Contexto, características y recursos del Boom hispanoamericano: Crónica de una muerte anunciada (García Márquez)

Marco histórico, político, social y cultural del boom de la narrativa hispanoamericana

La situación política, social y cultural de cada uno de los países de América Latina en el siglo XX es diferente; sin embargo, coexisten algunas características comunes:

1. Situación política

Los países hispanoamericanos han vivido una acusada inestabilidad política a lo largo del siglo XX: períodos democráticos, dictaduras represivas y legislaturas interrumpidas. El protagonismo de Estados Unidos en la vida política de estos países es indiscutible, interviniendo en aquellas zonas donde ha visto peligrar sus intereses económicos.

2. Situación social

La realidad social de la población, organizada en burguesía rica, clase media, proletariado y marginados, es una mezcla de razas (amerindia, blanca, negra, mestiza, etc.). El mestizaje, la denuncia de la precaria situación de los indígenas y la preocupación por la realidad americana constituyen algunos de los motivos recurrentes de la literatura hispanoamericana.

3. Situación cultural

Se consigue unir con maestría la tradición, la modernidad y la experimentación. Los artistas integran en sus obras el elemento autóctono junto con las nuevas corrientes estéticas. Las obras están escritas por autores procedentes de países de Latinoamérica en castellano, que es el idioma oficial, pero estas novelas aparecen impregnadas de una amalgama de riqueza léxica donde convergen elementos lingüísticos propios de la cultura indígena con otros procedentes del castellano.

Características del movimiento literario al que pertenece el autor del texto

Crónica de una muerte anunciada pertenece a ese conjunto de excelentes novelas hispanoamericanas que se publicaron entre los años 1960 y 1980, todas ellas innovadoras en la forma (novela experimental). Para aludir a ese auge espectacular se acuñó la expresión boom de la narrativa hispanoamericana.

En líneas generales, los nuevos novelistas intensifican las tendencias de la generación anterior, pues continúan con el realismo mágico: empleo de lo mágico, lo onírico y lo fantástico; profundizan en la experimentación de nuevas formas narrativas, es decir, incorporan las innovaciones que en Europa y Estados Unidos se daban desde los años veinte y, además, ensayan otras técnicas nuevas: la incorporación del subconsciente, en el que el sueño adquiere un papel importante; la presencia de la muerte; la ruptura de la linealidad temporal… Por ello, los narradores hispanoamericanos de la década de los sesenta se convirtieron en el modelo de la novela experimental de esos años. 2

Los novelistas que iniciaron este movimiento, entre otros, fueron: Ernesto Sábato, Julio Cortázar, Juan Carlos Onetti, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Guillermo Cabrera Infante y Gabriel García Márquez.

Etapas de la obra literaria del escritor estudiado: características y obras más importantes

Novelas:

  • La hojarasca (1955): novela en la que se configura Macondo como espacio narrativo arquetípico del novelista.
  • El coronel no tiene quien le escriba (1961): escrita en París en tiempos difíciles para el autor. Obra inspirada en la violenta realidad de Colombia. Tema clave: la soledad del hombre.
  • La mala hora, premio Esso de Colombia de novela en 1961. Es la novela de más directas implicaciones histórico-políticas de García Márquez. Manifestación brutal y directa de la violencia.
  • Cien años de soledad (1967): el más impresionante éxito del escritor, novela que universalizó la narrativa de García Márquez y exponente emblemático del realismo mágico.
  • El otoño del patriarca (1975): calificada por el propio autor como su obra más experimental y aventura poética.
  • Crónica de una muerte anunciada (1981).
  • El amor en los tiempos del cólera (1985): novela de exaltación del amor.
  • El general en su laberinto (1989): novela en torno a la figura de Simón Bolívar, el Libertador, que surge como figura contradictoria y ambigua. Obra de decadencia y muerte del protagonista que lo es también de sus ideales y de su pensamiento político.
  • Del amor y otros demonios (1994): relata la historia de Sierva María de Todos los Ángeles, quien sufre grandes calvarios a lo largo de su corta vida.
  • Memoria de mis putas tristes (2004): la novela narra en primera persona la historia de un anciano y su enamoramiento de una adolescente.

