-Hemorragias: Salida de sangre del torrente sanguíneo por rotura de algún vaso. El socorrista debe valorar: cantidad de sangre perdida y la velocidad de pérdida de sangre y en qué forma se produce (borbotones o continua). Lo que desencadena la gravedad de la situación es la pérdida abundante de sangre,500-600 cc. Y sobre todo la rapidez con que se pierde, en cuestión de segundos o minutos, estos dos parámetros llevan al accidentado a una situación de shock hipovolémico. Cuando se pierde la mitad del volumen sanguíneo, las rayas de la mano de la víctima desaparecen o se borran al estirarla.
Otro dato a valorar es el relleno capilar: elevamos la mano del accidentado por encima de su corazón y comprimimos el lecho ungueal aproximadamente 5 segundos de forma que se ponga blanco. A continuación retiramos la mano y valoramos el tiempo que tarda en volver a adquirir el color rosado. En el paciente con un riego capilar adecuado, el color se recupera antes de los dos segundos tras el cese de la compresión. Cuanto más se alargue el tiempo de recuperación, menor es la irrigación y mayor el estado de shock
Hay diferentes clases de hemorragias:
Externas, internas y exteriorizadas por orificios naturales. Según su procedencia:
·Arteriales: sangre rojo vivo, fluye a borbotones (a intervalos y a distancia coincidiendo con los latidos del corazón). Son más peligrosas que las venosas
·Venosas: sangre rojo oscuro, sale continua, en ocasiones babeando la herida.
·Capilares: pequeño tamaño y sangrado al mismo tiempo, cubren toda la superficie cruenta (hemorragia en sábana).
-Primeros auxilios en hemorragias externas:
1.Presión directa sobre la herida: presionamos con nuestra mano sobre el punto sangrante. Siempre que podamos colocaremos entre nuestra mano y la herida una gasa, compresa o paño limpio. Comprimir con un vendaje. Mantener la presión hasta la llegada de sanidad. Si la gasa se empapa, no quitarlo, colocaremos otro seco encima.
2.Elevación del miembro afecto: si la herida se encuentra en la cabeza o en las extremidades, los elevamos de forma que se encuentre a un nivel más alto que el del corazón. Reducción por gravedad de la presión de la sangre.
3.Presión sobre la arteria principal del miembro: Con la presión digital, pretendemos aplastar la arteria principal contra el hueso, interrumpiendo la corriente sanguínea con el fin de que disminuya o cese. En la extremidad superior presionamos la arteria humeral y en la inferior presionamos la arteria femoral.
4. Torniquete: si con las tres maniobras anteriores no paramos la hemorragia. Puede suponer la pérdida de la extremidad, debe colocarse con cuidado. Es una banda de tejido blando, no elástico, 8-10 cm anchura. Comprime vasos sanguíneos contra el hueso. No improvisar con objetos finos o cortantes. Darle dos vueltas a la extremidad con la tira de tela, de arriba abajo y arriba un nudo sencillo. La tela se coloca lo más cerca a la herida en la zona proximal. Colocar un objeto duro: barra, metal, madera sobre el primer nudo y hacer un segundo nudo doble por encima. Apretar el torniquete dándole vueltas a la barra hasta que ceda la hemorragia o desaparezca el pulso distal. Fijar la barra. Pintar en la frente del paciente la hora en que se ha colocado el torniquete. No cubrir.
·Precauciones: Imprescindible indicar hora. Si los servicios médicos tardan mucho y es necesario trasladar a un hospital se realizara en trendelenburg (decúbito supino con la cabeza más baja que los pies). El traslado ha de ser acompañados. No tapar el torniquete y sólo será retirado por un médico. En caso contrario puede agravarse el estado de shock y producirse la muerte súbita.
·Complicaciones: Compresión de tejidos blandos, creando anaerobiosis (sustancias tóxicas para el organismo) que si pasan en cantidad a la circulación pueden ocasionar la muerte del paciente. Compresión de nervio. Gangrena (muerte del tejido). Parálisis. Pérdida del miembro. Shock.
-Primeros auxilios en hemorragias internas: Pérdida de sangre en el interior del organismo y no la visualizamos. Originadas por:
traumatismos o golpes sobre tórax y abdomen (accidentes de tráfico, deportivos); heridas causadas por proyectiles de arma de fuego o arma blanca (objetivo es el orificio); hemorragias espontáneas;es decir sin mediar causa aparente (fármacos,rotura de víscera). Debemos pensar en ellas ante: antecedentes de golpe o traumatismo, en estado de shock, pálido, frío, incoherente, pulso débil y rápido, sudor frío y náuseas. Asegurar la permeabilidad de la vía aérea, valorar la respiración y circulación. Prevenir shock hemorrágico. Traslado urgente a un centro sanitario, en posición antishock, vigilando las constantes vitales.
