El Matrimonio y la Familia en la Antigua Roma
1. El derecho indispensable para casarse: ¿Quién lo poseía y quién no?
- Uno de los requisitos necesarios para que el matrimonio fuera legítimo era la edad: se requería que los novios hubieran llegado a la pubertad, fijada por la ley a los doce años para las mujeres y entre los catorce y dieciséis años para los hombres.
- La otra condición indispensable era estar en posesión del ius connubium (derecho de matrimonio), que solo tenían los hombres libres con derecho de ciudadanía.
Los esclavos, por lo tanto, no tenían derecho de matrimonio. Si los contrayentes reunían todos estos requisitos, la futura unión ya se consideraba válida.
2. Tipos de matrimonio desde el punto de vista legal
Desde el punto de vista legal, existían dos tipos de matrimonio:
- Cum Manu: La mujer pasaba a formar parte de la familia del marido, de la cual dependía como si fuera una hija (loco filiae) en todo lo referente a los derechos familiares y de sucesión.
- Sine Manu: La esposa se quedaba bajo la autoridad de su padre y mantenía los derechos de sucesión de su familia de origen, su dote y sus bienes.
Los dos tipos de matrimonio coexistieron durante la República, pero el cum manu casi desapareció, generalizándose el sine manu, ya que otorgaba mucha más libertad a la mujer, especialmente en el aspecto económico, puesto que conservaba los derechos sobre la herencia paterna.
3. La ceremonia de boda
- El casamiento propiamente dicho iba precedido de los esponsales (sponsalia), por los cuales el pater familias se comprometía a entregar a su hija a otro jefe de familia. En la formalidad de los esponsales, los prometidos se intercambiaban regalos y un anillo, que llevaban en el dedo anular de la mano izquierda.
- El día de la ceremonia se elegía después de la consulta previa de los auspicios, para evitar un mal augurio. El mejor periodo para casarse era la segunda mitad de junio.
- La noche anterior a la boda, la futura esposa consagraba a una divinidad familiar sus juguetes de niñez; esto simbolizaba el fin de una etapa y el comienzo de otra.
- El día de la boda, la futura esposa se vestía con el traje nupcial: una túnica blanca (tunica recta), larga hasta los pies, con un cinturón que se ataba con un nudo especial (nodus herculeus). El peinado consistía en seis trenzas (sex crines) que se adornaban con cintas (vittae). Un velo de color anaranjado (flammeum) le cubría el rostro.
- La novia era asistida por la madrina de boda (pronuba), matrona que, para poder asistir a la novia, debía haber estado casada solo una vez (univira).
- La ceremonia empezaba con un sacrificio, que si se llevaba a cabo sin ningún contratiempo era una buena señal: los dioses no se oponían a la nueva unión. Una vez acabado este sacrificio, se firmaba el contrato matrimonial (tabulae nuptiales), en presencia de diez testigos. Entonces la pronuba tomaba las manos derechas de los esposos y las ponía una encima de la otra. Era la dextrarum iunctio, y representaba el momento más solemne de la ceremonia.
- Cuando se acababan todas las formalidades, tenía lugar el banquete (cena nuptialis), normalmente en casa de la novia.
- Después del banquete empezaba la ceremonia de acompañamiento de la esposa a casa del esposo, la deductio. Simulaba el rapto de la novia, que se refugiaba en los brazos de su madre, de los cuales el novio fingía arrancarla con violencia.
- Los acompañantes levantaban a la novia en brazos para que no tocara el umbral con el pie, evitando así un mal presagio. La pronuba acompañaba a los esposos a la cama nupcial y finalizaba la ceremonia.
4. ¿Existía el divorcio?
- Durante los primeros tiempos de la República era imposible que la mujer abandonara a su marido, porque, con el matrimonio cum manu, estaba bajo su autoridad, pero el marido sí podía. Cuando se generalizó el sine manu, los divorcios se hicieron más frecuentes.
- Octavio Augusto, al ver la facilidad con la que se disolvían los matrimonios, estableció nuevas leyes para regularlos.