Colecciones de cuentos: Los funerales de Mamá Grande; La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada; Ojos de perro azul; Doce cuentos peregrinos.

Relatos: Relato de un náufrago.

Contexto del fragmento: Crónica de una muerte anunciada

Esta obra es una de las más “realistas” del autor, pues se basa en un hecho histórico ocurrido en su tierra natal. García Márquez vivía en la pequeña aldea de Aracataca, situada al pie de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la región caribeña de Colombia, lugar que toma como referencia para localizar el relato de esta historia, Manaure.

Para García Márquez, esta novela representó un acercamiento entre lo periodístico y lo narrativo, y una aproximación a la novela policíaca. La historia se inspira en un suceso real ocurrido en 1951, del que el autor tomó la acción central (el crimen), los protagonistas, el escenario y las circunstancias, alterándolos narrativamente, pero sin descuidar nunca los datos y las precisiones obligadas en toda crónica periodística.

De este carácter real y verídico viene el nombre de crónica, que no sólo aparece en el título de la novela, sino que la orienta estructuralmente, ya que, desde el comienzo, lo que pretende el narrador es la recopilación de datos y testimonios que de alguna manera puedan ayudar a entender el porqué del asesinato de Santiago Nasar, lo inevitable del mismo, así como los perfiles humanos y psicológicos de todos los personajes que tuvieron, por acción u omisión, algo que ver con el funesto suceso.

Esta obra se inscribe en la llamada “novela breve realista” y está basada en un suceso real de amor y venganza que adquiere dimensiones de leyenda. No obstante, hay elementos en ella pertenecientes al realismo mágico, es decir, el gusto por insertar lo extraordinario dentro de la normalidad de lo cotidiano. Se aprecia en la forma en que el olor de Santiago Nasar permaneció en los gemelos Vicario días después de muerto, la aparición de un «pájaro fluorescente», una especie de ánima sobre la iglesia del pueblo, etc.

Crónica de una muerte anunciada se divide en cinco partes de extensión homogénea que no pueden calificarse de capítulos al uso. El fragmento que nos ocupa se inserta en la parte cuarta.

El tema y argumento del fragmento

El tema. La obsesión de Ángela Vicario por recuperar a Bayardo San Román.

Argumento del fragmento

Ángela Vicario decidió escribirle cartas de enamorada a Bayardo San Román durante diecisiete años, al mismo tiempo que se acrecentaba la animadversión hacia su madre. 5 Un mediodía de agosto, él regresó con las casi dos mil cartas que le había escrito Ángela sin abrir.

Los personajes

Los personajes a los que se alude en el texto son:

  • Ángela Vicario, protagonista de la novela, obligada a casarse porque había sido educada para ello y desencadenante de la tragedia al acusar a Santiago Nasar de la pérdida de su virginidad, por lo que es devuelta a su familia por su marido al descubrir que no era virgen. Sufre una gran transformación y llega a ser dueña de su destino. Parece actuar de forma deshonesta respecto a Santiago Nasar, que muere siendo inocente.
  • Bayardo San Román es un ingeniero de trenes, bien vestido y muy atractivo. Tenía dinero, orgullo y consideraba que sus deseos siempre se cumplirían, tanto para conseguir la boda con Ángela como para lograr la casa del viudo. Es el hombre seguro y dominante que, poco a poco, va conquistando a los habitantes del pueblo. Termina envejecido y volviendo con su mujer.
  • En la obra aparecen muchos más personajes, como los hermanos gemelos, Pedro y Pablo, que serían los asesinos.

El espacio

La acción en la novela transcurre en Aracataca, pueblo natal del autor, y se hace referencia a Manaure y Riohacha. Toda la acción sucede en la plaza de un pueblo y las casas que la rodean, con referencia a otros lugares. Se describen la casa de Santiago Nasar, la del viudo Xius, la de la familia Vicario, la plaza, el muelle, las calles, la tienda de Clotilde Armenta…

En el fragmento se refiere a Ángela Vicario, por lo que el espacio se sitúa en la casa donde Ángela vivía con su madre, en un pueblo cercano al Caribe: “permanecía en el cuarto escribiendo cartas sin porvenir” y “Un mediodía de agosto […] sintió que alguien llegaba a su puerta”.

