Antropogénesis y evolución humana: bipedismo, cerebro y teorías contemporáneas

Antropogénesis (hominización)

La antropogénesis, también llamada hominización, es el proceso de cambios morfológicos, fisiológicos, psicológicos y sociales de la evolución que permitieron la aparición de la especie humana. Este estudio también sirve para observar las características de la especie humana respecto a las demás.

La hominización empezó con la aparición de dos innovaciones evolutivas:

  • Bipedestación: distinguió a los humanos de los demás.
  • Encefalización: aumento de la capacidad craneal, que dio el factor Homo.

El género Homo

El tamaño del cerebro también nos permite distinguir las diversas especies del género Homo:

  • Homo habilis: primer fabricante de herramientas; asociado a la cultura olduvayense.
  • Homo erectus: eficacia y refinamiento de herramientas; cultura achelense. Incorporaron las proteínas a su dieta y usaron el fuego.
  • Homo antecessor: cazadores y recolectores; surgió en África (según algunas hipótesis paleontológicas).
  • Homo neanderthalensis: cuerpo corpulento y gran volumen craneal; constituyó una línea evolutiva distinta. Cultura musteriense. Tuvieron conciencia sobre la vida y la muerte. Desaparecieron en la última glaciación.
  • Homo sapiens: gran capacidad craneal, anatómicamente similares a nosotros; dominaron el fuego, desarrollaron el razonamiento lógico y la capacidad simbólica.

El bipedismo

La posición erecta permanente supuso una serie de modificaciones anatómicas relacionadas con la postura vertical:

a) El cráneo

  • Aumento del volumen cerebral. Progresivo incremento de la capacidad craneana: el Australopithecus tenía una capacidad craneana de ~500 cm³, mientras que el Homo sapiens tiene alrededor de 1.400 cm³.
  • Aumento de las circunvoluciones cerebrales. Aumenta la complejidad del neocortex. Esta conclusión se obtiene estudiando moldes endocraneales, donde se observan las improntas que deja el cerebro dentro del cráneo.
  • Desaparición de la cresta sagital. Esta estructura existe en individuos con fuertes músculos masticadores; desaparece progresivamente a medida que se vuelven omnívoros.
  • Reducción de los arcos superciliares (torus supraorbital): disminuye la moldura situada sobre las órbitas, debajo de las cejas.
  • Recesión de la cara. Proceso del prognatismo al ortognatismo (cara más plana). El ortognatismo favorece la visión estereoscópica al estar los ojos en el mismo plano. Este proceso se asocia al aumento cerebral.
  • La dentición. Se pasa de aproximadamente 36 piezas dentales a 32, que son las que tenemos actualmente.
  • El paladar adquiere una forma parabólica, frente a la forma más rectangular de los antropoides.
  • Reducción de los caninos. Los caninos disminuyen su tamaño, acercándose al de los otros dientes.
  • Desaparición de los diastemas (espacios entre los dientes). Esto permite una mayor movilidad de la lengua, factor que posibilitará, junto al perfeccionamiento de otros órganos fonadores, la emisión de sonidos y el lenguaje.
  • Foramen magnum. Cambio de posición del agujero occipital: se sitúa en un plano más horizontal respecto a la base del cráneo, lo que facilita la postura erguida.

b) La columna vertebral

Presenta una ligera curvatura en forma de doble S. Esta configuración permite mantener el equilibrio corporal y soportar el peso de la cabeza; la forma sinuosa la hace más flexible.

c) La pelvis humana

La pelvis humana es más ancha y más corta en relación con la de los primates (que es más larga y estrecha). En los humanos la pelvis recibe el peso del cuerpo y lo descarga sobre las piernas.

d) Las extremidades inferiores

Se alargan y se especializan para la sustentación del peso corporal y para la marcha. El pie, en el que el dedo gordo deja de ser oponible, se alinea con los demás dedos y limita su función a la sustentación y a la marcha.

Liberación de las manos

La liberación de las manos de su anterior función locomotora permite que se transformen en instrumentos de prensión y manipulación.

