Doctrina Socialista Marxista y Expansión Imperialista Europea del Siglo XIX

Fundamentos del Socialismo Marxista y Contexto Histórico

1. Conceptos Centrales del Socialismo Marxista

El socialismo marxista surgió formalmente en 1848 con la publicación del Manifiesto del Partido Comunista por Karl Marx y Friedrich Engels. Esta corriente tuvo un impacto profundo en el movimiento obrero y en la cultura mundial, defendiendo la necesidad de transformar el orden liberal y capitalista para establecer una sociedad igualitaria.

Los marxistas sostenían que el fin del capitalismo solo se lograría mediante una revolución proletaria. Su teoría se fundamenta en tres pilares:

  • Análisis del Pasado: Entendido como una constante lucha de clases.
  • Crítica del Presente: Denuncia de la propiedad privada de los medios de producción y la explotación inherente al sistema capitalista.
  • Propuesta Futura: Establecimiento de una sociedad comunista que eliminaría las clases sociales, logrando la igualdad plena.

2. Comparativa entre Socialismo Marxista y Anarquismo

El socialismo marxista y el anarquismo fueron dos corrientes políticas y sociales prominentes durante los siglos XVIII y XIX, compartiendo el objetivo de superar el sistema existente, pero difiriendo en los métodos y la estructura de la sociedad futura:

  • Socialismo Marxista: Defendía la necesidad de una revolución para que el proletariado tomara el poder político. Postulaba la existencia de partidos políticos y la necesidad de que la nación fuera administrada por representantes elegidos por el proletariado. Su enfoque incluía un análisis histórico y una crítica estructurada del presente.
  • Anarquismo: Proponía la destrucción inmediata de toda forma de política y la abolición de los partidos políticos. Sugería que la nación debía ser gestionada directamente por cada individuo, basándose en la espontaneidad de las masas.

3. Creación y Alcance de las Organizaciones Obreras del Siglo XIX

A partir de 1820-1830, las nuevas ideas socialistas impulsaron revueltas obreras que llevaron a la creación de organizaciones para defender sus derechos y proponer alternativas al capitalismo industrial.

Primeras Formas de Organización

Las primeras estructuras fueron las sociedades o asociaciones de socorros mutuos, a menudo operando en la clandestinidad. Estas organizaciones heredaron la función protectora de los antiguos gremios, ofreciendo ayuda a las familias en casos de enfermedad, desempleo o defunción.

Mediante el cobro de cuotas, estas asociaciones pudieron organizar las primeras huelgas y crear cajas de resistencia.

El Sindicalismo Contemporáneo en Gran Bretaña

En Gran Bretaña se configuró el sindicalismo moderno con la aparición de los Trade Unions. Un hito fue la creación de la Great Trade Union en 1834, una unión de sindicatos de oficio que llegó a agrupar a más de medio millón de trabajadores.

4. Nuevas Relaciones Sociales y Laborales de la Industrialización

Las condiciones laborales durante los inicios de la industrialización fueron extremadamente duras:

  • Jornadas Extensas: De 14 a 16 horas diarias en ambientes laborales muy rigurosos.
  • Normas Estrictas: Existían regulaciones laborales severas que permitían despidos sin causa justificada y castigos frecuentes.
  • Salarios Bajos: Los ingresos apenas cubrían la subsistencia y se pagaban únicamente por la jornada trabajada, haciendo indispensable el trabajo de mujeres y niños, quienes recibían salarios inferiores.
  • Disciplina del Reloj: El ritmo de trabajo dejó de regirse por la luz solar para someterse al reloj y a las exigencias de la fábrica.

La desaparición de antiguas fiestas, costumbres y relaciones agrarias sumió a los obreros en un estado de desconcierto mientras se adaptaban a las nuevas y difíciles formas de vida y trabajo. Además, las leyes antiasociativas obstaculizaban cualquier intento de los trabajadores por organizarse y defender sus intereses.

5. Ruptura de los Partidos Socialistas a Finales del Siglo XIX

A partir de 1890, el movimiento socialista experimentó intensos debates que culminaron en una ruptura, dando origen a dos grandes corrientes del siglo XX:

  1. Socialdemócrata o Reformista: Un sector, ejemplificado en Alemania, apostaba por la vía parlamentaria y gradual para alcanzar el socialismo.
  2. Revolucionaria o Comunista: Defendía que el socialismo solo podía lograrse mediante la revolución proletaria de carácter mundial.

Debates sobre Colonialismo y Guerra

Se abrieron enfrentamientos ideológicos significativos:

  • Colonialismo: Un sector se opuso firmemente a la explotación colonial, mientras que otro mostró cierta tolerancia, argumentando las ventajas económicas que esta podía reportar a los trabajadores de la metrópoli.
  • Guerra Europea: El debate central era si, en caso de conflicto bélico, los intereses nacionales debían anteponerse a los intereses de clase.

El Fenómeno del Imperialismo Europeo en el Siglo XIX

1. Causas del Imperialismo Europeo del Siglo XIX

El avance de la industrialización y la creciente competencia entre las potencias europeas impulsaron la conquista y colonización de vastas zonas del mundo a finales del siglo XIX. Las causas principales fueron:

Causas Políticas y Demográficas

  • El dominio de los mares y la posesión de colonias eran símbolos de prestigio internacional.
  • Las colonias servían como enclaves estratégicos para incrementar el poder militar.
  • Ofrecían un destino para el excedente de población europea.