El tiempo

El tiempo se nos presenta de forma cíclica (o circular) y, a veces, muy atomizada e indeterminada: «media vida», «una madrugada de vientos», «por el año décimo»… El tiempo interno del relato viene marcado desde el final de la celebración de la boda hasta el asesinato de Santiago Nasar, aunque las investigaciones que se detallan aluden a hechos anteriores y posteriores a dicho periodo, como es el caso del fragmento que estamos analizando, que tiene lugar muchos años después de los hechos principales del relato.

Respecto a la duración de los acontecimientos, en este fragmento se nos narra lo que Ángela, veintitrés años más tarde, le cuenta a su primo, narrador-personaje, cómo llegó a este lugar y a esta situación; después el narrador, observador y testigo, cuenta en tercera persona y desde su perspectiva. El tiempo de la historia que se narra, sin embargo, es más largo. Lo narrado tiene lugar en el pasado anterior al que se encuentra el narrador (analepsis) y refiere lo que Ángela vivió hasta la llegada de Bayardo San Román por segunda vez.

En el tratamiento de la historia se dan importantes elipsis o saltos en el tiempo: «Escribió una carta semanal durante media vida…» —periodo largo que el narrador, sin embargo, resume brevemente «…por el año décimo»— en el que aún sigue escribiendo; «A partir de entonces ya no era consciente de lo que escribía, ni a quién le escribía a ciencia cierta, pero siguió escribiendo sin cuartel durante diecisiete años [elipsis]. Un mediodía de agosto…» Tiempo largo en la historia que se concentra en dos únicas actividades: escribir cartas —paralelamente a la obsesión que siente por Bayardo San Román— y odiar a su madre como testigo mudo de su desgracia. Y pausas o digresiones descriptivas –de las cartas– donde el autor nos transmite esa sensación del tiempo que pasa para nada.

La cronología de los acontecimientos que se narran, sin embargo, es lineal aunque expresada de forma indeterminada. Las referencias a la época —tiempo externo— no se deducen de manera expresa en este episodio, pero por referencias en capítulos anteriores sabemos que lo narrado en la novela acontece alrededor de 1944, una época cuando «…los legendarios buques de rueda alimentados con leña estaban a punto de acabarse…»

El narrador

El narrador de este fragmento es un narrador omnisciente que conoce mucho acerca de los personajes. Sin embargo, los hechos a lo largo de la obra se reconstruyen desde varias perspectivas (el personaje secundario amigo de Santiago Nasar, el propio pueblo que relata sucesos al juez y al narrador, o el narrador omnisciente que escribe para hacer una crónica con la información recabada).

La primera persona se usa en estilo directo: «En prueba de mi amor te envío mis lágrimas» de Ángela Vicario o la que pronuncia Bayardo San Román: «Bueno —dijo—, aquí estoy».

Justificación de carácter literario

La prosa de García Márquez es sencilla y directa, aunque cargada de simbolismo. Mezcla el estilo periodístico y real con el estilo mítico heredado del realismo mágico. Se observa el uso de un registro coloquial: «muerta de risa», «escribiendo sin cuartel», que contrasta con el nivel literario de otras expresiones: «Dueña por primera vez de su destino, Ángela Vicario descubrió entonces que el odio y el amor son pasiones recíprocas», antítesis con la que se destacan los sustantivos odio y amor.

Se observa detallismo en las descripciones: «Llevaba la maleta de la ropa para quedarse, y en otra maleta. Estaban ordenadas por sus fechas, en paquetes cosidos con cintas de colores y todas sin abrir.»

Se pueden señalar otros recursos literarios:

  • Metáforas: «más encendía las brasas de su fiebre»; «En prueba de mi amor te envío mis lágrimas», de gran fuerza expresiva.
  • Enumeraciones: «Se volvió lúcida, imperiosa, maestra de su albedrío»; «Al principio fueron esquelas de compromiso, después fueron papelitos de amante furtiva y por último fueron cartas indignas de una esposa abandonada que se inventaba enfermedades crueles para obligarlo a volver».
  • Polisíndeton: «y volvió a ser virgen solo para él, y no reconoció otra autoridad que la suya», que produce lentitud.
  • Hipérbole: al convertirse Ángela en escritora fiel durante diecisiete años: «una carta semanal durante media vida» o su consecuente «locura» entre risas y lágrimas.
  • Personificación: «carta febril».