5. Dioses domésticos
Cada familia tenía sus propios dioses domésticos, además de los dioses oficiales:
- Lar: protector de la casa.
- Penates: protectores de las provisiones de la familia.
- Manes: las almas de los difuntos.
- Genius: la divinidad particular de cada hombre.
6. El nacimiento de un niño: el papel del padre
Cuando nacía un niño se ponía a los pies del pater familias, el cual decidía si era aceptado o no por la familia. Si el padre lo tomaba en brazos, quería decir que lo ponía bajo su patria potestas; si no lo cogía y se giraba de espaldas, quería decir que no lo aceptaba y el bebé podía ser abandonado, vendido como esclavo o sacrificado.
7. La ceremonia de purificación del recién nacido y la asignación de nombres
Cuando aceptaba al hijo o la hija, el padre hacía una ceremonia religiosa para que los dioses de la casa lo recibieran en la familia. A los ocho días, si era niño, o nueve días si era niña, se celebraba una ceremonia de purificación (Lustratio). El niño recibía la bulla, una cajita llena de amuletos para que lo protegieran de los malos espíritus durante la infancia.
Después se le ponían los nombres. El sistema era diferente según si se trataba de un niño o una niña. En el primer caso, los romanos utilizaban el sistema de los tria nomina, según el cual el nombre de un romano estaba formado por tres distintivos:
El sistema de los Tria Nomina
- Praenomen: Sería nuestro nombre de pila. Era el nombre personal y generalmente se escribía abreviado. Había muy pocos: Aulus (A.), Appius (Ap.), Caius (C.), Cnaeus (Cn.), Decimus (D.), Lucius (L.), Mamercus (Mam.) y otros.
- Nomen: Era común a todos los miembros de una misma gens, es decir, lo llevaban todos los miembros que descendían de los mismos antepasados. Solía terminar en -ius. Por ejemplo, Caius Iulius Caesar pertenecía a la gens Iulia.
- Cognomen: Correspondía a un apodo referido al lugar de origen, como por ejemplo Collatinus (nacido en Colacia, ciudad cerca de Roma), o una característica física o moral del que lo llevaba o incluso de algún antepasado, como Balbus (el tartamudo).
Además de estos tres nombres, un ciudadano romano podía llevar otro, el agnomen, que generalmente indicaba alguna hazaña bélica: Africanus (el que había luchado en África). Así, algunos podrían llamarse Publius Cornelius Scipio Africanus. Si un niño era adoptado, recibía los tres nombres del que lo adoptaba y un cuarto referido a su origen y terminado en -anus. Así, Julio César adoptó a Octavio, de la gens Octavia, el cual pasó a llamarse Caius Iulius Caesar Octavianus.
En cuanto a las niñas, solo tenían un nombre, normalmente el del padre en femenino, y si había más de una con el mismo nombre, se le añadía un distintivo (maior, minor, prima, etc.). Así, en una familia romana, podemos encontrar la Tullia mater, Tullia maior, Tullia minor, etc.
Mitología, Astronomía y Lenguaje
8. Deidades que nombran a los planetas y sus satélites
- Mercurio: Mensajero de los dioses. Es el planeta más cercano al Sol y, por lo tanto, el que da más vueltas, igual que Mercurio, que era mensajero.
- Venus: Diosa del amor. Astro más luminoso después del Sol y la Luna.
- Tierra: También llamada Gea (o Tellus), emergió del caos. Madre de 12 hijos, que más tarde serían titanes. Madre de Rea, que engendró a Zeus (el Júpiter latino).
- Marte: Dios de la guerra. Cuarto planeta más cercano al Sol. Inspiraba miedo y terror.
- Júpiter: Dios de los dioses. Júpiter tiene muchos satélites a su alrededor y se considera el más grande después del Sol, simbolizando su dominio sobre el Universo.
- Saturno: El más llamativo por sus anillos. Sus satélites tienen nombres de dioses y diosas escogidos por los titanes.