1. Otorragia (salida de sangre por el oído): Fractura de la base del cráneo u otras zonas del mismo
·Primeros auxilios: En casos leves, limpieza del oído. En casos graves, donde sospechamos fractura craneal hay que dejar que fluya la sangre, no taponar el oído, colocar al paciente en posición lateral de seguridad sobre el oído sangrante, almohadillado bajo la cabeza y vigilar las constantes vitales
2.Epistaxis (salida de sangre por la nariz)
·Primeros auxilios: Inclinar la cabeza hacia adelante, comprimir la fosa de sangre contra el tabique nasal, aplicar hielo dentro de una bolsa de plástico o una toalla sobre la pirámide nasal, traslado a un centro sanitario para valoración facultativa.
3.Hemorragia por la boca: hematemesis (proviene del aparato digestivo), sus síntomas diferenciales son vómitos con sangre digerida, color marrón o negro, si la sangre es roja, indica que hay varios vaos sangrando de forma importante.
·Primeros auxilios: frío local, colocar en posición lateral de seguridad, o cúbito supino con ambas rodillas flexionadas, avisar al servicio médico, guardar el vómito, vigilar constantes vitales y valorar la presencia de síntomas de shock hemorrágico.
4.Hemorragia por la boca: hemoptisis (proviene del aparato respiratorio), sus síntomas diferenciales son tos y sangre roja mezclada con esputo.
·Primeros auxilios: Frío local, colocar en posición de fowler semisentado, traslado a centro sanitario,guardar muestra, vigilar constantes vitales y valorar la presencia de síntomas de shock hemorrágico.
5.Hemorragia por el ano: rectorragia (emisión de sangre roja). Procesos patológicos del tracto intestinal bajo; la mayoría son leves y suelen producirse en sujetos jóvenes estreñidos, nerviosos, originados por hemorroides, colitis ulcerosa, pólipos. En personas de edad avanzada tenemos que pensar en un carcinoma. Síntomas de gravedad. Debe ser valorado por un facultativo.
6.Hemorragia por el ano: melena (emisión de heces de color negro). Heces negras brillantes de mal olor, untuosas y pegadizas al recipiente. El paciente se encuentra débil y puede perder el conocimiento. Algunos alimentos (pasas…) y medicamentos (hierro…) pueden teñir las heces de negro.
-Shock: Estado clínico grave reversible, en el cual la cantidad de sangre que llega a las células es insuficiente o inadecuada para que puedan realizar su función normal. T.A.Media es igual o inferior a 60mmHg. Diuresis horaria es igual o inferior a 10 cc a la hora. El déficit de sangre a los diferentes órganos puede ocasionar la muerte cerebral o de tejidos.
El organismo emplea diferentes mecanismos para evitar que ocurra un déficit de sangre por un problema en el sistema cardiovascular: impulsos nerviosos para hacer que los vasos disminuyan de calibre (vasoconstricción),
incremento en la producción de hormonas por parte de las cápsulas suprarrenales, que al segregarse en mayor cantidad facilitan la vasoconstricción, el aumento de la frecuencia cardiaca y la retención de líquidos y adaptación de los receptores del hipotálamo, situado en el cerebro, para regular la nueva situación de líquido-sustancias disueltas y vasos sanguíneos. Hay una clasificación:
·Shock hipovolémico (disminución de la volemia del individuo): hemorragia grave, pérdida de plasma en quemaduras, plasmorragias, deshidratación,en grandes diarreas o vómitos importantes. Mixtos: traumáticos, peritonitis, pancreatitis.
·Shock normovolémico (alteración de los vasos de resistencia): no hay pérdida de volumen plasmático, vasodilatación brusca que aumenta la capacidad vascular del sujeto, descenso de la tensión arterial, falta de irrigación a los órganos.
Causas: sepsis (afección médica grave, causada por una respuesta inmunitaria fulminante a una infección), intoxicación fármacos, anafilaxia (sensibilidad excesiva de algunas personas a la acción de ciertas sustancias alimenticias o medicamentosas), bloqueo ganglionar (abultamiento, de forma y tamaño variables, de un vaso linfático o de un nervio, formado por un conjunto de células nerviosas o por un acúmulo de tejido linfoide).
-Signos que podemos encontrar: Alteración del estado de conciencia, angustia, estupor, hipotermia, aunque en el shock séptico la temperatura es elevada, palidez intensa, sudor frío, pegajoso, labios azulados (cianosis), pupilas dilatadas (midriasis), frialdad cutánea, debilidad intensa, taquicardia con pulso débil, tensión arterial baja.Tensión arterial media inferior a 60 mm Hg. Disminución de la orina emitida. Menor de 10 ml por hora.
