Consolidación Territorial y Estructuras Políticas de los Reinos Peninsulares en la Baja Edad Media

Consolidación Territorial y Estructuras Políticas en la Baja Edad Media (Siglos XIV – XV)

Durante la Baja Edad Media (siglos XIV – XV) se consolida la ocupación cristiana en casi todo el territorio peninsular. Tras la victoria de las Navas de Tolosa (1212), Fernando III el Santo (quien unificó definitivamente Castilla y León en 1230) avanzó por Extremadura, Murcia y ocupó Andalucía, con la excepción del Reino Nazarí de Granada. En la Corona de Aragón, Jaime I el Conquistador expulsó a los musulmanes de Mallorca, Valencia y Denia. De esta forma, las fronteras peninsulares quedan fijadas y la Reconquista casi finalizada, a la espera de la toma definitiva de Granada, por ahora reino vasallo de Castilla.

Quedaron así consolidados cinco grandes reinos en la Península Ibérica: Castilla, Aragón, Navarra, Portugal y Granada, siendo los cuatro primeros cristianos. Éste es el momento en el que se afianzan las instituciones de gobierno de cada uno de los reinos, al tiempo que empiezan a expandirse en otros territorios (Aragón en el Mediterráneo y Castilla en el Atlántico).

La Baja Edad Media fue también una época de crisis para todo Occidente: las malas cosechas, las epidemias y el hambre se extendieron por toda Europa dando lugar a una grave crisis económica, demográfica y social. Al mismo tiempo, las tensiones y enfrentamientos entre los distintos reinos y las luchas internas por el poder entre la nobleza y la monarquía se tradujeron en importantes conflictos sociales que en algunos casos dieron lugar a guerras civiles.

Las Instituciones Políticas

Castilla, Aragón y Navarra tenían una estructura política similar basada en tres instituciones: monarquía, Cortes y municipios, si bien cada reino tenía sus propias particularidades.

La Monarquía

El rey era la máxima autoridad. Gobernaba ayudado por:

  • El Consejo Real, formado por una corte de consejeros.
  • La Curia (tribunal de justicia).
  • La Cancillería (para la administración y la burocracia).
  • La Tesorería.

Existían grandes diferencias entre el tipo de monarquía en los distintos reinos.

Monarquía en la Corona de Castilla

En la Corona de Castilla, el rey tenía amplios poderes y un carácter más autoritario que en Aragón. La unificación de Castilla y León comportó la centralización administrativa y legal, recogida en el Código de las Siete Partidas (Alfonso X) y en el Ordenamiento de Alcalá. La autoridad del rey quedaba fortalecida con estos códigos legales y podía legislar sin contar con las Cortes.

Monarquía en la Corona de Aragón

En la Corona de Aragón la nobleza gozaba de mayores poderes, lo que impulsó el pactismo, por el cual el rey debía respetar las leyes, instituciones y costumbres de cada uno de los territorios que componían la Corona (Aragón, Cataluña y Valencia). Estos derechos estaban recogidos en los llamados:

  • Fueros (Aragón).
  • Usatges (Cataluña).
  • Furs (Valencia).

El rey estaba sometido al control de la nobleza a través de las Cortes, mucho más activas que las castellanas.

Las Cortes

Debido a la creciente importancia de las ciudades, a partir del siglo XII los reyes incluyeron a los representantes de los municipios en los órganos consultivos de gobierno, lo que dio lugar al nacimiento de las Cortes. En ellas estaban representados nobles, clérigos y burgueses.

Cortes en la Corona de Castilla

En la Corona de Castilla, las Cortes tuvieron siempre únicamente un carácter consultivo, siendo su principal misión aprobar los impuestos propuestos por el monarca.

Cortes en la Corona de Aragón

En la Corona de Aragón, cada territorio (Aragón, Cataluña y Valencia) tenía sus propias Cortes. Las Cortes aragonesas, además de votar los impuestos, tenían una cierta función legislativa. Esto significa que las leyes debían aprobarse de común acuerdo entre las Cortes y el rey. En el siglo XV se creó en Cataluña la Generalitat, que debía vigilar el cumplimiento de las leyes.

Los Municipios

Los municipios gozaban de cierta autonomía. A partir del siglo XIII pasaron a estar dirigidos por Concejos municipales, donde estaban representadas las clases dirigentes de la ciudad.

Municipios en Castilla y Aragón

  • En Castilla: Los Concejos estaban dominados por la nobleza. Con el tiempo surgirá la figura del corregidor, representante del poder real en las ciudades.
  • En la Corona de Aragón: El gobierno de los municipios quedó pronto en manos de la burguesía rica, lo que conllevará problemas con los grupos sociales que quedan marginados del poder.

La Crisis Económica y Demográfica

Durante la Baja Edad Media los distintos reinos tuvieron que hacer frente a una grave crisis económica y demográfica presente en toda Europa, que comenzó en el siglo XIV con una serie de malas cosechas y la llegada de la Peste Negra.

Situación en Castilla

En Castilla, la agricultura fue la gran perjudicada. Muchas explotaciones agrícolas fueron abandonadas, provocando una drástica reducción de la producción agrícola y un aumento de los precios. Sin embargo, la ganadería ovina de raza merina tuvo un auge sin precedentes, asociada a la venta de la lana a Flandes. Así, el Honrado Concejo de la Mesta, asociación de ganaderos creada en 1273 por Alfonso X, consiguió importantes beneficios.

Situación en la Corona de Aragón

La situación fue especialmente dura en la Corona de Aragón, ya que la escasez de productos y su encarecimiento provocaron el colapso del comercio internacional y la ruina de muchos comerciantes y artesanos. El comercio mediterráneo decayó a lo largo de todo el siglo XV. El impacto demográfico de la Peste Negra fue especialmente importante en la Corona aragonesa y sobre todo en Cataluña, donde la población disminuyó un 40% entre finales del siglo XIV y el siglo XV.