- Urano: Principal dios de la generación, esposo de la Madre Tierra (Gea) y padre de los titanes.
- Neptuno: El planeta es azul, y recibió el nombre del dios del mar y de todas las aguas. Tiene un satélite pequeño, Nereida, cuyo nombre hace referencia a las divinidades marinas.
9. Relación entre los nombres de los satélites y sus planetas
Los satélites suelen recibir nombres de personajes mitológicos que están relacionados temáticamente con el dios o la diosa que da nombre al planeta principal (por ejemplo, hijos, amantes, asistentes o figuras asociadas a su dominio).
10. Mitos asociados a las principales constelaciones zodiacales
- La constelación de Aries: Simboliza al carnero que protegió a los hijos de Néfele (Nube) y Atamante: un niño llamado Frixo y una niña, Hele.
- La constelación de Tauro: Recuerda, por su forma, al toro en que se convirtió Júpiter (Zeus) para raptar a Europa.
- La constelación de Géminis: Está formada por dos estrellas brillantes, que toman el nombre de dos de los cuatro hijos de Leda: Cástor y Pólux.
- La constelación de Cáncer: Sugiere la forma de un crustáceo, relacionado con el cangrejo que la vengativa Juno envió contra Hércules mientras realizaba uno de sus doce trabajos: matar a la Hidra de Lerna.
- La constelación de Leo: Formada por un grupo de estrellas en forma de león, que representa al León de Nemea, asesinado por Hércules en el primero de sus doce trabajos.
- La constelación de Virgo: Sugiere la imagen de una joven con alas. Aunque hay algún mito que la relaciona con la hija de un héroe ateniense, el origen de esta figura es incierto y misterioso.
- La constelación de Libra: Es la única constelación zodiacal que, por la disposición de sus estrellas, no está relacionada con ningún ser viviente. Tuvo bastante éxito en Roma porque Octavio Augusto había nacido bajo este signo.
- La constelación de Scorpius: Tiene la apariencia de un escorpión, el que picó al gigante Orión, por orden de la diosa Diana, quien era perseguida por este monstruo.
- La constelación de Sagitario: Es la agrupación de las estrellas que adoptan la forma de un centauro que lanza una flecha con un arco. La tradición lo asimila al centauro Quirón, maestro de Esculapio (dios de la medicina).
- La constelación de Capricornio: Tiene el aspecto de una cabra con cola de pez. La leyenda habla de Pan, quien se transformó en una criatura mitad pez y mitad cabra para cruzar el río Éufrates y alertar a los dioses sobre Tifón.
- La constelación de Acuario: Relacionada con Ganimedes, hijo del rey troyano Tros, que fue raptado por Zeus disfrazado de águila y transportado al Olimpo.
- La constelación de Piscis: Tiene la apariencia de un par de peces unidos por una cinta. Según una leyenda, Venus y Cupido llegaron a las orillas del Nilo y, tratando de escapar de Tifón, se transformaron en peces.
11. Vocabulario esencial
- gens: Linaje, familia.
- pater familias: El padre era el único que podía aceptar o rechazar a un hijo o hija recién nacido. Era el amo absoluto del patrimonio familiar y, por lo tanto, el único miembro de la familia que tenía capacidad para comprar o vender, y solo él tenía capacidad jurídica.
- flammeum: Velo (del color del fuego) que usaban las recién casadas.
- sponsalia: Petición y promesa de futuras nupcias (esponsales).
- pronuba: Matrona romana de honor de una novia, que tenía que estar casada una única vez y que todavía continuaba viviendo con su marido.
- deductio: Palabra que designa la fundación de una colonia romana. (Nota: En el contexto matrimonial, se refiere a la procesión de la novia a casa del esposo).
- matrona: Madre de familia.
- patria potestas: Derecho absoluto, exclusivo de los ciudadanos romanos sobre sus hijos e hijas, que garantizaba la unidad y el gobierno de la familia y la descendencia por vía del hombre.
- lustratio: Ceremonia de purificación.
