1. La Hegemonía Soviética y la Era Post-Stalin
1.1. La Desestalinización y sus Límites
Al morir Stalin en 1953, Nikita Jruschov puso en marcha un nuevo estilo de gobierno que comprendía la desestalinización. Las medidas que destacaron fueron:
- Se aprobó una amnistía para delitos políticos y se inició el desmantelamiento del gulag.
- Las reformas económicas, que potenciaron el desarrollo tecnológico y científico de la industria nuclear, militar y espacial, e intentaron mejorar las condiciones de vida de la población.
- Una limitada apertura en política exterior respecto a las relaciones económicas, culturales, al turismo, etc. Esto supuso una relajación de la censura, el impulso cultural y el debate entre las nuevas élites con voluntad reformista.
Todas estas reformas propuestas por Jruschov no dieron los resultados esperados. En el campo económico subieron los precios agrarios, lo que provocó las protestas de los obreros industriales.
Las protestas en los países del Este se sucedían y la confrontación con EE. UU. alcanzó momentos de gran tensión. La muestra más relevante fue la construcción del Muro de Berlín (1961).
El aparato del Partido Comunista decidió destituir a Jruschov y poner freno a la limitada apertura del periodo anterior.
2. La Revolución China y el Ascenso de Mao Zedong
En la primera mitad del siglo XX, China vivió un periodo de guerras que enfrentó al Partido Nacionalista Kuomintang (liderado por Chiang Kai-shek) con el Partido Comunista (liderado por Mao Zedong).
En 1945, la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial supuso el fin de la ocupación japonesa y la reanudación de la guerra civil, que finalizó en 1949 con la victoria comunista. Con ello se inició la historia de la República Popular China, donde se creó un Estado independiente.
La revolución triunfó en un país agrario, en el que aún pervivían estructuras feudales del viejo imperio chino. El comunismo se inició siguiendo el modelo soviético, pero pronto rompió relaciones con la URSS y buscó una vía propia basada en las comunas populares y las industrias rurales. Tras la muerte de Mao, se impulsó un crecimiento económico que permitió la implantación del capitalismo en determinadas zonas del país.
3. Del Inmovilismo a las Reformas de Gorbachov
3.1. El Inmovilismo Político (La Era Brézhnev)
Jruschov fue sustituido como secretario general del PCUS (1964) y en la jefatura del Estado por Leonid Brézhnev. Se impuso así el inmovilismo: se produjo un nuevo reforzamiento del culto a la personalidad, se reafirmó la centralización política, se persiguió a la disidencia y se mantuvo la planificación económica y el reforzamiento del complejo industrial militar.
Se abandonó la coexistencia pacífica y la apuesta por la distensión. Además, la nueva beligerancia de los presidentes Carter y Reagan frente a la URSS, estimulada por la invasión soviética de Afganistán (1979), acentuó la presión sobre los dirigentes del Kremlin. Ese constante enfrentamiento con el mundo capitalista empobreció a la URSS, que empleó enormes recursos económicos en gasto militar y en ayudas a países del Tercer Mundo.
3.2. Estancamiento Económico y Crisis Política
A principios de 1960, la URSS parecía un enorme gigante y había mejorado en las condiciones de vida y en los índices de crecimiento.
Pero, paulatinamente, el inmovilismo político fue provocando el estancamiento económico a mediados de la década de 1970. La crisis económica internacional (1973) afectó al comercio y acentuó las dificultades financieras ante la revalorización del dólar.
El sector agrícola se manifestaba ineficiente, las tasas de crecimiento cayeron y el avance tecnológico se frenó. El nivel de vida de una población más abierta a la influencia exterior empeoró y se produjeron problemas de abastecimiento. El modelo estatalizado de economía conllevó niveles bajos de productividad y estancamiento de los bienes de consumo.
A principios de la década de 1980, la necesidad de reformas era urgente y se extendía la demanda de liberalizar el sistema político entre las élites y la juventud de las ciudades.
