La Filosofía Vitalista de Nietzsche: Crítica a la Metafísica Occidental y Conceptos Clave

Conceptos Fundamentales en la Filosofía de Nietzsche

El Vitalismo y la Crítica a la Razón

Vitalismo: Hace referencia al recelo frente a la vida. Nietzsche defenderá un irracionalismo vitalista, a partir del cual criticará a los filósofos anteriores a él, porque ellos defendían una concepción dualista de la realidad, donde existían dos mundos: uno de las ideas y un mundo sensible. Para estos filósofos, el mundo de las ideas sería el mundo verdadero, un mundo en el que reina la razón y cuyos valores van en contra de la vida, ya que rechaza los sentidos y todo tipo de irracionalidad. Pero Nietzsche defenderá el vitalismo, ya que para él los valores se basarán en la afirmación de la vida, es decir, en la existencia del hombre.

Monoteísmo y Politeísmo

Monoteísmo: Hace referencia al monótono-teísmo. Para Nietzsche, todas las religiones son falsas, puesto que parten de la creencia de un Dios único, inmutable, eterno, que va en contra de la propia vida. Frente a este tipo de religiones, Nietzsche cree que quizás sean más adecuadas las religiones politeístas, ya que expresan mejor la realidad puesto que no la separan radicalmente de la vida.

El Devenir frente a la Permanencia

Devenir: Es el cambio, la muerte, la vejez, todo aquello relacionado con la vida terrena. Mientras que los filósofos anteriores a Nietzsche defendían la permanencia, el ser frente al no ser. Nietzsche criticará a Parménides (“el ser y el no ser no es”), del cual surgirá el platonismo y, por tanto, el cristianismo, y con él todos los valores de la cultura occidental.

Egipticismo y la Adoración a lo Ideal

Egipticismo: Éste es todo lo contrario al devenir, puesto que se basa en valores eternos, absolutos, como la adoración, el culto a lo ideal. No conciben la muerte como tal, puesto que defienden el más allá.

Los Filósofos como Idólatras

Filósofos: Hace referencia a señores idólatras. Estos son los que representarán una visión del mundo totalmente errónea o inadecuada para Nietzsche, ya que proclamarán un mundo en el que reinará la sustancialidad, la unidad, Dios, la esencia; valores totalmente contrarios a los que defenderá Nietzsche. Estos dan primacía a la razón sobre los sentidos, típico del nihilismo decadente o metafísico, ya que niegan todos los valores contrarios a la vida. Nietzsche piensa que la razón es una facultad más de nuestra vida, como la imaginación, los instintos, etc.

El Artista Trágico y el Equilibrio Apolíneo-Dionisíaco

Artista Trágico: Éste es aquel capaz de conseguir una armonía entre el mundo dionisíaco y el mundo de Apolo. Es decir, un equilibrio entre la vida y la muerte.

El Mundo Dionisíaco y el Mundo Apolíneo

  • Dionisíaco: Es el mundo representado por Dionisio, el cual es el dios del vino, de la música, de la pasión y representa el caos. No es pesimista puesto que acepta tanto la alegría como el dolor. Es decir, a pesar de todo sufrimiento, Nietzsche sigue apostando por la vida.
  • Apolíneo: Es el dios de la belleza, de la juventud y representa la racionalidad.

Con Platón, esta armonía de la tragedia griega entre estos mundos se rompe, ya que ponen el mundo de Apolo por encima del de Dionisio como único verdadero.

La Decadencia de la Cultura Occidental

Decadencia: Es signo de ir contra la vida, por tanto, serán decadentes la moral, la religión, la metafísica y la ciencia de la cultura occidental. La decadencia comienza cuando Platón distingue dos mundos: uno de los cuales será el verdadero, donde la razón está por encima de los sentidos y de la vida, fomentando valores como la eternidad, la permanencia, la unidad, es decir, valores que se oponen a la existencia del hombre.

La Muerte de Dios

Dios: Con la muerte de Dios, Nietzsche se refiere no a la muerte de su existencia, sino a la muerte de los valores tradicionales de la cultura occidental. Para la filosofía tradicional, Dios supone un refugio para aquellos que no quieren aceptar la vida. Dios representa para ellos un valor supremo el cual establece lo que está bien y lo que no. A través de él se sienten seguros frente a la inseguridad de la vida. Tras la muerte de Dios, para Nietzsche, el hombre se encuentra desorientado; y ante la inocencia del devenir acepta una nueva concepción de la vida.

Contextualización de la Crítica Nietzscheana

El texto plantea una crítica de Nietzsche a la cultura occidental, es decir, a la metafísica, moral y religión cristianas; además de a la ciencia. Todo esto queda incluido en su obra El crepúsculo de los ídolos, a la cual pertenece el texto a comentar.

Influencias y Paralelismos Revolucionarios

Nietzsche estuvo influido por la filosofía oriental, procedente del budismo y el hinduismo, debido a su concepción de la vida y de la existencia como dolor. Y al igual que Marx incitó al pueblo a una revolución contra el gobierno de aquella época (capitalismo), ahora será Nietzsche quien lo intente, pero con respecto a los valores de la tradición y en concreto contra el cristianismo. Así, frente a la cultura racionalista del mundo occidental tradicional, Nietzsche propone un irracionalismo vitalista. Nuestro autor parte de su crítica al platonismo y de lo que más tarde sería una radicalización de éste: el cristianismo. De este modo, frente a la razón y frente a todo lo que la cultura occidental había mantenido, Nietzsche propone una exaltación de la vida.

