Características y Estructura de El Libro de Buen Amor y El Cantar de Mio Cid

El Libro de Buen Amor (Juan Ruiz, Arcipreste de Hita)

Es un extenso poema de más de mil setecientas estrofas, la mayor parte de ellas escritas en **cuaderna vía**, aunque también abundan los metros juglarescos cortos y otras estrofas en las que el autor muestra su virtuosismo poético. Incluso en el molde de la cuaderna vía, abundan los hemistiquios de ocho sílabas, próximos al ritmo más popular del romance, frente a los preceptivos heptasílabos. Ello revela que **Juan Ruiz** tiene un consumado dominio de la métrica, mucho mayor que el del simple juglar que él dice ser y que el del resto de los clérigos del **Mester de Clerecía**.

Lengua y Estilo

En su lengua y estilo abundan tanto los recursos retóricos propios de la tradición culta como los rasgos procedentes del lenguaje popular. Muestra un extraordinario repertorio léxico y sintáctico: las múltiples repeticiones o enumeraciones, la acumulación de sinónimos, la **anáfora**, la interrogación retórica y los juegos de palabras. La variedad expresiva viene dada, además, por los diálogos frecuentes que dramatizan el relato. Hay mucha palabra hablada en el *Libro de Buen Amor*, y de ahí la sintaxis desordenada de la oración.

Composición y Materiales Heterogéneos

El libro está compuesto de abundantes materiales muy heterogéneos, hilvanados por el hilo narrativo de la **primera persona** (el yo lírico). Estos materiales incluyen:

  • Un prólogo en prosa donde se declara la intención de la obra.
  • Una serie de aventuras amorosas con mujeres de muy distinta condición.
  • Una colección de treinta y dos fábulas y cuentos con intención didáctica.
  • Episodios como el de Don Melón y Doña Endrina, adaptados de textos latinos medievales.
  • Un conjunto de digresiones morales o satíricas, como la del **poder del dinero**.
  • Sátiras, parodias y pasajes alegóricos.
  • Un grupo de composiciones líricas y juglarescas (poemas religiosos, serranillas, cantares de estudiante, canciones de ciego) que no están en cuaderna vía.

Conservación y Autoría

El libro se ha conservado en **tres copias manuscritas** y varios fragmentos. En él, su autor confiesa llamarse **Juan Ruiz** y ser **Arcipreste de Hita**. Con total seguridad, se saben pocos datos más de su autor. En los manuscritos aparecen dos fechas de composición: **1330 y 1343**. Esto ha hecho suponer que hubo en esos años dos redacciones sucesivas del libro, y de ahí las diferencias entre los textos. También hay quien opina que la obra habría tenido una única redacción y las divergencias de los manuscritos se explicarían por el complicado proceso de transmisión de los textos medievales. Ninguno de los manuscritos aparece titulado. Modernamente se propuso el título de *Libro de Buen Amor*, que ha sido generalmente aceptado.


El Cantar de Mio Cid

Los más de tres mil versos del cantar se agrupan en **tiradas monorrimas y asonantes**. Las tiradas son de desigual extensión (desde 2 hasta 190 versos). Los versos son **irregulares** (sin medida fija) y están divididos en **dos hemistiquios** con fuerte **cesura** intermedia, por lo que gráficamente suelen representarse con una separación entre ambos. Los hemistiquios más abundantes son los de 7, 8 y 6 sílabas. La irregularidad silábica afecta también a los propios hemistiquios del verso, que pueden ser **isosilábicos** o **heterosilábicos**, dándose combinaciones de 7+7, 8+8, 6+8, 6+7, 7+8.

Estilo y Carácter Oral

La lengua del poema destaca por su **claridad, concreción y sobriedad expresiva**, lo que es lógico si pensamos en los destinatarios de la recitación del juglar. Esto determina también las frecuentes invocaciones a los oyentes, las expresiones exclamativas que presuponen la existencia de un auditorio o el paso constante de la narración al discurso directo, que infunde al poema un cierto carácter dramático. El carácter oral de la épica explica también la extraordinaria libertad con que se emplean las formas verbales o el uso de las aposiciones y **epítetos épicos** que sirven para magnificar a los héroes. A la memorización de los juglares ayudarían los frecuentes **paralelismos**. En cuanto al léxico, son habituales los **arcaísmos**, los **tecnicismos**, los **arabismos** y ciertos dialectalismos aragoneses.

Estructura y Niveles de Contenido

El poema se ha dividido en **tres partes o cantares** de progresiva novelización. La estructura interna está marcada por el doble proceso de **pérdida y recuperación del honor del Cid**. En cuanto al contenido, deben tenerse en cuenta tres niveles o planos diferentes:

1. Nivel Político

Castilla frente a León. El Cid, caballero castellano, se enfrenta al rey de origen leonés. Los enemigos del Cid son, en general, grandes nobles de procedencia también leonesa. El poema se encuadraría así en la bien conocida **tradición castellana antileonesa** y exaltaría al Cid y, con él, a Castilla.

2. Nivel Socio-económico

El cantar expresa los ideales de **equidad jurídica y movilidad social** típicos del espíritu de frontera en el que probablemente nació el poema. Refleja en el Cid el modo de vida belicoso de supervivencia a través de incursiones bélicas, de aspiración de medro, y también su desprecio o rencor hacia la alta nobleza.

3. Nivel Individual

El héroe **Rodrigo Díaz**, desterrado por el rey, se enfrenta con el gran problema de **recuperar su honra perdida** y ganarse el pan. El Cid actúa como un héroe épico arquetípico.

Manuscrito y Fechación

El *Cantar de Mio Cid* se conserva en un **manuscrito de la Biblioteca Nacional** copiado en el siglo XIV. Consta de un total de **3730 versos** y desconocemos el comienzo del poema, pues falta el primer folio del manuscrito. Sobre su autoría y fechación se han formulado hipótesis:

  • Hipótesis Juglaresca: Algunos piensan que, tras diversas refundiciones, el texto que hoy conocemos sería de hacia **1140** y obra de dos o más juglares. Señalan que el realismo del texto sugeriría una redacción primitiva no muy lejana a la época de la vida del Cid.
  • Hipótesis Culta: Para otros, la unidad y elaboración del texto apuntaría hacia un único autor culto, probablemente un hombre de leyes o quizá un clérigo. Estos piensan, además, que la fecha debería retrasarse a finales del siglo XII o principios del XIII, y se basan en que al final del manuscrito se dice que un tal **Per Abbat** lo escribió en **1207**. Para la mayoría, Per Abbat sería solo un copista, aunque algunos lo proponen como el verdadero autor.