-Primeros auxilios: Colocar en posición antishock (Trendelemburg), en decúbito supino con la cabeza más baja que los pies. Salvo que presente: grandes heridas de cabeza, heridas perforantes de pulmón, tapar al accidentado con una manta,para evitar la pérdida de calor, mantenerle inmóvil, vigilando las constantes vitales, activar el sistema médico de emergencias y no abandonar al paciente hasta su llegada.
·Shock cardiogénico: Cuando falla la bomba cardiaca. La sangre no circula por los vasos y el paciente entra en shock. Las causas pueden ser: infarto agudo de miocardio, insuficiencia mitral aguda, ruptura del septum interventricular, trastorno del ritmo.
-Primeros auxilios: Activar el sistema médico de emergencias. Iniciar RCP según protocolos anteriores, no parar hasta la llegada del servicio médico de emergencias. Dar la máxima información al médico.
·Contusiones: Lesión traumática producida en los tejidos vivos por el choque violento con un cuerpo obtuso, generalmente sin pérdida de continuidad en la piel o con ella. Puede ocultar lesiones internas. Clasificación:
-Contusión simple: es su mínima expresión y sólo se observa un eritema cutáneo, sin otras complicaciones, como consecuencia del traumatismo.
-Contusión de primer grado: se caracteriza por equimosis, por extravasación de la sangre en el interior de la dermis, debido a la rotura de pequeños vasos por el traumatismo.
-Contusión de segundo grado: se caracteriza por la presencia de hematoma. La sangre extravasada en mayor cantidad se acumula en el tejido celular subcutáneo.
-Herida por contusión: existe rotura de la piel.
-Primeros auxilios: Aplicar frío local mediante compresas de agua fría o hielo. No pinchar las extravasaciones sanguíneas.
·Patología muscular:
-Extrínseca: Por mecanismo de contusión. Puede coexistir con laceración o no. Se clasifican según la gravedad en: leves (grado I), moderadas (grado II), graves (grado III).
-Intrínseca: Por mecanismo de estiramiento durante una contracción excéntrica. Influyen distintos factores: fuerza y velocidad con la que se aplica la tensión, fatiga local y temperatura tisular.
-Primeros auxilios: RICE: 48 horas Rest Ice Compression Elevation; la inmovilización puede prevenir futuras retracciones de la rotura y hacer más pequeño el hematoma; la crioterapia hace significativamente más pequeño el hematoma, disminuye la inflamación y acelera la reparación; la compresión, aunque disminuye el flujo sanguíneo intramuscular, parece que tiene un efecto antiinflamatorio muy potente.
·Esguinces: pérdida de contacto momentánea de las superficies articulares, que causa distensión de ligamentos sin luxación. Síntomas: dolor, inflamación de la zona, impotencia funcional más o menos manifiesta y derrame. Clasificación: primer grado, elongación del ligamento afectado; segundo grado: ruptura parcial del ligamento afectado; tercer grado: ruptura total del ligamento afectado.
-Síntomas: Dolor, cuya intensidad dependerá de la severidad de la lesión. Tumefacción rápida. Impotencia funcional de la articulación. Equimosis en el área declive cercana al ligamento.
-Primeros auxilios: Inmovilizar la articulación afectada mediante un vendaje compresivo, y verificar la presencia de pulso, coloración y temperatura por debajo del área lesionada; Elevar el miembro afectado y mantenerlo en reposo; Aplicación de frío tópico;
·Luxación: tipo de lesión articular, caracterizada por la pérdida de la relación de los extremos de los huesos o de las superficies articulares que participan en una articulación. Se clasifican en incompletas (subluxación) y completas (luxación).
-Síntomas: Deformidad, dolor intenso, incongruencia de las carillas articulares, impotencia funcional articular, pueden estar acompañadas por fracturas.
-Etiología: traumatismos (golpe o movimiento forzado) o luxación patológica (las estructuras articulares se han destruido como consecuencia de procesos infecciosos u otras causas).
-Primeros auxilios: No mover al lesionado hasta que no esté inmovilizada el área; inmovilizar el área lesionada como está; no llevar a su sitio el hueso luxado, sin tener certeza de que no asocia lesiones; después de inmovilizar, verificar la presencia de pulso, coloración y temperatura por debajo del área lesionada.
·Fracturas: pérdida de continuidad de un hueso como consecuencia de un traumatismo o de un proceso patológico debilitante de su estructura normal. Se clasifican en no complicadas y complicadas (abiertas, desplazadas, con lesión de estructuras vasculares, con lesión de nervios, con lesión de órganos adyacentes).
-Síntomas: dolor severo, edema o hinchazón, hematoma, deformidad y pérdida de la anatomía normal, movilidad anormal, crepitación e impotencia funcional
-Complicaciones: lesión de partes blandas adyacentes y de los vasos sanguíneos, nervios, etc; hemorragia y shock hipovolémico; infección en las fracturas abiertas.