Se observa algún campo semántico de sentimientos: «odio», «amor», «rencor», todos referidos a Ángela Vicario. Existen sustantivos concretos: “tripas”, “amigas”, “máquina”, “lágrimas”, “cuerpo”… por el carácter realista del relato. Sustantivos abstractos: “destino”, “odio”, “amor”, “rencor”, “servidumbre”, ya que se alude a los sentimientos.

Con relación a los adjetivos, se pueden destacar: “rencor feliz”, “casada devuelta”, “carta semanal”, “amante furtiva”, especificativos, que seleccionan y restringen el significado del sustantivo.

En cuanto a las formas verbales, predominan el pretérito perfecto simple: “descubrió”, “dijo”, “reconoció”, “escribió”, “fueron”, “cambiaron”, “consiguió”, “habló”… para acciones terminadas, ya que los hechos se narran muchos años después. También se usa el pretérito imperfecto: “estaba”, “empezaba a caer”, “necesitaba”, “tenía”, “llevaba” para acciones no terminadas, usado para describir.

Las oraciones

Las oraciones aparecen simples, como la que inicia el segundo párrafo: «Escribió una carta semanal durante media vida», pero hay un predominio de las compuestas; por ejemplo: «Una madrugada de vientos, por el año décimo, la despertó la certidumbre de que él estaba desnudo en su cama», subordinada sustantiva de complemento del nombre; «Seis veces cambiaron la empleada del correo, y seis veces consiguió su complicidad», coordinada copulativa. La variedad de oraciones aporta cohesión al texto.

Relación entre las ideas del autor o personaje y el tema

En este texto Gabriel García Márquez nos deja ver uno de los ejes vertebradores de la obra: el de la pasión amorosa. Ángela, obligada a casarse sin amor para cumplir los designios de una familia sin fortuna y una madre autoritaria, se ve abocada a la soledad, una soledad que le provoca un estado de reflexión y tormento que la lleva a plantearse y, finalmente, a sentir verdadero amor y una extraña pasión desenfrenada (reflejada en una de las cartas que escribe) por Bayardo San Román, el hombre que, siguiendo las directrices de una sociedad hipócrita y anquilosada, la había repudiado al conocer que no era virgen.

El comportamiento de Ángela no responde a los moldes de una persona convencional. Esto nos hace plantearnos si ella realmente había asumido con docilidad el papel que su familia y la sociedad le asignaban, o si simplemente había ocultado sus sentimientos a la espera de tiempos mejores. En cualquier caso, su actitud no es recta, ya que manda a la muerte a un hombre a todas luces inocente del crimen por el que lo asesinan los hermanos Vicario.

Podemos finalizar este apartado destacando el elevado valor de la obra en general y de esta escena en particular. El autor, fiel a su estilo, ha sabido expresar una realidad psicológica complicada, sirviéndose con mucho acierto de un estilo en el que es capaz de mezclar matices de gran calidad literaria con escena prosaica.

Exposición y argumentación de la tesis del alumno en relación con el tema propuesto

Orientación para el comentario: Obsérvese cómo el honor familiar provoca que se devuelva a una mujer casada a su familia y se la condene a la soledad, así como a la muerte. En nuestros días no se concibe que el honor familiar pueda provocar la infelicidad, el desamor o la muerte de una persona. La mayoría considera que el amor debe estar por encima de todas esas convenciones.

Es verdad que, si nos situamos en el entorno de miseria rural en el que se desarrolla la obra, seguramente no pensaríamos de la misma manera, sino que aceptaríamos sin más la situación. Nosotros preferimos, como hace García Márquez con una velada crítica, rebelarnos contra la situación expuesta. Por otra parte, podemos mostrar nuestra extrañeza ante la actitud de Ángela Vicario, que se manifiesta como una persona inestable y caprichosa. El hecho de que al final de la obra se salga con la suya ofrece al fragmento un cierto tinte de novela rosa, muy alejado del estilo de otros fragmentos de la novela, más violentos sin duda.