La mano humana, con un pulgar perfectamente oponible a los demás dedos, que pueden efectuar movimientos de flexión y extensión en asociación con el sistema nervioso central, se convierte en un órgano excelente para construir y manejar con precisión todo tipo de útiles o herramientas. La liberación de las manos posibilitó numerosos avances: desaparición de la función aprehensora de la boca, disminución del prognatismo, reducción de las mandíbulas y desarrollo del mentón, y modificación de los dientes.

Aumento de tamaño y complejidad del cerebro

El crecimiento cerebral desempeñó un papel esencial en:

  • La inhibición de impulsos de agresividad y sexualidad, lo que posibilita la constitución de grupos sociales.
  • La aparición del lenguaje como instrumento fundamental de la comunicación humana.
  • La conducta racional y el pensamiento abstracto.
  • La precisión y control de los movimientos, sobre todo de la mano, lo que permitió la construcción de útiles y herramientas.

Nacimiento inmaduro

Los cambios anatómicos provocados por la adquisición del bipedismo y la posición erecta dificultaron el parto; la estructura de la pelvis estrechó el canal de nacimiento. Las mutaciones genéticas posibilitaron la expulsión del feto antes de su maduración definitiva. Este nacimiento inmaduro implica una larga crianza y, por lo tanto, un prolongado aprendizaje, mediante el cual se adquiere el lenguaje y la endocultura, a la vez que se produce la maduración del sistema nervioso.

Edad contemporánea

El inconsciente: Sigmund Freud destacó por introducir la concepción del inconsciente. Los actos conscientes se realizan en las partes más superficiales del yo, y consideró que para entender al ser humano había que estudiar el yo profundo mediante el psicoanálisis. Esta terapia consiste en que el paciente habla y se asocian las ideas para sacar traumas reprimidos.

Nihilismo: Friedrich Nietzsche reformuló el concepto de nihilismo. Según su interpretación, se trata de una afección cultural del Occidente causada por haber buscado la verdad y el sentido de la vida en un mundo más allá del que existe.

Alienación: Karl Marx describió la alienación como el estado en el que se encuentra el trabajador que ha sido despojado de su propia identidad laboral y pasa a ser considerado objeto.

La existencia y la angustia: Jean-Paul Sartre sostiene que el ser humano no puede estudiarse objetivamente; no tiene una naturaleza fija y cerrada: su esencia es el existir y ser libre. Afirma que el ser humano está «condenado a ser libre».

La existencia y la historia: José Ortega y Gasset afirmó que el ser humano se define por su existencia y no por una esencia previa.

Teorías filosóficas sobre la mente

Monismo o materialismo eliminativo

Paul Churchland: se caracteriza por rechazar conceptos que considera ficticios procedentes de la psicología popular, como las creencias o los deseos; según esta postura, muchos de esos conceptos no existen y son ilusiones. El materialismo eliminativo es una concepción reduccionista que considera que propiedades más complejas pueden explicarse a partir de realidades pertenecientes a un nivel básico.

Funcionalismo

Ned Block (y otros autores): la mente se define por las funciones que ejecuta. Los contenidos o estados mentales no aportan información sobre la función en sí; una conclusión importante es que en el cerebro no hay ningún «ingrediente» simple que por sí solo explique los estados mentales.

Emergentismo

John Searle: concepción filosófica que explica el origen de la mente y la conciencia a partir de estados mentales y procesos conscientes: son procesos complejos que surgen por la interacción de componentes como las neuronas. Las neuronas en interacción producen estados mentales. Searle rechaza el reduccionismo: no se puede comprender la mente estudiando las neuronas aisladas, sino en interacción. También descarta el dualismo (la idea de que alma y cuerpo son independientes). Se opone tanto al monismo materialista como al espiritualista: critica al primero por negar la existencia de estados mentales y al segundo por sostener una sustancia no material. Es crítico con posturas funcionalistas que sostienen que las máquinas podrían llegar a tener estados mentales de la misma forma que los seres humanos.

Interaccionismo

Karl Popper propuso la teoría de los tres mundos: 1) realidad física (biología, naturaleza), 2) realidad mental, y 3) creaciones humanas (arte, cultura). Según esta perspectiva, mente y cerebro son realidades diferentes e independientes, y la posición se conoce como dualismo interaccionista.