Causas Económicas

  • Necesidad de ampliar mercados para colocar los excedentes de producción industrial.
  • Búsqueda de lugares para invertir capital que generara grandes beneficios.
  • Explotación de los recursos coloniales aprovechando la mano de obra barata.

Causas Culturales e Ideológicas

  • Las expediciones revelaron culturas y territorios desconocidos hasta entonces.
  • La conquista se justificó mediante una concepción racista, bajo la creencia de que era necesario llevar la cultura europea a los pueblos colonizados para «ayudarles».
  • La colonización alimentó la exaltación nacionalista.

2. Diferencias en la Expansión Imperialista: África vs. Asia

La expansión imperialista se manifestó de manera distinta en ambos continentes:

  • África: Fue el territorio más intensamente colonizado, a pesar de estar menos poblado. Inicialmente, Gran Bretaña y Francia fueron los principales rivales, a los que se sumaron posteriormente Alemania, Bélgica y Portugal. La competencia llevó a la convocatoria de la Conferencia de Berlín para establecer las pautas de ocupación territorial.
  • Asia: Gran Bretaña centró su poder en la India (la Reina Victoria fue proclamada emperatriz en 1876), expandiéndose también por Birmania y Malasia. Francia ocupó Indochina, mientras que el Imperio Ruso se expandió hacia Siberia y Asia Central.

3. Principales Movimientos Antimperialistas Violentos del Siglo XIX

A pesar de la superioridad técnica y militar de las metrópolis, que facilitó conquistas rápidas, surgieron revueltas de los pueblos autóctonos:

  • India (1857): La rebelión de los cipayos contra el dominio británico, aunque finalmente fracasó.
  • Sur de África: La resistencia de las tribus zulúes contra la conquista británica, que culminó en una derrota inicial.
  • China (1899): La revolución de los bóxers, cuyo objetivo era expulsar a los extranjeros, fue sofocada por una acción conjunta de potencias como Gran Bretaña, Rusia y Alemania.

4. Relaciones Económicas entre Gran Bretaña y la India

Durante la formación de los imperios, la India fue crucial para Gran Bretaña, que ya controlaba enclaves como Madrás, Bombay y Calcuta a través de la Compañía Británica de las Indias Orientales.

Función Económica de la India

  • Servía como principal fuente de aprovisionamiento de productos de ultramar, generando enormes beneficios.
  • Funcionaba como un mercado cautivo para los excedentes de producción británicos, ya que solo podía comerciar con Gran Bretaña.

Consecuencias para la India

Las relaciones económicas impuestas generaron graves efectos:

  • Expropiación de tierras a los nativos.
  • Expoliación de riquezas naturales.
  • Inicio de una profunda dependencia económica.

Para facilitar la explotación, se impulsó la construcción de infraestructuras (ferrocarriles, carreteras). Con el tiempo, estas dinámicas dieron lugar al surgimiento de movimientos que exigían la Independencia de la India.

5. Posturas sobre el Imperialismo: Colonizadores y Colonizados

El fenómeno imperialista generó visiones contrapuestas:

Perspectiva de las Potencias Coloniales

Para las potencias, el imperialismo significaba:

  • Obtención de poder y superioridad sobre los pueblos colonizados, a quienes intentaban imponer sus leyes y culturas.
  • Grandes beneficios económicos, facilitados por la mano de obra barata.
  • Aumento del prestigio político, incentivando una carrera expansiva.

No obstante, dentro de las metrópolis, intelectuales, religiosos y políticos se opusieron a las ansias de enriquecimiento y poder que motivaban la carrera colonial.

Perspectiva de los Colonizados

En las colonias, hubo denuncias directas contra:

  • La explotación derivada de la mano de obra barata.
  • Las políticas intrínsecamente racistas de las potencias ocupantes.

6. Dominios Coloniales Clave en el Siglo XIX

Las principales potencias establecieron extensos dominios, explotando recursos y estableciendo infraestructuras para su transporte.

Principales Imperios y Recursos

  • Gran Bretaña: Colonias como la India, Birmania, Australia, y dominios en Canadá, Egipto, Sudán, Kenia, Rodesia, Unión Sudafricana y Nigeria. Obtuvieron materiales textiles y otros bienes. Enclaves importantes incluían Bombay, Calcuta y Madrás.
  • Francia: Su centro de expansión se localizó en Indochina, donde se estableció la Unión Indochina en 1887.
  • Imperio Ruso: Se expandió hacia Siberia y ocupó la zona de Asia Central.

Explotación de Recursos

Los europeos explotaron sistemáticamente los recursos coloniales mediante el bajo coste de la mano de obra indígena. Se establecieron plantaciones de cacao, té, azúcar, caucho o café, y se pusieron en explotación recursos mineros como oro, cobre o diamantes. La construcción de líneas ferroviarias y carreteras se orientó exclusivamente a facilitar el transporte de estas materias primas hacia las metrópolis.