Segunda mitad del siglo XIX. Realismo y naturalismo

SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX. REALISMO Y NATURALISMO.

A mediados del siglo XIX aparece el Realismo ante el agotamiento del Romanticismo con el propósito de explicar y analizar la realidad social. Está relacionado con los conflictos sociales entre la burguesía y la clase obrerante. El realismo nació en Francia y triunfó en Europa. Su manifestación literaria más destacada es la novela.

La estética del realismo. Sus características son: Mantener una postura crítica ante la sociedad con intención de denunciar y cambiar las miserias y los problemas de la vida cotidiana; desarrollar asuntos y temas que están presentes en el entorno contemporáneo, en especial de la clase media; crear atmósferas verosímiles y describir ambientes objetivos que reflejen el medio en que viven los personajes y describir a personajes igualmente verosímiles, tanto en su relación con los demás como en el conflicto consigo mismos.

Así, la novela realista se convierte en una representación de la vida humana, heterogénea y llena de contrastes.

Respecto a las técnicas y formas narrativas destacan: la observación de la realidad como materia casi científica para extraer de ella la documentación precisa; la descripción fidedigna del medio y del carácter de los personajes para dar verosimilitud a la historia; la narración objetiva, normalmente en tercera persona, en la que el narrador, omnisciente, deja testimonio de la peripecia y el comportamiento de los personajes y la utilización de un lenguaje y estilo austeros por parte del narrador que no ofrezcan dificultades al lector y que refleja el habla de los distintos grupos sociales.

El realismo en España se inicia en 1868. La primera obra es La fontana de oro de Galdós. Existen dos fases: el prerrealismo que aparece hacia el medio siglo y alterna aspectos románticos con otros realistas al tiempo que responde a un marcado dualismo moral y político. En esta etapa se sitúa Fernán Caballero, seudónimo de Cecilia Böhl de Faber quien escribió La gaviota; y el realismo que alcanza su plenitud a partir de 1870. Primero es ideológico y después más objetivo y se despoja de actitudes extraliterarias o moralizantes.

Benito Pérez Galdós. Es la gran figura del realismo español.. Sus características son: la descripción muy minuciosa de la realidad, el uso magistral del diálogo y las técnicas novedosas como el monólogo interior y el estilo indirecto libre.

En su obra narrativa conviene hacer dos apartados: Los episodios nacionales son un conjunto de 46 novelas históricas agrupadas en cinco series que cuentan la historia de España durante el siglo XIX y las novelas que se estructuran en tres épocas distintas: la década de 1870, la de 1880 y la de 1890.

Además fue autor teatral. Su primera obra fue Realidad. A partir de ahí realizó muchas composiciones. Galdós fue un renovador de la escena española por el lenguaje y la temática tratada.

La estética del naturalismo. En las últimas décadas del siglo XIX en Francia, el Realismo deriva hacia una nueva corriente: el Naturalismo. Su creador fue Zola según quien el Naturalismo es una nueva concepción del hombre y un nuevo método para estudiar su comportamiento desarrollado en la segunda mitad del siglo XIX. Sus temas son: la miseria urbana, la corrupción, el alcoholismo, las enfermedades mentales y hereditarias y la marginación en todas sus vertientes. Sus ambientes están descritos con una técnica impresionista detallada. Los ambientes naturalistas reflejan el pesimismo del que parten los autores: son tristes, negativos, etc. Los autores naturalistas siguen la documentación y la observación proclamada por el Realismo pero las llevan al extremo y con el máximo rigor,

El Naturalismo en España. Emilia Pardo Bazán publica una serie de artículos sobre el tema, bajo el título de La cuestión palpitante, las obras de Zola se leen es España con éxito y algunos autores como Clarín, Pardo Bazán o Galdós se dejan influir por formas y enfoques naturalistas. Se han visto influencias naturalistas en el tratamiento de los personajes y la creación de ambientes en algunas novelas de Galdós (Fortunata y Jacinta) o en La Regenta de Clarín.

Emilia Pardo Bazán. Aristócrata y sorprendentemente ejemplo de mujer intelectual de su época, se atrevió a defender públicamente un movimiento tan denostado por sus ideas irreligiosas como el Naturalismo. Escribió “Los pazos de Ulloa”,

Vicente Blasco Ibáñez. Es el único naturalista español por ideología. Su adscripción al movimiento se debe sobre todo al enfrentamiento de las clases sociales en sus novelas y a la presión del medio sobre los personajes. Destacan “Cañas y barro”.

Leopoldo Alas Clarín. Fue un progresista liberal que defendió una literatura combativa, de denuncia de la corrupción política, el caciquismo y la superstición. Escribió artículos, cuentos como Adiós, cordera ynovelas como La regente.. Los protagonistas de la novela son Ana, Álvaro y Fermín. Sus personajes están marcados por la frustración, la insatisfacción y la sexualidad. El ambiente influye en los personajes. Está dominado por la lujuria y el aburrimiento. Como técnica narrativa se utiliza el narrador distanciado. Los diálogos están marcados por el estilo indirecto libre.