Periodos del Pensamiento Nietzscheano

Al hilo de todo esto, podemos distinguir tres periodos diferentes en su pensamiento:

Periodo Romántico

Al que pertenecen obras como El nacimiento de la tragedia y Consideraciones Intempestivas (será a partir de esta obra cuando entre en su periodo de locura, la cual irá degenerando poco a poco con el tiempo).

Frente a la Ilustración, donde triunfa la razón (el orden, la medida), en el romanticismo resaltarán los sentimientos como expresiones vitales. En este periodo Nietzsche no estará de acuerdo con el ideal de la cultura griega que defenderá Sócrates; buscándolo, de este modo, en Heráclito, quizás el único presocrático que defienda el cambio.

Influencia de Schopenhauer y Wagner

Nietzsche se verá muy influido por Schopenhauer. Para él, el mundo de las cosas es el mundo de la voluntad, de aquí la voluntad de poder de Nietzsche. Schopenhauer en sus obras refleja el mundo griego, es decir, la tragedia; donde, la vida está por encima de la razón (irracional vs. racional), pensamiento que no comparte con Hegel, pero que sí compartirá Nietzsche.

De Schopenhauer le influirá, sobre todo, la desconfianza en la historia y el pensamiento antidialéctico, es decir, la afirmación de la voluntad como motor de la vida humana frente a la tiranía de la razón. Aunque Nietzsche no estará de acuerdo con todo el pensamiento de Schopenhauer, ya que éste mantiene un nihilismo reactivo (pesimista, que induce al suicidio) al contrario de Nietzsche, que defenderá el nihilismo metafísico (dionisíaco).

Su pensamiento también estará influido por la música de Wagner, la cual representa la apoteosis de la pasión, la naturaleza y el sentido de la tierra. Aunque acabó dándose cuenta de que la música de Wagner no representaba todo lo que él pretendía defender, ya que decía que la música de éste se había convertido en una cristianización de la vida; lo cual se refleja en su obra Parsifal (en la que se representa el sentimiento de culpa, la figura del héroe,…).

Periodo Positivista

En el que encontramos sus obras Humano, demasiado humano, Aurora, La Gaya ciencia. Aquí critica la metafísica concebida como esencia, sustancia, unidad, Dios,… sin embargo para Nietzsche el mundo que percibimos es todo lo contrario, es decir, cambio, nacimiento y muerte.

Periodo Crítico a la Cultura Occidental

Al que pertenecen sus obras Así habló Zaratustra, Más allá del bien y el mal, El Anticristo, La Genealogía de la Moral, Nietzsche contra Wagner y El crepúsculo de los ídolos. Que constituye una crítica tanto a la moral como a la religión y a la filosofía tradicional; a las cuales se les acusa de inventar mundos que no son reales.

Otras Influencias y Legado

Además del citado Schopenhauer, Nietzsche estuvo influido por Marx Stirner, el cual partía de que lo único real era el yo, resaltando ante todo el individualismo que después recogerá Nietzsche. Darwin también marcó el pensamiento de Nietzsche con respecto a su concepción vitalista, ya que el hombre no era creado por Dios (como alguien superior) sino que más bien el hombre, como un ser superior, descendía de especies inferiores. Todo ello queda explicado mediante la famosa teoría de la evolución de Darwin. Y su lucha por la supervivencia está propuesta en el concepto de voluntad de poder.

Pero Nietzsche también supuso una gran influencia tanto en la literatura como en la filosofía posterior: filósofos como Sartre, Heidegger y Spengler; novelistas como Thomas Mann, Elias Canetti. Y hasta incluso en el psicoanálisis de Freud, en el cual, con su método, podría llegar a sacar al consciente todo lo reprimido en el subconsciente, como las pasiones y los deseos. Intentaba que esto formase parte de nuestra propia vida.

Una filosofía que también caló hondo en la Generación del 98, en cuanto que Nietzsche supuso un cambio de valores introduciendo cuestiones tan importantes como el eterno retorno, la voluntad frente a la razón, la valoración de la vida y la predilección por el superhombre.

La Generación del 98 y la Búsqueda de la Esencia Española

Azorín fue quien puso nombre a la Generación del 98. Y si hay algo por lo que se puede caracterizar este grupo es por su preocupación por la identidad de España; y ante la grave crisis (España perdió colonias como Cuba, Filipinas y Puerto Rico) se rebelan y protestan ante el atraso decidiendo acabar con los valores tradicionales de España y dar solución a sus problemas. Todo ello se reflejará en obras de escritores como Unamuno quien en Vida de Don Quijote y Sancho representa la pasión del hombre, cuyos personajes interpretan los símbolos del alma española.

También cabe destacar otros escritores de esta generación como Ganivet, Maeztu y P. Baroja unidos a la gran labor de filósofos como Ortega y Gasset, Mª Zambrano, Ferrater Mora y José Gaos entre otros, todos y cada uno de ellos hicieron un análisis de España e intentaron proponer soluciones con el fin de encontrar la verdadera esencia y alma de España y de este modo encontrar el sentido de la vida.