Contratación laboral, relaciones y representación: contratos, convenios y liderazgo

Contratación, relaciones laborales y representación

Una relación laboral es aquella que se establece entre un trabajador que voluntariamente presta sus servicios retribuidos por cuenta ajena y una persona física o jurídica que actúa como empresa, organizando y dirigiendo las actividades y quedándose con el resultado de su trabajo. El Estatuto de los Trabajadores establece unas características para esta relación laboral:

  • Personal: los trabajadores son personas físicas que se comprometen a realizar directamente las tareas para las que han sido contratados.
  • Voluntaria: los trabajadores son libres; durante toda la relación laboral no se les puede obligar a trabajar contra su voluntad.
  • Por cuenta ajena: los trabajadores prestan sus servicios en la empresa, empleando sus recursos y dentro de la organización, y ceden a la empresa los bienes y los servicios obtenidos a cambio de un salario.
  • Dependiente: la empresa organiza y dirige la producción, por lo que determina el lugar, el momento y el modo en que se trabaja.
  • Retribuida: la actividad realizada ha de pagarse. Los empleados reciben un salario y la empresa obtiene los bienes o servicios que produce el trabajador.

Contratación

Para poder llevar a cabo este tipo de relación laboral en firme se necesita un contrato formal. Por tanto, un contrato de trabajo es un acuerdo entre un trabajador o trabajadora y una empresa. La persona empleada sigue las instrucciones de la organización y cede los resultados de su actividad a la empresa. A cambio, recibe un salario.

Podemos distinguir distintos tipos de contratos. Los contratos se pueden clasificar atendiendo a dos criterios principales:

  1. Según su duración: tenemos contratos por tiempo indefinido (contratos fijos) o con una duración determinada (contratos temporales).
  2. Según la duración de la jornada: tenemos los contratos a tiempo completo (habitualmente 40 horas semanales) y los contratos a tiempo parcial (menos de 40 horas semanales).

Representación laboral

La política de relaciones laborales consiste en indicar la manera en que la empresa se va a relacionar con los representantes de los trabajadores.

En toda empresa los trabajadores tienen dos tipos de representación:

  • Unitaria: son los delegados que representan a todos los trabajadores de la empresa con independencia de si están afiliados a algún sindicato.
  • Sindical: representan a los trabajadores de la empresa afiliados al sindicato en cuestión.

Sindicato

Un sindicato es una asociación de trabajadores que tiene como objetivo la defensa y mejora de las condiciones de trabajo. Todos los trabajadores tienen derecho a afiliarse a cualquier sindicato.

La negociación colectiva y el convenio colectivo

Un convenio colectivo es un acuerdo escrito entre los representantes de los trabajadores y los representantes de los empresarios para fijar las condiciones de trabajo.

Los convenios colectivos hacen referencia a un espacio geográfico y a un sector de actividad determinados durante un tiempo concreto.

La negociación colectiva es el proceso en el que los representantes de los trabajadores y de los empresarios llegan a un acuerdo sobre un convenio colectivo. Por tanto, es importante diferenciar la negociación colectiva (buscar llegar a un acuerdo) del convenio colectivo (el documento en el que se reflejan los acuerdos alcanzados).

Políticas de igualdad e inclusión

Las políticas de igualdad o inclusión en la empresa buscan asegurar trato justo y oportunidades para todas las personas. Entre las medidas habituales se incluyen:

  • Selección: establecer métodos de selección que permitan elegir a los mejores profesionales según sus conocimientos y habilidades, y no según rasgos personales.
  • Promoción: fomentar la igualdad de oportunidades a la hora de valorar los méritos de las personas para ascender en el puesto de trabajo.
  • Salario: no establecer diferencias de salario por razones discriminatorias y pagar el mismo salario a las personas que realizan un trabajo de igual valor.
  • Condiciones de trabajo: permitir una mayor flexibilidad horaria en el trabajo. Así, los trabajadores pueden adaptar su jornada a sus circunstancias diversas.
  • Formación: asegurar la formación de cada trabajador en los conocimientos y habilidades que requiere su puesto de trabajo.
  • Información: sensibilizar a todos los trabajadores para que respeten la importancia de valorar las diferencias culturales, de género, de raza, etc.

Estilos y liderazgo

Hoy en día, cuando una empresa busca a alguien para dirigir y coordinar el trabajo, no solo quiere a un jefe, sino a un líder.

Un líder es la persona que puede influir en los demás para que trabajen con ganas y de forma voluntaria para lograr los objetivos. A diferencia del director tradicional, que manda por su autoridad, el líder influye en cómo piensan y sienten las personas.

Según la relación entre jefe y empleados, existen cuatro estilos de dirección:

  • Autoritario-explotador: el jefe no confía en los trabajadores y dirige solo mandando.
  • Autoritario-benévolo: el jefe confía un poco, es amable, pero sigue tomando casi todas las decisiones.
  • Consultivo: el jefe escucha a los empleados y confía bastante, pero aún quiere controlar y le cuesta delegar.
  • Participativo: los trabajadores participan en las decisiones y se sienten responsables de los resultados.