Meseta ibérica y principales sistemas montañosos de España: características y distribución

Meseta y principales sistemas montañosos de la Península Ibérica

La Meseta

La Meseta se constituye como un bloque cuadrangular dividido en dos porciones por el Sistema Central:

Submesetas

  • Submeseta Norte — Cuenca del Duero (también llamada Llanura Castellano-Leonesa).
  • Submeseta Sur — Cuencas del Tajo y del Guadiana (también llamada Meseta Manchego-Extremeña), separadas a su vez por los Montes de Toledo.

Meseta: sucesión de llanuras y penillanuras (páramos, oteros, etc.).

  • La penillanura zamorano-salmantina marca el límite de la Meseta en su parte noroeste.
  • Submeseta Sur: penillanura extremeña, La Mancha, Campo de Calatrava.

Sistema Central

El Sistema Central es la columna vertebral de la Meseta y las diversas sierras de que está compuesto (Somosierra, Guadarrama, Ávila, Gredos, Gata, Estrella, Peña de Francia) son sus vértebras.

Son bloques de materiales hercinianos levantados por el plegamiento alpino que siguen líneas de fractura formando horst (por ejemplo, la Sierra de Ávila o la Sierra de Guadarrama) y graben (Fosa del Tiétar, Fosa de Amblés), respectivamente.

Alturas considerables: Almanzor (2.592 m), Calvitero (2.401 m), etc.

Montes de Toledo

Los Montes de Toledo constituyen otra de las zonas elevadas de la Meseta, a modo de horst. Sus alturas son menores que las del Sistema Central (no sobrepasan los 1.600 metros). En esta cordillera sobresale la Sierra de Guadalupe, interesante por sus formas de relieve muy características y de aspecto desordenado: las rañas, que ofrecen mezclas de materiales duros (cuarcitas) y otros más blandos (pizarras).

Bordeando el núcleo central de la Meseta se sitúan una serie de cordilleras con una génesis y evolución íntimamente ligada a la de la propia Meseta; cordilleras con su propia personalidad geológica, geomorfológica, climática y biogeográfica.

Macizo Galaico

El Macizo Galaico, situado en el noroeste peninsular, tiene unos 325 kilómetros de longitud y su cumbre es la Cabeza de Manzaneda (1.778 m), en la Sierra de Queixa. Es un ejemplo de macizo antiguo constituido a partir de la orogenia herciniana y afectado después por la orogenia alpina. Estos movimientos son responsables también de fallas y fracturas en la costa aprovechadas por valles fluviales que son el origen de las actuales rías.

Montes de León

Los Montes de León, no muy elevados pero de gran anchura, dificultan las comunicaciones entre Castilla y Galicia; el paso más importante está permitido por tramos de ríos como el Sil.

Cordillera Cantábrica

La Cordillera Cantábrica marca el reborde montañoso septentrional de la Meseta, actuando como barrera que aísla de las influencias marinas a la Submeseta Norte. Está formada por materiales paleozoicos y mesozoicos plegados por la orogenia alpina y erosionados posteriormente en el Cuaternario.

Se extiende a lo largo de unos 600 kilómetros y presenta dos sectores estructurales distintos, de oeste a este:

  • Sector occidental o asturiano: los Picos de Europa son un macizo calcáreo, con paredones subverticales y altas cumbres en forma de pirámide; su cima es Peña Cerredo (2.642 m) y picos destacados como el Naranco de Bulnes (2.514 m).
  • Sector central y oriental: alturas menores (Híjar: 2.222 m) y una importante labor de erosión. Es la Montaña Santanderina.

Montes Vascos

Entre la Cordillera Cantábrica y los Pirineos se encuentran los Montes Vascos, cordillera que llega hasta la costa formando acantilados interrumpidos por playas redondeadas o estuarios como el del Nervión. El Aitzkorri, con 1.544 metros, es su punto culminante.

Sistema Ibérico

La Meseta queda limitada en su borde oriental por el Sistema Ibérico, que se extiende en dirección noroeste–sudeste desde la Sierra de la Demanda, entre Burgos y La Rioja, hasta el norte de Alicante, a lo largo de unos 470 kilómetros. Es una cordillera de dirección anómala en comparación con otros sistemas orográficos españoles y, por su estilo tectónico y evolución sedimentaria, es considerada una cordillera «intermedia» por los geólogos.

En su rama aragonesa el Sistema Ibérico comprende la Sierra de la Demanda, los Picos de Urbión y el Moncayo (Moncayo: 2.313 m). En su mitad meridional destacan la Sierra de Albarracín, la Serranía de Cuenca (con un espectacular modelado kárstico, como se aprecia en la Ciudad Encantada) y El Maestrazgo.

Sierra Morena

Sierra Morena: reborde meridional de la Meseta. Presenta un abombamiento asimétrico entre el norte (que enlaza con la Submeseta Sur) y el sur, con un importante desnivel topográfico. Las comunicaciones entre ambas zonas son difíciles y sólo posibles a través de pasos complicados, como Despeñaperros. Se localiza entre las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir y se extiende unos 600 kilómetros. Su máxima altitud es el Pico de la Bañuela (1.323 m) en Sierra Madrona.

Unidades exteriores a la Meseta: Depresión del Ebro, Depresión del Guadalquivir, Cordillera Costero-Catalana, Pirineos, Sistema Bético.

Cuencas del Ebro y del Guadalquivir

Cuencas del Ebro y del Guadalquivir:

Analogías:

  • Son depresiones prealpinas.
  • Son cuencas de subsidencia cuyos fondos se hundieron durante el Terciario.
  • Tienen forma triangular.
  • Están atravesadas por sendos grandes colectores fluviales.

