Ramón Gómez de la Serna
(Madrid, 1888-Buenos Aires, 1963) Escritor español. Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, consagró su vida exclusivamente a la actividad literaria, en la que se mostró como un escritor fecundo y pionero de un tipo de literatura que, dentro de la más pura **vanguardia**, se erige como una construcción personal de gran originalidad.
Sus primeras obras muestran una actitud crítica e innovadora frente al panorama literario español, dominado por los **noventayochistas**, y coinciden con la dirección, asumida desde 1908, de la revista *Prometeo*, receptora y difusora de los primeros manifiestos vanguardistas en España, de los que fue su primer e incondicional defensor e impulsor. Animador indiscutible de la vida literaria madrileña, en 1914 creó una de las tertulias más frecuentadas y famosas con que ha contado Madrid, la del **Café Pombo**.
Cultivó un teatro muy innovador, cercano a la estética surrealista, cuyo mejor exponente es *Los medios seres*, que llegó a representarse pero no fue entendido por el público madrileño, poco habituado a las extravagancias vanguardistas. También sintió interés por el madrileñismo castizo y encontró una forma de renovar el costumbrismo que se había utilizado en su descripción en la metáfora del mercadillo de Madrid, al que dedicó su libro ***El Rastro***, donde los objetos infortunados y abandonados son salvados por su evocación lírica.
La invención de las greguerías
De su extensa producción literaria, más de cien títulos entre novelas, ensayos, biografías y teatro, lo más destacable es la introducción de las vanguardias europeas en España (su libro ***Ismos***, por ejemplo, que introdujo un nuevo vocablo en el diccionario castellano) y la invención de un género literario nuevo: las **greguerías**. Esta es una sentencia ingeniosa y en general breve que surge de un choque casual entre el pensamiento y la realidad. El propio inventor la define esquemáticamente del siguiente modo:
«*Humorismo + metáfora = Greguería*»
Ejemplos de greguerías:
- De la nieve caída a los lagos nacen los cisnes.
- Las pasas son uvas octogenarias.
- El ciervo es hijo del rayo y del árbol.
Este género, de hecho, sirvió para renovar la anquilosada idea de la metáfora y de la imagen poética que poseía la estética literaria española y anticipó el **Surrealismo**.
Novelas y relatos
Su carácter crítico y sarcástico se ve reflejado en las novelas y relatos breves, en especial en obras como:
- ***El Chalet de las rosas*** (1923): análisis de la **psicología criminal**.
- ***El torero Caracho*** (1926): visión grotesca del ambiente taurino.
- ***El caballero del hongo gris*** (1928): descripción del mundo de la **vana apariencia y la superficialidad**.
Destacables son también sus novelas eróticas: *Senos* (1918), *La viuda blanca y negra* (1918), *La mujer de ámbar* (1927) y *La Nardo* (1930). En *La quinta de Palmira*, por otra parte, trata el tema de la **homosexualidad femenina**.
Escribió un libro de memorias en dos volúmenes, titulado *Automoribundia* y *Nostalgias de Madrid* (1955).
Creacionismo y Ultraísmo: Dos movimientos hispanos
El **Creacionismo** y el **Ultraísmo** son dos movimientos vanguardistas netamente españoles.
El Creacionismo
De **Vicente Huidobro** surge el Creacionismo. A través de ese término se quiere dejar patente que la obra literaria es totalmente **autónoma del mundo**. El poeta debe dejar ya de cantar a la naturaleza; lo que tiene que hacer es imitar a la naturaleza, eliminar todo lo descriptivo o anecdótico. Hay que «hacer un poema como la naturaleza hace un árbol». Junto a Huidobro hay que destacar a **Juan Larrea** y **Gerardo Diego** como fundadores del Creacionismo.
Rasgos del Creacionismo
- Se suprimen los **signos de puntuación**.
- Yuxtaposición gratuita de imágenes, sin referente claro.
- Ilaciones semánticas de las imágenes, sin un hilo conductor aparente, donde a veces la fonética juega ese papel unitario.
- El poeta debe crear el poema tal como la naturaleza crea el árbol.
- Prescinde de lo anecdótico y de lo descriptivo.
El Ultraísmo
El Ultraísmo tiene bastante en común con el Creacionismo y, desde luego, contó con una gran aceptación entre las minorías literarias. Participan en su gestación personas como **Cansinos-Asséns**, **Eugenio Montes** o **Jorge Luis Borges**, en aquel momento presente en España. Asimismo, serán numerosas las revistas que difunden sus principios poéticos: *Grecia*, *Cervantes*, *Ultra*, *Plural*, *Alfar*, etc. Precisamente en la revista *Grecia* apareció el primer manifiesto en 1919, donde ya se vislumbraban las relaciones de esta tendencia con el futurismo italiano y el dadaísmo. Su corta vida no impidió que se exportara a Hispanoamérica, donde tuvo una buena acogida por el ya citado Borges.
Rasgos del Ultraísmo
- El poema ultraísta deja notar las influencias del cubismo, del futurismo y del dadaísmo.
- **Imágenes y metáforas chocantes** e ilógicas, donde destacan el mundo del cine, del deporte y del adelanto técnico: «Los motores suenan mejor que endecasílabos».
- Eliminación de la rima.
- Tendencia a establecer una disposición tipográfica nueva de las palabras del poema, pretendiendo de ese modo hacer ver una fusión de la plástica y la poesía.
- Uso de **neologismos**, tecnicismos y palabras esdrújulas.