Intervenciones del profesional como moderador del grupo
Las intervenciones del profesional como moderador de grupo pueden atender a diversas funciones. A continuación se destacan tres intervenciones presentes en el texto (aunque la consigna solicitaba dos):
1. Intervenciones directivas
Las intervenciones directivas proponen una acción concreta al grupo. Son útiles en momentos críticos o cuando el grupo se bloquea, ya que orientan y reencauzan la dinámica grupal.
Ejemplo: Cuando nuestro grupo de personas mayores ya se ha formado y lleva un recorrido hecho, en una de las sesiones finales el trabajador social les propone que podrían apuntarse al CEAM, ya que este centro está especializado en personas mayores y les ofrece muchas actividades para realizar (gimnasia, senderismo, historia, pintura, baile…) y, además, les facilita conocer personas y establecer amistades.
2. Aclaraciones de contenido
El moderador aclara datos, explica conceptos, narra experiencias y pone ejemplos; cumple una función informativa para que todos los miembros comprendan los temas que se tratan.
Ejemplo: En una de las reuniones del grupo surge la «sintomatología depresiva». Parte de los miembros no saben a qué se refiere exactamente; el profesional aclara que son sensaciones negativas que pueden aparecer en la jubilación y cita ejemplos como la soledad, la disminución de la autoestima y la sensación de pérdida de valía personal.
3. Facilitación de la expresión creativa
Esta intervención busca estimular la creatividad del grupo: su capacidad de imaginar, soñar y esperar, y luego concretar lo imaginado. El trabajador social suele emplear técnicas como el brainstorming para impulsar este tipo de intervención.
Ejemplo: El profesional propone una lluvia de ideas para que el grupo imagine actividades nuevas que les gustaría realizar juntos y luego seleccione las más viables para convertirlas en acciones concretas.
Crónica de la primera sesión del grupo
A continuación se presenta la crónica de la primera sesión del primer grupo tal y como podría haberse recogido si la sesión se hubiera llevado a cabo.
Disposición espacial
El grupo consta de 5 mujeres y 5 hombres, sentados alrededor de una mesa; en el centro está el trabajador social. A los lados del trabajador social hay un hombre y una mujer.
Desarrollo de la sesión
La sesión comienza con Juan, el trabajador social, quien realiza una breve introducción sobre lo que se va a ir haciendo y agradece la asistencia de las participantes. A continuación, da paso a que, individualmente, cada participante se presente y cuente su situación brevemente. Las actitudes corporales durante la apertura muestran nerviosismo, ya que es la primera vez que asisten a una dinámica grupal y desconocen con exactitud lo que van a realizar.
Después de que las participantes expliquen su situación, Juan les agradece por compartir lo que sienten. Seguidamente presenta la dinámica que van a realizar con el fin de que puedan conocerse mejor y trabajar de manera grupal. La técnica escogida se denomina «Mis miedos» y consiste en apuntar cuatro temores relacionados con las circunstancias por las que están pasando.
La dinámica indica que se anoten, en un folio facilitado, los siguientes temores:
- Un temor personal.
- Un temor familiar.
- Un temor referido al grupo.
- Un temor en relación con la sociedad.
El trabajador social reparte folios y bolígrafos a todos los participantes para que escriban sus temores. Ningún participante muestra problemas para realizar la tarea. Unos minutos después, cuando ya han terminado, el trabajador social les pide que, individualmente, lean los temores que han escrito. Observamos que los participantes están más tranquilos que al principio, aunque también se aprecia cierta preocupación al compartir sus temores.
El trabajador social explica que los problemas que vive cada persona, en muchos casos, son problemas compartidos por el conjunto del grupo, y que una forma de superar esos miedos es desahogándose y hablando entre todos, buscando el apoyo mutuo. Los participantes escuchan con atención y muestran acuerdo con lo que se plantea.
Tras la lectura y el diálogo, el trabajador social pregunta a qué conclusión han llegado. Con voz esperanzada, los participantes responden que todos están en situaciones similares, que comparten los mismos miedos ante el nuevo periodo que se les presenta, y que pueden apoyarse entre ellos, superar los temores juntos y establecer amistades.
Cierre y conclusiones
El trabajador social concluye reconociendo lo expresado y señalando que el grupo constituye una vía de apoyo mutuo. Explica que la técnica aplicada ha demostrado que todas las participantes comparten sentimientos similares, lo que ayuda a fortalecer sentimientos positivos hacia la nueva etapa de jubilación. Al mismo tiempo, el grupo crea empatía y vínculos afectivos entre las participantes.
Por último, solicita a las participantes que expresen cómo se sienten después de haber contado su situación y sus temores. Todos los participantes se muestran contentos y perciben que pueden ayudarse mutuamente. El trabajador social se muestra satisfecho por los resultados de la técnica, se despide hasta la próxima sesión y la reunión finaliza con un aplauso general. En el cierre se aprecia que los participantes están mucho más relajados y contentos.