Diferencias:

  • La subsidencia fue más compleja en la Depresión del Ebro que en la del Guadalquivir.
  • Mientras que en la Depresión del Ebro predominan los sedimentos terciarios continentales-lacustres, en la del Guadalquivir predominan los sedimentos marinos.

Pirineos

Los Pirineos tienen dirección oeste-noroeste–este-sureste, con unos 425 kilómetros entre las depresiones de Aquitania y del Ebro. Se trata de una cordillera joven, netamente alpina, estructurada en el Pirineo Axial (Pirineos Centrales: Aneto, 3.404 m) y el Prepirineo.

El Prepirineo se divide a su vez en:

  • Sierras interiores (por ejemplo, Monte Perdido, 3.355 m).
  • Sierras exteriores (por ejemplo, Leire, Loarre).

Depresión Media Intrapirenaica (Canal de Berdún): depresión central que va desde Jaca a Pamplona y separa las sierras interiores de las exteriores.

El glaciarismo cuaternario modeló el territorio: rocas aborregadas, colinas morrénicas, circos glaciares, ibones (estanys), etc.

Cordillera Costero-Catalana

La Cordillera Costero-Catalana es una cordillera intermedia, con importante actividad volcánica durante el Neógeno. Se extiende en dirección noreste–suroeste, unos 250 kilómetros, uniendo los Pirineos y el Sistema Ibérico y cerrando el valle del Ebro.

Está integrada por dos cordilleras paralelas:

  • Litoral, junto a la costa.
  • Prelitoral, en el interior, separadas por una fosa tectónica (unos 200 kilómetros entre Gerona y Tarragona).

Su punto culminante es el Turó de l’Home (1.712 m), en la Sierra de Montseny.

Cordillera Bética

La Cordillera Bética es un gran conjunto alpino que se extiende en dirección oeste-suroeste–este-noreste desde el Golfo de Cádiz hasta el Mediterráneo alicantino a lo largo de unos 800 kilómetros. Se diferencian tres unidades:

  • Cordillera Penibética (zona meridional), donde se localiza Sierra Nevada, con la mayor altitud de la Península: el Mulhacén (3.478 m). En La Veleta (3.392 m) encontramos un nevero, resto del glaciarismo cuaternario.
  • Depresión Intrabética: conjunto de hoyas (Ronda, Baza, Guadix), a lo largo de unos 250 km.
  • Sierras Subbéticas (al norte), desde Cádiz hasta Alicante, donde están las sierras de Grazalema, Ubrique, Segura o Cazorla.

Montes Vascos (desarrollo y unidades)

Los Montes Vascos presentan menor altitud que los Pirineos y se organizan en dos grandes sectores: al norte de la divisoria de aguas y al sur de la divisoria de aguas.

Montes Vascos, al norte de la divisoria:

  • Paralelos a la costa, desde la cuenca del río Nive hasta el río Barbadún.
  • Calizas y margas del Cretácico superior y areniscas del Eoceno.
  • Modelado kárstico (ejemplos en el Gorbea y Aralar).

Desde la costa hacia el interior se distinguen cuatro unidades:

  1. Cadena terciaria costera
    • Desde Getaria hasta el extremo oriental de la costa guipuzcoana.
    • Monoclinal litoral (alineación Jaizkibel-Ulia).
  2. Anticlinorio norte costero
    • Entre el macizo de Cinco Villas y el cabo Matxitxako.
    • Alineación donde sobresalen las cimas de Ernio e Izarraitz.
  3. Sinclinorio de Bizkaia
    • De Punta Galea hasta los macizos de Cinco Villas y Aldundes-Quinto.
    • La máxima altura es el Oiz.
  4. Anticlinorio de Bizkaia
    • Desde el macizo de Cinco Villas hasta los Montes de Ordunte.
    • Unidades de Aralar, Aitzkorri, Anboto, Gorbea y Ganekogorta.

Sierras y cuencas meridionales, al sur de la divisoria:

  • Localizadas en la vertiente mediterránea, en la cuenca del Ebro.
  • Gran sinclinal que abarca parte de Álava y el centro-oeste de Navarra.
  • Materiales del Cretácico superior y Terciario.
  • Modelado kárstico presente en Los Huetos y Urbasa.

Distinguimos cuatro unidades:

  1. La Llanada alavesa: prolongación occidental de la depresión media intrapirenaica que enlaza con Pamplona y Lumbier a través del corredor de Araquil.
  2. Las sierras occidentales: Sierra Badaia, Arkamo (separadas por el cluse del río Bayas), Gibijo, Salbada y Arrato cierran la Llanada alavesa por el oeste. Conjunto formado por calizas y margas del Cretácico superior; predominan los relieves en cuesta (por ejemplo, Sierra Salbada).
  3. Las sierras centrales: extendidas entre Álava y Navarra en dirección oeste–este. Prolongación occidental de las sierras exteriores pirenaicas. Sierras de Andia, Urbasa (entre ellas la falla de Lizarraga), Entzia, Iturrieta y Montes de Vitoria. Cuenca de Treviño: sinclinal rellenado por materiales del Terciario.
  4. Las sierras meridionales: la Sierra de Cantabria, de disposición este–oeste, separa la cuenca de Treviño de la Rioja Alavesa, prolongándose hasta la sierra de Toloño por el oeste y la sierra de Codés por el este. Relieve de crestas y pendientes pronunciadas.

Depresión del Ebro

Depresión del Ebro: se localiza entre las sierras de Cantabria, Andia, Urbasa e Izko al norte y el río Ebro al sur. Es una cubeta sedimentaria de la Era Terciaria con sedimentación que en principio fue de origen marino y más tarde de carácter continental al quedar la zona convertida en área endorreica. Presenta un relieve suavemente inclinado hacia el sur, hacia el río Ebro.