La crisis de liderazgo en la URSS se hizo palpable a la muerte de Brézhnev (1982), cuando le sucedieron Yuri Andrópov y Konstantín Chernenko.
3.3. Las Reformas de Gorbachov: Perestroika y Glasnost
La llegada de Mijaíl Gorbachov al poder en 1985 inició la Perestroika (reestructuración), un conjunto de reformas que pretendían cambios en profundidad en todos los aspectos del sistema soviético, pero manteniendo al mismo tiempo los principios socialistas fundacionales de la URSS. Gorbachov también quería que el pueblo tuviese conocimiento de las reformas y participara en ellas, impulsando una política de transparencia (Glasnost). Los principales ejes de esta política fueron:
- En política interior: El objetivo era conseguir formas de gobierno parlamentarias y democráticas. Para ello suavizó el monopolio del PCUS, se promovió la participación de la población, se propuso la elaboración de una nueva constitución y de una ley electoral y se emprendió la lucha contra toda forma de corrupción.
- En política exterior: Se manifestó el deseo de abandonar el uso de la fuerza y de abrir relaciones amistosas con el resto de países.
- En economía: Se intentó aumentar la producción y la productividad y estimular la descentralización y autonomía de las empresas. También se quiso introducir incentivos salariales, impulsar la creación de cooperativas y promover formas de propiedad individual y relaciones de mercado libre.
- Cohesión estatal: Se intentó establecer una relación más equilibrada entre las diversas repúblicas de la URSS, con mayor participación de cada una en las decisiones comunes.
Las dificultades para estos cambios fueron muchas en un país tan centralizado y sin tradición democrática.
4. La Quiebra del Imperio Soviético (1989-1991)
4.1. La Desaparición de las Democracias Populares
La democratización del sistema comunista impulsada por Gorbachov estimuló la voluntad de cambio político y las aspiraciones nacionalistas y de separación de la URSS, todo ello agravado por una crisis económica. La decisión de Gorbachov de no intervenir y de respetar la soberanía de los países fue determinante para el triunfo de estos movimientos:
- Polonia: Las huelgas y protestas impulsadas por Solidarnosc (1988) consiguieron que el gobierno polaco accediese a negociar con Lech Walesa la convocatoria de elecciones libres (1989), donde se formó un nuevo gobierno.
- Hungría: El Partido Comunista y los sectores reformistas aceptaron la convocatoria de elecciones libres.
- Alemania: La caída del Muro de Berlín por la presión ciudadana precipitó los acontecimientos y abrió el paso a la reunificación del país.
- Checoslovaquia: La movilización popular también fue decisiva para el triunfo pacífico de la revolución (la Revolución de Terciopelo).
- Rumanía: Solo en este país se produjo una insurrección violenta que acabó con el asesinato de Ceaucescu tras la represión a las demandas sociales.
4.2. La Desintegración de la URSS
Las reformas de Gorbachov habían provocado el desmoronamiento del poder soviético en la Europa del Este, y en el interior de la URSS desencadenaron un imparable proceso de desintegración. Las reformas económicas provocaron una caída de la productividad, subida de precios y desabastecimiento. La cuestión nacional también estalló y se hizo patente la desafección al sistema vigente y la voluntad independentista.
Gorbachov había planeado un nuevo Tratado de la Unión para constituir un conjunto de “repúblicas soberanas e iguales en derechos”, pero fue boicoteado por varias repúblicas que deseaban acceder a la independencia. En otras repúblicas, las votaciones fueron favorables a continuar en la URSS.
Borís Yeltsin propuso cambios en el sistema soviético, incluyendo su desaparición. La vieja guardia del Partido Comunista intentó un golpe de Estado (1991) pero fracasó, aunque reforzó las posiciones radicales de los partidarios de desmantelar el sistema político soviético. Gorbachov procedió a la disolución del PCUS tras el golpe.
A lo largo de 1991 se independizaron todas las repúblicas y se formó la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en sustitución de la URSS. En diciembre, Gorbachov dimitió como presidente de un Estado que había dejado de existir.