Protocolo Clínico para el Manejo del Fallo e Insuficiencia Respiratoria Aguda

Trastornos Pulmonares Críticos

3.1. Fallo Ventilatorio

Síntomas del Fallo Ventilatorio

  • Respiración “boqueante” (Gasping).
  • Frecuencia Respiratoria (FR) superior a 30 respiraciones/min.
  • Frecuencia Cardíaca (FC) superior a 120 latidos/min.
  • Cianosis intensa.
  • Disnea intensa (incapacidad para articular palabras).
  • Alteración del nivel de conciencia.
  • Signos de extenuación física y agotamiento:
    • Tiraje intercostal.
    • Incoordinación toraco-abdominal.
  • Sibilancias audibles a distancia.
  • Sudoración profusa.

Clínica

  • Hipoxemia / Hipercapnia.
  • Acidosis.

Tratamiento

  • Prioritario: Restablecer la función respiratoria para evitar la Hipoxia (Mortal).
  • Secundario: Corrección de la acidosis (previene arritmias ventriculares fatales).

3.2. Insuficiencia Respiratoria (IR)

Concepto

Puede definirse como aquella situación en la que el aparato respiratorio se muestra incapaz de cumplir su función de intercambio pulmonar de gases de forma suficiente para atender a las necesidades metabólicas del organismo, lo que se manifiesta por alteraciones en los gases arteriales.

Se considera un estado de IR cuando, respirando aire ambiente, el valor de la presión parcial de oxígeno en sangre arterial (PaO₂) es inferior a 60 mmHg (Hipoxemia moderada), acompañado o no de valores de presión parcial de dióxido de carbono en sangre arterial (PaCO₂) superior a 50 mmHg (Hipercapnia), con un pH inferior a 7.30.

La IR no es una enfermedad, sino un trastorno funcional del aparato respiratorio provocado por una gran variedad de situaciones.

Clasificación Clínica de la Insuficiencia Respiratoria

  • IR Aguda.
  • IR Crónica.
  • IR Crónica Agudizada.
Insuficiencia Respiratoria Aguda (IRA)
  • Suele presentarse en pacientes previamente sanos.
  • Se desarrolla en minutos u horas y pone en peligro la vida del paciente.
  • Es susceptible de tratamiento urgente.

Síntomas de la IRA

  • Disnea y alteración generalizada del patrón respiratorio: taquipnea, tiraje, aleteo nasal, etc.
  • Signos de hipoxemia-hipercapnia: cianosis.
  • Ansiedad.
  • Alteraciones del nivel de conciencia: desde irritabilidad a somnolencia.

RECUERDE: LA INSUFICIENCIA RESPIRATORIA ES UNA EMERGENCIA MÉDICA Y LAS PRIORIDADES DE ACTUACIÓN DEBEN ESTAR CLARAS.

Asistencia y Manejo del Paciente con Insuficiencia Respiratoria

1. Asegurar Vía Aérea Permeable
2. Asegurar Ventilación
  • Si no respira: Ventilación con bolsa autoinflable (Ambú) + oxígeno, o ventilación mecánica.
  • Si respira:
    • Controlar frecuencia y trabajo respiratorio.
    • Posición sentado (semifowler).
    • Vigilar nivel de conciencia.
    • Vigilar signos de hipoxemia e hipercapnia.
    • Vigilar parámetros hemodinámicos.
    • Monitorizar EKG (detección de arritmias y signos de isquemia).
3. Asegurar Oxigenación
  • Administración de oxígeno: mascarilla (convencional, Venturi, reservorios), intubación.
  • Complicaciones de la oxigenoterapia (altas dosis):
    • Eliminación del estímulo ventilatorio (riesgo en pacientes con EPOC).
    • Deterioro del endotelio alveolar (toxicidad por oxígeno).
4. Asegurar Eliminación de Secreciones
  • Precauciones durante la aspiración: aspiración corta, oxigenar previamente, observar monitor (evitar arritmias).

Oxigenoterapia: Sistemas de Alto y Bajo Flujo

Sistemas de Alto Flujo
  • El paciente respira la totalidad del gas suministrado.
  • Al ser respirado completamente, se puede controlar la temperatura, la humedad y la concentración de oxígeno (FiO₂).
  • Ejemplos:
    • Mascarillas de Venturi.
    • Cánulas nasales de alto flujo: sistema que puede proporcionar hasta el 100% de oxígeno calentado y humidificado a un flujo máximo de 60 L/min.
Sistemas de Bajo Flujo

Con los sistemas de bajo flujo se administra oxígeno puro al 100% a un flujo menor que el flujo ventilatorio del paciente, quien también está respirando aire ambiental. Con estos sistemas no podemos conocer la verdadera concentración de oxígeno en el aire que inspira el paciente porque depende no solo del flujo de oxígeno que le estemos administrando, sino también del volumen corriente y de la frecuencia respiratoria que tenga el paciente en ese momento. Por lo tanto, los sistemas de bajo flujo:

  • No proporcionan la totalidad del gas inspirado.
  • Se utilizan si el patrón ventilatorio del paciente es estable y cumple las siguientes condiciones:
    • El volumen inspirado es hasta un 75% normal.
    • Frecuencia respiratoria de 25 por minuto o menos.
    • Patrón ventilatorio estable.
Dispositivos de Bajo Flujo
  • Cánulas nasales o gafas nasales: Aportan un flujo de oxígeno de 1 a 4 L/min, lo que equivale a una FIO₂ teórica de entre 24% y 35%. Son dispositivos económicos, fáciles de utilizar y bien tolerados. Permiten al paciente hablar, comer y dormir sin retirar el aporte de oxígeno.
  • Mascarillas convencionales o simples: Permiten concentraciones de oxígeno superiores al 50%, con flujos bajos entre 6 y 10 L/min.
  • Mascarillas con reservorio:
    • De reinhalación parcial: El aire espirado retorna parcialmente a la bolsa. Con un flujo de entre 6 y 10 L/min, se puede aportar una FIO₂ de entre 40% y 70%.
    • De no reinhalación: Tienen una válvula unidireccional entre la bolsa y la máscara que evita que el aire espirado retorne a la bolsa. Deben tener un flujo mínimo de 10 L/min y aportan una FIO₂ de entre 60% y 80%.
5. Administración de Fármacos
  • Broncodilatadores:
    • Aminofilina (Administración intravenosa lenta).
    • Salbutamol (Adrenérgico) por inhalación.
  • Adrenalina (0.3-0.5 ml SC).
  • Corticoides (especialmente en asma bronquial).
6. Otras Medidas de Apoyo
  • Nutricionales y de hidratación.
  • Movilidad física.
  • Apoyo psicológico e información al paciente y familiares.