-Primeros auxilios: No movilizar al accidentado si no es absolutamente necesario, con el fin de que no se agrave la fractura; retirar todo aquello que pueda ocasionar compresión en la extremidad; explorar la movilidad y sensibilidad distales antes y después de la inmovilización de la fractura; inmovilizar el foco de fractura (tal como está) incluyendo las articulaciones adyacentes, con férulas rígidas, evitar en todo momento movimientos bruscos de la zona afectada; si es una fractura abierta, cubrir la herida con apósitos estériles antes de proceder a su inmovilización y detener la hemorragia; traslado al Hospital; después de inmovilizar controlar pulso, coloración y temperatura por debajo de la lesión
-Hombro: colocamos un cabestrillo y un vendaje de la parte superior del brazo del accidentado sujeto al tórax, buscando que la inmovilización se realice en posición antálgica, sin que el brazo esté ni descendido ni levantado.
-Húmero: colocaremos una férula a ambos lados de la zona fracturada de forma que éstas no hagan presión contra el foco de la fractura. Suspender el brazo con un cabestrillo que no haga presión hacia arriba, hacia el foco de fractura para evitar posibles complicaciones. Inmovilizar la parte superior del brazo del paciente a la pared del tórax.
-Codo: colocar el antebrazo del paciente en el cabestrillo y fijarlo a su cuerpo. Si la fractura se produce con el codo estirado, no hay que doblarlo para aplicarle el cabestrillo. Asegurar unas férulas bien forradas a lo largo de ambos lados del miembro superior.
-Antebrazo y muñecas:inmovilizar las articulaciones de la muñeca y el codo estirado, colocando a ambos lados férulas protegidas. Doblar el codo, colocar un cabestrillo con una ligera elevación del antebrazo.
-Rótula: la férula va desde arriba del talón hasta la regíón glútea, por debajo de la pierna en extensión.
-Muslo: En este caso las férulas deben extenderse desde la cadera por el lado externo y desde la ingle por el lado interno hasta más abajo del talón. No debemos olvidarnos de protegerlas adecuadamente. Para aplicar las férulas, colocar vendajes en forma de corbata, vendas o tiras de tela debajo de la extremidad de la víctima en los ángulos del tobillo, rodilla y parte más alta del muslo. Deslizar los vendajes hacia su lugar. Colocar las férulas forradas en los laterales. Rellenar correctamente los huecos de la rodilla y tobillo. Finalizar la operación haciendo nudos ajustados en el exterior de las férulas. Los nudos de las tiras de sujeción deben quedar siempre sobre las férulas.
-Pierna: colocar las férulas en ambos lados de la pierna y del pie, sin descuidar su protección.
-Tobillo y pie: lo más importante es no intentar corregir las deformidades. Los inmovilizamos con una almohada o manta enrollada fijándose con firmeza.
-Columna vertebral: Fijar la cabeza de la víctima sin permitir movimientos de la misma en ninguno de los ejes, evitando la hiperextensión del cuello. Podemos fabricar un collarín con ropas enrolladas, mantas, etc., alrededor de la cabeza y en los hombros para evitar los movimientos. Si el paciente está en la camilla podemos fijar la frente y el mentón a la misma con tiras de esparadrapo sujetas a los lados de la camilla. Activar los servicios médicos de emergencia, con la ambulancia y el personal adecuado.
·Aproximación a jugador inconsciente:
-Peligro: buscar cualquier riesgo a para ti o el jugador, si no es seguro, esperar a que un árbitro o personal de seguridad detenga el juego, llamar a la ambulancia.
-Respuesta: hablar al jugador en voz alta y clara; si no responde, aplicar un estímulo doloroso en el lóbulo de la oreja entre tu pulgar e índice, si no responde comprobar que la vía respiratoria está libre; considerar siempre una lesión de cuello y no zarandear en brusca de respuesta.
-Vía respiratoria: mirar dentro de la boca del jugador para comprobar que no obstruya la respiración, abrir la vía aérea utilizando la maniobra Frente-Mentón.
-Respiración: mira, escucha y siente la respiración por un máximo de 10 segundos.
·Reanimación cardio-pulmonar:
-Peligro: asegúrate de tu propia seguridad.
-Respuesta: pide ayuda, pregúntale si está bien y si no responde aplica un estímulo doloroso.
-Vía aérea y respiración: Si el jugador responde (valorar al jugador y si requiere una revisión médica mayor; si el jugador no responde (comprobar el interior de la boca para encontrar obstrucción y abrir la vía aérea, frente-mentón si no hay traumatismo.
-Si no hay respiración: una persona debe comenzar la realización de RCP con las compresiones torácicas, otra persona debe llamar a la ambulancia, si hay alguien más que busque ayuda y hacer 30 compresiones torácicas seguidas de dos insuflaciones.