- bulla: Cajita llena de amuletos para que protegieran de los malos espíritus durante la infancia a los niños.
- harúspex: Adivino que examinaba las entrañas de un animal sacrificado para obtener presagios en cuanto al futuro.
- numina: Divinidades menores.
- salsa mola: Especie de gachas muy utilizadas en la cocina romana durante la época del Imperio romano.
- victimarius: El encargado de preparar el sacrificio.
12. Latinismos y frases célebres
- De gustibus non disputandum: Sobre gustos no puede haber discusiones.
- Facta non verba: Hechos, no palabras.
- Mens sana in corpore sano: Un espíritu sano en un cuerpo sano.
- Nihil novi sub sole: Nada nuevo bajo el sol.
- Veni, vidi, vici: He llegado, he visto, he vencido.
- Altius, citius, fortius: Más alto, más rápido, más fuerte.
- Si vis pacem, para bellum: Si quieres la paz, prepara la guerra.
- Festina lente: Apresúrate despacio.
- Vade mecum: Camina conmigo.
- Primum vivere, deinde philosophari: Primero vivir, después filosofar.
- Dura lex, sed lex: La ley es dura, pero es la ley.
- Ignorantia legis non excusat: La ignorancia no es excusa para el incumplimiento de la ley.
- In dubio, pro reo: En caso de duda, a favor del acusado.
- Pacta sunt servanda: Los pactos obligan y tienen que ser respetados.
- Alea iacta est: La suerte está echada.
- Audaces fortuna iuvat: La fortuna ayuda a los audaces.
- Errare humanum est: Equivocarse es humano.
- Homo homini lupus: El hombre es un lobo para el hombre.
- In vino veritas: En el vino hay la verdad.
- Verba volant, scripta manent: Las palabras vuelan, los escritos permanecen.
Religión y Culto Romano
13. Principales divinidades de la mitología clásica (Grecia y Roma)
- Zeus – Júpiter: Padre de casi todos los dioses. Era representado con un rayo. Iba acompañado de un águila, un pájaro que lo ve todo y lo controla, y llevaba un cetro como símbolo de poder.
- Hera – Juno: Hermana y esposa legítima de Zeus. Era considerada la protectora del matrimonio, y el ave que la representaba era el pavo real.
- Afrodita – Venus: Diosa más bella del Olimpo. Nació de la espuma que se formó alrededor de los genitales de Urano, cuando Cronos le cortó con una hoz y los arrojó al mar. Esposa de Hefesto.
- Poseidón – Neptuno: Dios de las aguas y el mar, de los ríos y de los lagos. Se lo veía con un tridente en la mano.
- Hades – Plutón: Dios de carácter sombrío y aspecto poco agradable, gobernaba el Inframundo. Perséfone fue su esposa, a quien secuestró. Se le asocia con Cerbero, el guardián de las puertas del Inframundo. Llevaba también un tridente.
- Hestia – Vesta: Protectora de la familia y del hogar. Se solía representar con una llama, que simbolizaba el fuego sagrado.
- Deméter – Ceres: Diosa de la agricultura, los cereales y las cosechas.
- Hefesto – Vulcano: Dios del fuego. Se lo representa con un martillo y las tenazas. Era tan feo que lo echaron del Olimpo, pero al volver se convirtió en un dios indispensable, puesto que reparaba las armas dañadas.
- Ares – Marte: Señor de la guerra, iba con un casco, escudo, lanza y armado.
- Artemisa – Diana: Hermana de Apolo, era la diosa de la Luna, de los bosques y de la cacería. Se presenta acompañada de un ciervo, con un arco, carcaj y flechas.
- Apolo: Hijo de Zeus. Se lo representa como un joven esbelto y atractivo, y era símbolo de la belleza masculina y de la juventud. También es el dios de las artes, sobre todo de la música. Representado con una lira en la mano y una corona de laurel en la cabeza.
