; en la subjetiva destacan epítetos, metáforas y símiles.
  • Nivel morfosintáctico: ambos tipos usan oraciones simples o coordinadas y estructuras comparativas. Diferen en los tiempos verbales: en la objetiva predomina el presente de indicativo; en la subjetiva, además del presente, aparece el pretérito imperfecto.
  • Nivel textual: frecuente uso de marcadores discursivos espaciales, repeticiones y enumeraciones.