- Atenea – Minerva: Hija de Zeus. Diosa de la sabiduría y de la guerra. El animal que la representaba era el búho, que simbolizaba inteligencia y agudeza mental. Llevaba un gran casco en la cabeza.
- Hermes – Mercurio: Dios de los viajes y del comercio, mensajero de los dioses. Llevaba un casco y sandalias con alas para hacer encargos con rapidez.
- Dionisio – Baco: Dios del vino y del teatro. Hombre tranquilo.
14. El culto imperial y el Edicto de Milán
El culto imperial empieza con Octavio Augusto, quien permitió que el Senado decretara su divinización. Gracias a este culto imperial se unificaba la religión en todo el Imperio y se mantenía un sentimiento de unidad hacia el gobernante. Había más de una religión en todo el Imperio, pero el culto a un solo emperador despertaba un sentimiento de unión. El Edicto de Milán (313 d.C.) fue una legalización de la nueva religión, la cristiana, que pronto se convirtió en religión oficial.
15. Los colegios sacerdotales: funciones y responsabilidades
- Colegio de los pontífices: Se encargaban de las prácticas generales de la religión y velaban por la tradición religiosa. Los pontífices eran presididos por el Pontífice Máximo, que se ocupaba especialmente de la elaboración del calendario (marcaba los días laborables y los días festivos) y también de la elección de las vestales.
- Colegio de los flamines: Cada uno era responsable del culto a una divinidad. Los tres más relevantes eran el flamen Dialis (Júpiter), flamen Martialis (Marte) y flamen Quirinalis (Rómulo).
- Colegio de los augures: Se ocupaban de consultar los auspicios en nombre del Estado. Tenían que interpretar especialmente el vuelo de las aves, los gritos de las aves y el comportamiento de los pollos sagrados.
- Colegio de las vestales: Unas sacerdotisas que tenían que velar porque el fuego sagrado de la ciudad de Roma no se apagara nunca, puesto que simbolizaba el carácter eterno de la ciudad.
16. Ritual de los sacrificios
Las víctimas se arreglaban con cintas y guirnaldas de flores antes de ser llevadas al altar. Se rociaba la cabeza con la llamada salsa mola (mezcla de vino, harina y miel), preparada por las vestales, y se procedía a sacrificar al animal. El encargado de este trabajo era el victimarius. Se quemaba una pequeña parte de los despojos del animal en honor de la divinidad y el resto se consumía en una comida sagrada entre los asistentes.
17. Principales fiestas religiosas
Los principales actos de culto a las divinidades eran los sacrificios y las fiestas religiosas:
- Lupercalia: En el mes de febrero, donde se invocaba la fertilidad de la tierra, los rebaños y las mujeres. Dedicadas a Pan, dios de los pastores, eran presididas por los lupercos, unos sacerdotes que, según la tradición, corrían semidesnudos por las calles de la ciudad, utilizando látigos que golpeaban a las mujeres estériles.
- Magni Ludi Romani: Eran las fiestas más solemnes y fastuosas. Duraban quince días y se celebraban durante el mes de septiembre en honor a la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva).
- Ludi Saturnales: Celebradas en diciembre, dedicadas a Saturno (Cronos), el padre de Júpiter (Zeus) y dios del tiempo, en que los romanos se felicitaban y se hacían regalos. Durante estas fiestas eran permitidos ciertos libertinajes, como el hecho de que los amos servían a sus esclavos.
18. Partes del templo romano
- Podium: Base rectangular elevada, con una escalera de acceso frontal que daba majestuosidad al edificio.
- Vestibulum: Una parte frontal, con una o dos hileras de columnas, que hacía la función de entrada a la cual se accedía por una escalinata. (Según el número de columnas que había en esta parte frontal, los templos podían ser tetrástilos —cuatro columnas—, hexástilos —seis columnas— o, excepcionalmente, octástilos —ocho columnas—).
- Cella: Sala interior donde solo podían entrar los sacerdotes.
- Ara: Espacio frontal para hacer las ofrendas y sacrificios, que se hacían para los fieles que no podían entrar al templo.